Poética, ecléctica, elegante y futurista. Así es la colección que Miguel Marinero propone para la próxima temporada de otoño-invierno 2011/12 y ha presentado en la última jornada de Cibeles Fashion Week, echando el cierre a la pasarela. Las
rayas verticales se mezclan con cuatro tipos de piel para dar paso a una parte con mucho acento español.
En un primer lugar, el diseñador nos muestra un ir y venir de modelos que lucen, en tonos grises, una sobria colección a la par que elegante. Piel y ante combinan a la perfección en abrigos, al igual que las transparencias y los flecos en demás prendas.
La naturaleza inspira los colores de la colección: pizarra, fango, gris plomo, rubí, verde y negro.
Las formas, rectas y con movimiento. Otra vez se hace patente la disparidad de Miguel Marinero, quien también ha querido aportar su particular lado vintage con visones en verde y fucsia. El momento más entrañable del desfile, cuando una niña se ha subido a la pasarela para deleitar a un público entregado a su diseñador con un mini abrigo de piel en tonos burdeos a juego con una cinta que llevaba en la cabeza.
Por último, el oscuro negro se ha apoderado del momento, dando paso a
faldas y vestidos de cuero con cortes muy rectos. Sin duda, una línea muy femenina, sin lugar para los pantalones. Para terminar, Miguel Marinero ha deleitado a su público con su particular homenaje al mundo taurino.
Una línea muy española en la que se intercalaban modelos con monteras, torerillas y faldas altas o vestidos rectos y modelos con grandes peinetas y faldas ajustadas de líneas blancas y negras verticales combinadas con abrigos de chinchilla. Como colofón final, un vestido con la parte de arriba en cuero de la que salía una falda de piel burdeos con volantes y mucho tul por debajo para crear efecto de vuelo.
Al final del desfile, las cuatro modelos que lucían las monteras taurinas en sus cabezas les han ofrecido tan especial atuendo a los toreros presentes en el front-row de Miguel Marinero: Sebastián Palomo Linares, Juan José Padilla y Luguillano.
Jesús Lorenzo nos abriga para ir a Groenlandia
Las nuevas propuestas de Jesús Lorenzo para 'Groenlandia' aúnan sofisticación y maestría. Creaciones en las que
lujo, diseño y funcionalidad se fusionan de manera natural, tanto en las prendas más elegantes como en las de corte urbano.
Con el soplido del viento de fondo y una pantalla gigante que nos transportaba al salón de una acogedora casa de alguna recóndita estación de esquí de Groenlandia, Jesús Lorenzo nos ha presentado su particular propuesta para la próxima temporada, en la que los abrigos de piel han sido su prenda protagonista.
Un estilo muy de alta montaña en las que combina el denim con abrigos blanco roto de piel de oveja o animal print en su parte más urbana. Especial atención requieren las prendas en visón azul Klein y las reversibles en astracán extra plano en plata y verde.
Los hombres también podrán hacerle frente al crudo invierno con
maxi jerseys en lince o abrigos tipo navy, en astracán plateado. En cuanto a los materiales y colores utilizados por Jesús Lorenzo, visones americanos, mongolias, zorros de pelo extralargo se tiñen en rojo carmín, verde esmeralda o rosa chicle.
Para una línea más de vestir, pieles en cobre brillante combinados con elegantes vestidos de fiesta en nude o estampados de leopardo o antes rojos por fuera y piel negra por dentro. Los fulares en visón también están incluídos en esta colección que, si cerramos los ojos por un momento, nos transporta a la fría Groenlandia.
Carlos Díez Una transición de
colores neutros ha recorrido la pasarela Cibeles. Empezando con el color puro de la nieve, para después atravesar una mezcla de blanco y negro y acabar con una sobria explosión del color que nunca puede faltar en ningún armario. Así ha sido la colección de Carlos Díez, un diseñador con mucha visión de futuro a la vez que funcional y cómodo.
Jerseys, vestidos, pantalones,
faldas (también en su versión masculina) y ponchos de punto con ochos en relieve. Las partes de arriba, de cuello alto y, las de abajo, combinadas con amplias camisas transparentes, unas más largas, tipo capa, otras más cortas.
Estampados geométricos y abstractos en blanco y negro sobre cómodas prendas deportivas para dar paso a la explosión de la oscuridad absoluta. Y para tal acontecimiento, no podía faltar un soplo de calidez para subir las temperaturas del público.
Y, de repente, el pabellón se viene arriba con la aparición de un modelo masculino únicamente vestido con unos apretadísios pantalones de cuero negros y unas
cartucheras del mismo material entrecruzadas por la espalda, dejando todo su torso al descubierto. Más tarde, las tachuelas han hechos su aparición, unas veces pequeñitas y otras más grandes. La piel de oveja también ha tenido su hueco en esta colección de Carlos Díez
Martin LamotheInspirada en un viaje personal que Elena Martín realizó a Lituania está la colección 'Jubileo', propuesta de la diseñadora para la próxima temporada de otoño-invierno 2011/12. Se trata de conseguir esa tensión entre querer ser occidente y el orgullo de pertener a algo más grande. En definitiva, de conmemorar el recuerdo del pasado.
La
sordidez del paisaje centro europeo, en el que el frío absoluto se entremezcla con la calidez de sus gentes. De ahí surge la variada paleta cromática que Martin Lamothe ha utilizado para esta colección: el azul del Báltico, el maíz por el trigo y el pan, el beige por la aridez y las minas y el hielo por el frío y la nieve.
Como tejidos, o muy cálidos y naturales o
sintéticos e industriales. Pero, ante todo, el paño y la goma se han impuesto por encima de todos los demás. De hecho, el segundo material ha intentado dar ese toque rígido y avanzado a la colección, como símbolo de propaganda, lo industrial y lo olímpico.
El latón, muy utilizado en la gama de la joyería, se ha usado como luz que complementa la
austeridad de 'Jubileo'. Dos estampados han reinado en representación gráfica de patrones racionalistas, acompañados de tricotosa y textura en gomas para dar efecto de columnas dóricas, babel, colmena...
Importantes han sido los detalles de trabajadas
espigas en relieve que recorrían mangas, faldas, pantalones y camisas con pliegues de cintas de goma. Y es que la diseñadora de Martin Lamothe se ha dejado llevar por una línea muy estricta y militar con cortes de pratonaje y diagonales para crear movimiento en la pañería, pero en cuanto a la organza, vestidos rectos y columna con líneas muy cortas y muy largas.
María Escoté La diseñadora se ha regido por una línea monocromática y
muy gótica, con el negro, como único e indiscutible protagonista y donde el plástico impermeable y las transparencias también han triunfado por encima de todo lo demás.
Los pantalones hiper ajustados y acampanados en su parte final, con un acabado en
volantes, los vestidos cortos, las capas que arrastran por detrás con un poco de cola y las minifaldas de dos volantes con multitud de pliegues, han sido un ir y venir en la pasarela Cibeles durante el desfile de María Escoté.
Los vestidos
ajustados con estampado de graffitti multicolor también han tenido su pase sobre la pasarela y, como cambiando de esos aires oscuros hacia unos parajes mucho más paradisíacos, las mayas de redes de pescador, por supuesto también en color negro, a modo de vestidos cortos, largos o pantalones acampanados, para combinar sensuales bikinis y escotadísimos triquinis han empezado a desfilar por Cibeles. Como colofón final, un traje largo de flecos.
Ion FizEl diseñador Ion Fitz ha visto como dos ecologistas invadían la pasarela y deslucían la presentación de sus prendas al grito de 'Piel es asesinato'. Firmados por la organización
'Igualdad Animal', los dos intrusos fueron rápidamente expulsados de la sala.
Se abre el telón y unas cuantas sillas se disponen delante de una gran pantalla en la que las imágenes de la Madre Naturaleza se suceden a ritmo del cantar de los pajarillos. Los modelos salen y van ocupando su asiento. Uno a uno se levantan y empieza el desfile. Es 'Foreigners', la propuesta de Ion Fiz para la próxima temporada de otoño-invierno 2011/12.
"El destino ha inspirado esta colección como un espejo del momento presente". El cambio de la ciudad a la montaña y su paisaje queda reflejado en las particulares prendas del diseñador. La colección está compuesta por prendas de sartrería estructuradas y geométricas: pantalones hiper ajustados, chaquetas largas de punto y lana,
tejidos acolchados, cuero en chaquetas y pantalones...
Las líneas son
estructuradas y holgadas en la parte superior, rectas y lánguidas y, sobre todo, entalladas en cintura y caderas pero sin llegar a oprimir. Estética sobria y militar con formas que evocan a la naturaleza para lograr un equilibrio estético.
Los tejidos por excelencia,
la lana y la seda, y los colores predominantes, arenas, tostados, terracota, visón, marrones y tejas, azules, verdes, gris humo, berenjena, ocres, naranja cobre, burdeos y, como no, el siempre presente negro.
Ion Fiz también presenta una línea
masculina marcada por chaquetas, camisas de cuadros, ponchos de lana, pantalones pesqueros, abrigos largos de corte militar y jerseys de punto, mientras que una elegante gama de trajes más de vestir ha deslumbrado al público.
Nicolás VaudeletA ritmo de música militar, Nicolás Vaudelet ha presentado, en la quinta jornada vespertina de Cibeles Madrid Fashion Week, su colección para otoño-invierno 2011/12, inspirada en los fastos y la bohemia Belle Epóque, el Positivismo y la Revolución Industrial.
El
corsé, el corpiño, el polizón, vestidos a la polonesa, pantalones 'tournure', faldas y camisolas de imponentes mangas 'jamón', como el propio diseñador denomina, acentuan las curvas femeninas.
La paleta viene dominada por los
verdes, los azules de Prusia, el zafiro y el tinta; además, el maíz contrasta con el calabaza, el tabaco con el amapola y el marfil con el azabache. Como tejido estrella de la colección, el cuero, sin duda, aunque las pieles también han tenido su gran protagonismo.
Por último, cuatro
vestidos de noche, largos hasta los pies. Dos de corte sirena y palabra de honor y otros dos combinados con transparencias y escote en v.
Como colofón, un traje de novia espectacular ha recorrido por sí solo la pasarela, con un velo que salía de una preciosa corona y acordonado por la espalda.
Sara Coleman"A ver si por una vez ya podemos hacer ese relevo generacional y un impulso fuerte para seguir con la moda española en el extranjero", anunciaba esta diseñadora unos días antes de que Cibeles Madrid Fashion Week diera el pistoletazo de salida.
Sus colecciones, que siempre han destacado por la unión de
tradición y vanguardia, con un marcado diseño y patronaje, y por el uso de tejidos naturales y la fabricación de la producción dentro del territorio español, han vuelto a dar sus frutos con esta nueva propuesta de Sara Coleman para la temporada de otoño-invierno 2011/12.
Con un desfile que se ha caracterizado por los
colores verde caqui y gris sobre la pasarela, la diseñadora ha mostrado una gran variedad de prendas que se han regido por las formas sueltas y nada ceñidas. Eso sí, los pitillo ajustados también han tenido su pequeño hueco.
Las modelos, con su habitual contoneo de caderas, han ido mostrando capas,
pantalones bombachos, vestidos con caídas asimétricas y desiguales, vestidos camiseros, minifaldas y camisas con cuellos cerrados pero caídos, a lo largo de todo el desfile. Como nota distintiva, muchas cremalleras delanteras.
Juana MartínLa diseñadora ha presentado en Cibeles su colección para el próximo otoño-invierno, idónea para la
mujer atrevida que no tiene reparo en pecar explotando su lado más sensual y femenino.
Los diseños se han basado
patrones sencillos y limpios que resaltaban las curvas de la mujer, desde una mirada sofisticada y elegante, y han incluido detalles de plumas, perlas y pedrería que les han dotado de personalidad.
Las gamas en
gris, negro, blanco y rojo se han basado en tejidos de telas vaporosas y transparentes en su parte superior, mientras que las faldas -en telas cálidas- sumaban capas para dotar de volumen al conjunto en su parte inferior con acolchados, volantes, tablas e hilos de lana enrollados.
La línea verde, manera en que se representa la envidia, ha destacado con una serie de vestidos de lentejuelas con hombreras que potenciaban las curvas de la mujer. Pese a que en esta colección Juana Martín ha dejado de lado sus raíces andaluzas, una pincelada
flamenca se ha podido apreciar en la caída de algunos vestidos con cola y volantes.
Los zapatos han sido de tipo
peep toe en negro, rojo y blanco, en ocasiones cubiertos por calcetines de lana que nos recuerdan las bajas temperaturas para las que esta colección está diseñada.
Teresa Helbig "Brogueing", la colección presentada por Teresa Helbig en Cibeles, supone la reinvención del
charol, la adaptación de un material clásico a los diseños más modernos, en una mañana que la catalana ha compartido con la estética japonesa de Elisa Palomino y con los "pecados" de Juana Martín.
Original, muy trabajada y con
ganas de innovar, así es la colección subida por Teresa Helbig a la pasarela en la última jornada dedicada a los diseñadores consagrados, en la que la catalana reinventa mil y una maneras de dar forma a la piel acharolada.
Con la referencia del
zapato inglés tipo "brogue", con pequeñas perforaciones, la diseñadora crea un universo infinito de prendas de charol troquelado en blancos, nude y negros con algún toque de púrpura y madreselva que dan color a la colección.
Entre las piezas estrella ha llamado la atención el
abrigo blanco que ha cerrado el desfile, confeccionado con 3.840 pequeñas tiras de charol troquelado cosidas a mano una a una. Los siete intensos días de trabajo artesanal que ha costado su confección, según confesó a Efe la diseñadora, han dado un buen resultado.
En
pantalones, gabardinas, chaquetas cortas y shorts, la diseñadora barcelonesa mezcla el charol, un material "duro" de trabajar, con todo tipo de tejidos, como las lanas y el cashemere para el día y la gasa para la noche, con transparentes vestidos de múltiples capas.
Buen sabor de boca ha dejado esta mañana Teresa Helbig, que es la tercera vez que participa en Cibeles y que recibió en la última edición el Premio L'Oreal a la mejor colección primavera-verano del 2011.
Elisa Palomino La colección otoño-invierno 2011-2012 de Elisa Palomino rescata el
movimiento Japonisme, y presenta una propuesta basada en los rostros pálidos de las geishas y los estampados floreados en tejidos vaporosos. La diseñadora se ha inspirado en la primera actriz japonesa, Sada Yacco, musa de los pintores impresionistas a principios del siglo XX y que sentó las bases para el desarrollo del Art Nouveau. Una colección como una galería de arte en movimiento.
La propuesta se ha dividido en tres
líneas cromáticas, que han comenzado con el negro, seguido por el ocre, y terminado con la mezcla de rosa y blanco. Los negros se han presentado en forma de quimono con estampado de coloridas flores y como mini black dresses decorados con tejido calado y flecos, e incluso uno de ellos completamente de cuero.
Los complementos de esta línea han sido llamativos tocados en forma de
árbol o arbusto que parecían enterrar sus raíces en el cabello cardado de las modelos. Los zapatos han sido botines negros de tacón con flores estampadas o colgando del tobillo.
La
línea ocre ha contenido una serie de vestidos ligeros y vaporosos, en ocasiones decorados con minipompones oscilantes, y ha introducido el terciopelo, el ante y la lana en abrigos, chaquetas y rebecas. Los zapatos han ido igualmente a juego como botines marrones de tacón, y esta vez se han sustituido los tocados por diademas de piel de zorro.
La propuesta de Elisa Palomino supone así una vuelta a las
corrientes artísticas de principios del siglo pasado, cuando el arte japonés se extendía por Europa y servía de inspiración a pintores como Claude Monet, Toulouse Lautrec, Paul Klee o Gustav Klimt.