el ejército no logra reprimir las masivas protestas en las calles
Los manifestantes desafían el toque de queda en El Cairo, Alejandría y Suez
viernes 28 de enero de 2011, 16:54h
Las autoridades egipcias han declarado el toque de queda en El Cairo, Alejandría y Suez. Los militares tratarán así de controlar las protestas políticas contra el régimen de Mubarak que ya han dejado un balance sangriento de 3 muertos y 120 heridos y que lejos de remitir se extienden por Egipto según avanzan las horas. Mohamed Elbaradei, permanece retenido y sometido a una férrea vigilancia.
Egipto vive este viernes bajo el toque de queda y con el Ejército desplegado por las calles, como colofón de una jornada de protestas políticas que se extendieron por todo el país y que causaron cinco muertos y centenares de heridos. El toque de queda, el primero que se conoce en la reciente historia del país, entró en vigor, hasta nuevo aviso, a las 18.00 hora local (16.00 GMT) y terminará a las 07.00 hora local (07.00 GMT). Afecta sólo al Gran Cairo y las ciudades de Alejandría y Suez.
El comunicado oficial en el que se dio a conocer esta medida de excepción explicó que "algunas provincias han sido escenario de acciones de violencia, infracciones a la ley, saqueo, incendio, destrucción y ataques a las propiedades públicas y privadas".
El presidente egipcio, Hosni Mubarak, en calidad de gobernador militar, emplazó también a las Fuerzas Armadas a colaborar con la Policía para "cumplir con esta resolución y mantener la seguridad", según dijo el comunicado oficial. De esta forma, a primeras horas de la noche, tanquetas del Ejército comenzaron a circular por las avenidas que transcurren junto al Nilo en El Cairo, donde los ciudadanos aclamaron al Ejército, un trato distinto al que durante todo el día recibió la policía.
Los enfrentamientos entre la policía y los manifestantes, que estallaron el pasado martes al calor de las protestas de Túnez, se reanudaron este mediodía cuando miles de ciudadanos salieron de las mezquitas tras la oración musulmana del viernes y ocuparon las calles exigiendo a Mubarak que renuncie.
A primera hora de la mañana se cortaron las comunicaciones por teléfono y por Internet, que han sido esenciales para articular las movilizaciones de los días previos, decenas de miles de egipcios salieron a la calle con el objetivo de conquistar la céntrica plaza de Tahrir, sitiada por la Policía.
Los enfrentamientos se fueron recrudeciendo a lo largo del día y la Policía bloqueó el paso de los manifestantes con gases lacrimógenos, chorros de agua y balas de goma. De hecho, tres personas murieron supuestamente por haber recibido disparos a corta distancia con balas de goma y otras 120 resultaron heridas, según informaron a Efe fuentes de los servicios de seguridad.
Se desconocen las circunstancias de la muerte de otras dos personas que, según la cadena qatarí Al Yazira, perecieron durante las protestas de la tarde y la noche de hoy.
Los enfrentamientos más violentos tuvieron lugar en el centro de la ciudad, donde los opositores a Mubarak quemaron contenedores de basura, neumáticos y varios coches hasta que obligaron a las fuerzas de seguridad a retirarse de la plaza de Tahrir. En plena refriega, los manifestantes esquivaban el ataque de la policía refugiándose en los portales, donde los socorrían los habitantes de los edificios, que repartían agua y paños con vinagre para atenuar el efecto de los gases lacrimógenos.
La televisión pública egipcia mostró también imágenes de un incendio en la sede del Partido Nacional Democrático de Mubarak y escenas de pillaje en edificios no identificados de Egipto.