Mientras un grupo de estudiantes venezolanos llevan a cabo una huelga de hambre,- dos de ellos cosiéndose los labios-, para exigir mayor presupuesto a las universidades, el presidente Hugo Chávez, afirmaba en cadena nacional que no le "extrañaría" que el "capitalismo acabará con la civilización en Marte".
El presidente venezolano, Hugo Chávez, ha lanzado este martes una nueva crítica
contra el capitalismo, sistema económico al que ha responsabilizado de poner en riesgo la vida de los seres humanos y al que ha acusado de haber acabado con la "civilización" que pudo existir en Marte.
"No sería extraño que en
Marte haya habido civilización, pero a lo mejor llegó allá el capitalismo, llegó el imperialismo y acabó con ese planeta", ha asegurado Chávez durante una alocución transmitida por todas las cadenas y emisoras del país.
Para reforzar su teoría, el líder bolivariano ha puesto como ejemplo lo que está ocurriendo en algunas zonas del mundo a consecuencia del calentamiento global, a propósito de que este martes se celebra el Día Mundial del Agua.
"Hoy aquí en el planeta tierra donde hubo hace cientos de años, o menos, grande bosques lo que hay ahora son desiertos, donde hubo grandes ríos lo que hay son desiertos", ha explicado.
Según Chávez, el mundo actualmente es víctima de "un proceso de desertización avanzado que pone en riesgo
la vida sobre el planeta en el mediano plazo", motivo por el cual ha hecho un llamamiento a cuidar "cada gota de agua" por el bien de las futuras generaciones.
Huelga de hambre y labios cosidosMientras el mandatario exponía su "tesis" sobre
la extinción de la "civilización marciana", dos estudiantes opositores al Gobierno que secundan una
huelga de hambre iniciada por tres de sus compañeros hace 27 días se cosieron la boca para exigir un mayor presupuesto para las universidades.
El primero en tomar esta medida fue el estudiante Villca Fernández, quien antes de entrar en la ambulancia donde se selló los labios llamó "dictador" al presidente Hugo Chávez, al afirmar que este ha respondido
"la criminalización de la protesta".El "dictador de (la casa presidencial de) Miraflores intenta nuevamente asesinar a la juventud venezolana", dijo Fernández, y agregó
que se ha cosido la boca "para levantar miles de voces en todo el país".
Las autoridades gubernamentales "jamás sellarán nuestras ideas, jamás sellarán nuestro deseo de construir una patria,
una universidad", declaró a los periodistas.
Por la tarde, Luis Magallanes, otro de los huelguistas, también decidió sumarse a la medida quirúrgica tomada por su compañero porque consideró que "el país necesita un rumbo distinto".

"Somos la revolución de los libros, la revolución de las ideas", afirmó Magallanes antes de coserse con dos puntos de sutura la parte izquierda de los labios.
Los jóvenes mantienen su protesta frente a la sede en Caracas del
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), aunque la representante de los huelguistas, Gabriela Arellano, sostuvo que "más de 600 estudiantes" respaldan a los huelguistas "en el Puente Internacional Simón Bolívar en la frontera de Táchira con Colombia".
Estudiantes oficialistas han denunciado que la huelga es un fraude y que los opositores no están manteniendo el ayuno, al tiempo de criticar que pese a los llamamientos al diálogo del
Gobierno mantengan la medida de fuerza.Universitarios seguidores de Chávez respondieron el jueves pasado con una multitudinaria marcha, encabezada por
la ministra de Educación Superior, Yadira Córdova. "Hoy vemos cómo estudiantes de diferentes tendencias (...) incluso aquellos que pueden estar manipulados sirviendo a un plan de desestabilización, gozan de todos los derechos y pueden manifestar en todos los espacios", dijo entonces la ministra.
Agregó que los "estudiantes revolucionarios" también luchan por un presupuesto "justo", pero exigiendo que el gasto de estos fondos sea sometido a la supervisión de alumnos y obreros, en referencia a la reivindicación de la oposición, que exige un mayor presupuesto para centros de estudios cuyas autoridades son de oposición.
Robert Serra, diputado pro gubernamental y hasta el año pasado dirigente estudiantil chavista, denunció que esa y otras huelgas contra de Chávez forman parte de un supuesto
plan financiado "por tres banqueros venezolanos prófugos de la justicia".