Crónica económica
La deuda de EEUU crea una incertidumbre global
martes 19 de abril de 2011, 19:42h
China llama la atención a la primera economía mundial, ya que es su principal acreedor.
Standard & Poor’s mantiene la calificación de la deuda de Estados Unidos. Pero la pone en perspectiva negativa. Eso quiere decir que prevé que, si no cambian las cosas, la degradará en la próxima revisión. Para la casa de análisis, la capacidad de pago de EEUU no es tan fiable como antes. Aquel país vive con el temor a una crisis fiscal venidera desde la llegada de George W. Bush. Su política de gasto desaforado con bajos impuestos y en una época de crecimiento moderado ha llevado a una situación peliaguda. Bush, además, socializó parte de los medicamentos, lo que compromete grandes niveles de gasto para el futuro, y Obama ha socializado, también en parte, la Sanidad, con el mismo efecto. A ello se suma que la generación del ‘baby boom’ se jubila, con una gran carga para el sistema de pensiones. Y ello, con una economía que ha ido perdiendo productividad década a década desde los 80.
Obama ha sido claro: “Si no hacemos algo con el déficit, tendremos problemas”. Pero como dejan claro las razones antes apuntadas no es sólo una cuestión de déficit. El déficit se puede enjugar con crecimiento económico, que aumenta los ingresos. El problema es de gasto estructural, comprometido y a largo plazo. Obama sugiere, con esas palabras, que habría que aumentar los impuestos. Pero lo que habrá que hacer, antes o después, es reformar el gasto comprometido del Estado. Algo que ya hizo en su momento Bill Clinton con la ayuda de un Congreso de mayoría republicana, curiosamente una situación análoga a la actual.
Como prueba de que el mundo ha cambiado mucho en poco tiempo, ahora es China la que hace de guardián de la ortodoxia y le saca los colores a Estados Unidos. Un portavoz del gigante asiático ha dicho: “Esperamos que el gobierno de Estados Unidos se tome en serio las medidas políticas necesarias para proteger los intereses de los inversores”. Resulta que el principal inversor en la deuda estadounidense es... China. Este país tiene en su cartera 870.000 millones de dólares en bonos estadounidenses.
S&P advirtió este martes de que "si no se consigue un acuerdo y una adecuada aplicación para esa fecha, el perfil fiscal de Estados Unidos sería más débil que la valoración de una triple A". ¿A qué acuerdo se refiere? Al que hayan de alcanzar demócratas y republicanos sobre los presupuestos del ejercicio que viene. Los republicanos tienen mayoría, pero no puede aprobarse una ley fiscal sin la firma del presidente. Moody’s y Fitch seguirán, previsiblemente, el camino abierto por S&P.
España tiene problemas, aunque este martes parecen despejarse. Salgado culpa a Finlandia de la pérdida de confianza en la deuda española, pero desde aquel país se apunta que los planes ya aprobados, en referencia al de Portugal, del que somos acreedor, no están en riesgo. Mientras, Grecia, que era otro de los motivos de preocupación, ha colocado nueva deuda con gran demanda y a menor coste para el erario heleno.
Antes de detenernos en la economía española, el oro rompe la barrera de los 1.500 dólares. Los expertos debaten sobre si la onza troy alcanzará los 2.000, 5.000 ó 10.000 dólares, y lo hacen desde que estaba a 400 o 600 dólares, de modo que esta última subida no debería sorprenderles. El oro es el verdadero dinero y cuando las monedas fiduciarias creadas por los Estados pierden su credibilidad, emerge como valor seguro. De hecho, el oro no sube. Es el dólar y son el resto de monedas las que bajan en valor. Como medida del mismo es mucho más fiable el oro que cualquier otro activo monetario.
Y España. El día no ha sido muy prolífico en noticias económicas, pero hay una de gran relevancia y que no deberíamos dejar pasar. Recordemos que el FMI calculó que los precios de la vivienda tienen que caer todavía un 40 por ciento. Una información elaborada por Reuters, a partir de un sondeo a 13 expertos. Olivier Eulere, de CreditAgricole, señala que “Los precios están muy sobrevalorados, los inventarios aún son muy elevados, la perspectiva económica es bastante pobre, la tasa de desempleo alta y los tipos de interés a corto plazo están subiendo gradualmente. De manera que la corrección del mercado de vivienda debería continuar”. Es sólo un ejemplo de una opinión mayoritaria. Y señala la información que la corrección tardará todavía tres años. Es decir, que el ajuste del mercado inmobiliario y, con él, el inicio de la recuperación se retrasa hasta 2014. Quizá otro día tengamos mejores noticias.