Falta de liderazgo en Libia
jueves 24 de marzo de 2011, 01:32h
Alemania y Noruega han abandonado la coalición internacional que opera en Libia, ante la enorme confusión que reina en su seno. Quizá en el caso alemán hay que tener en cuenta que Angela Merkel tiene a las puertas una campaña electoral complicada, de ahí que no le interese demasiado involucrarse demasiado en el avispero norteafricano, pero no hay duda que las razones esgrimidas para dicho abandono son más que comprensibles. Y muy poco tolerables, dicho sea de paso. Porque la cuestión no es la presunta discusión por ver si son los franceses o los norteamericanos quienes llevan la voz cantante, sino la alarmante falta de liderazgo de éstos últimos.
La política exterior de perfil bajo que está llevando a cabo Obama -sobre todo, en lo relativo al Islam- le puede salir muy cara. Es perfectamente lícito que intente tender puentes, escenificados en aquel bonito discurso pronunciado en la universidad de El Cairo. Pero de ahí a escurrir el bulto en Libia diciendo que Gadafi no es el objetivo va un abismo. ¿Para qué, entonces, se va a Libia? ¿Es que acaso resulta admisible para la coalición que Gadafi siga en el poder después de todo lo que ha pasado? Con eufemismos y tibiezas no se resuelven las flagrantes violaciones de derechos humanos que el régimen libio lleva cuarenta años perpetrando. Y, de seguir por la misma línea de indefinición, puede ser peor el remedio que la enfermedad.