Los hijos, en la carrera por el poder
Gadafi agita un espejismo negociador
lunes 04 de abril de 2011, 11:38h
Un nuevo emisario libio ha sido enviado a Atenas para intentar negociar una salida a la crisis. Se trata del viceministro de Exteriores Abdelatif el Obeid, quien según fuentes del gobierno de Giorgos Papandreu, lleva el visto bueno del primer ministro de Trípoli, Al Bagdadi Ali Al Mahmudi para negociar una salida honorable para el dictador.
El desfile de emisarios secretos del regimen libio corre paralelo a la desercion de muchos de sus altos responsables. El ultimo en la lista ha sido Abdesalam Ali Triki, uno de los princiopales consejeros del dictador y un veterano del Consejo revolucionario que derroco la monarquia en 1969. Triki ha abandonado el barco trasladandose a El Cairo donde mantuvo una entrevista con el Secretario general de la Liga Arabe Amer Musa. Antes que el, fue el exjefe de los Servicios secretos, Musa Kusa a quien las victimas del atentado de Lockerbie exigen comparecer ante los tribunales como responsable del atentado que en 1988 costo la vida a 259 personas al explotar el avion de la PanAm en el cielo escoces. Y antes tambien el ministro de Justicia de Gadafi, Mustafa Abdel Jalil, que pretende liderar la « transicion » pero al que no olvidan las cinco enfermeras bulgaras y el medico palestino condenados a muerte por un tribunal libio y cuya sentencia firmo de su puño y letra Abdel Jalil.
El desfile de emisarios esta relacionado con las luchas de poder que se libran los hijos de Gadafi, los "modernistas" Seif el Islam y Saadi contra los "conservadores" Khamis y Muatassim. Todos ellos quieren salvar la imagen del padre relegandole a un plano simbolico, pero manteniendo la saga en el poder. La diferencia entre ellos reside en que los "modernistas" estarian dispuestos a hacer un gobierno con miembros de la oposicion y a lanzar una serie de reformas democraticas incluido la aceptacion de partidos politicos, elecciones y libertades individuales; mientras que los duros del regimen solo aceptarian una representacion simbolica de la oposicion en las estructuras del poder.
"Se trata de un juego de ilusionismo lo que estan haciendo los hijos de Gadafi", ha explicado a El Imparcial un diplomatico marroqui conocedor de los entresijos del poder tribal en Libia. "Su objetivo es parar los bombardeos de la coalicion y alejar los focos mediaticos de Libia, para despues ajustar cuentas con los que consideran traidores". Este mismo diplomatico relata como el rey Hassan II se vio obligado a llamar por telefono a Gadafi para evitar que el coronel libio ejecutase a uno de sus embajadores ante Naciones Unidas al que habia llamado a consultas. El rey de Marruecos no podia olvidar la suerte que corrio Omar El Meheichi, que habia sido el numero tres de la revolucion de 1969, y que se refugio en Marruecos tras el fracaso del intento de golpe contra Gadafi que protagonizo en 1975. Años mas tarde en 1984, Hassan II le devolvio a Libia a cambio de que el coronel de Tripoli cesase su apoyo militar al Frente Polisario. Nada mas llegar a Tripoli, Gadafi ejecuto a El Meheichi.