Purim
Israel celebra el carnaval judío y el final de la Semana Santa
sábado 22 de marzo de 2008, 19:45h
En esta fiesta, en la que además es obligatorio beber (se considera mitzvá, mandamiento), es típico regalar cestas de comida. Se consideran según el Tanaj, la Biblia judía, días de celebración y generosidad, donde también hay que dar limosna a los pobres.
Este año Purim ha coincidido con la Semana Santa, así que darse un paseo por la Ciudad Vieja estos días es toda una experiencia religiosa, con los peregrinos y las procesiones, los ultraortodoxos judíos con sus ropas negras, los niños disfrazados corriendo por las calles estrechas, la llamada a la oración de los musulmanes, las campanas de la iglesia y los judíos que van al muro de las lamentaciones para rezar en Shabbat.
Purim, que viene del acadio Puru, significa “echar a suertes” y es la historia del Libro de Ester, que forma parte de la Biblia judía o Viejo Testamento, donde se relata cómo Hamán, el visir del rey persa Jerjes I, intenta convencerlo para asesinar al pueblo judío. Para ello, Hamán quería usar dados para elegir el día del asesinato, de ahí el nombre de la fiesta. Sus planes fueron truncados por la reina Ester, que también era judía, y que convenció a Jerjes I para que los judíos pudieran defenderse. El día después de la batalla se declaró día de celebración y fiesta.
La tradición judía manda que el primer día de Purim se lea el Libro de Ester en público y cada vez que aparezca el nombre de Hamán los presentes tienen que agitar las carracas -que también simbolizan Purim-, y gritar para ahuyentar los malos espíritus. La tradición de disfrazarse es relativamente reciente, hace unos quienientos años, y tiene la función de ocultamiento, ya que Ester le escondió a Jerjes I su condición de judía. Beber es obligatorio para los religiosos, ya que hay que beber “hasta que no se diferencie a Hamán”. También se toman pasteles triangulares rellenos de dátiles, chocolate u otros ingredientes, que se llaman orejas de Hamán.