Revista de prensa
Sostres nos previene: los [i]lobbies[/i] feminista, gay y pacifista vienen a por nosotros
miércoles 20 de abril de 2011, 09:09h
La decisión de los tres magistrados que liberaron al etarra Troitiño de revocar su libertad marca las portadas de este miércoles, que destacan también el relevo de un Castro a otro al frente de los comunistas cubanos y la participación española en la guerra de Libia. Pero, sobre todo, se hacen eco de la gran final de la Copa del Rey que disputan el Barça-Real Madrid.
El País abre con “La Audiencia revoca la libertad de Troitiño y ordena su captura” y señala que los tres magistrados que liberaron al etarra seis años antes de lo previsto rectifican su decisión cuando el terrorista ya se ha fugado.
Además, la foto es para “Los Castro encomiendan el cambio a la vieja guardia” y muestra a Fidel levantando el brazo de Raúl. También, “El Constitucional ampara a la docente de religión casada con un divorciado”.
El País editorializa sobre el amparo a la profesora de religión despedida por casarse por lo civil. “El Tribunal Constitucional ha introducido, por fin, un punto de coherencia y de sentido común que tanta falta hacían en el descabellado y anacrónico régimen laboral de los profesores de religión católica en la escuela pública. Quedan todavía, sin embargo, puntos oscuros en la propia jurisprudencia de este tribunal en esta delicada materia que podrían ser aprovechados por quienes se resisten a una interpretación constitucional de los acuerdos Iglesia-Estado y quieren la preeminencia de estos sobre la Carta Magna”, argumenta el diario.
Casi igual –las portadas de El País y El Mundo llevan la misma distribución de espacios–, el diario de Pedro J. Ramírez destaca que “El tribunal que dejó libre a Troitiño ordena su detención” y señala que la Sección Tercera de la Audiencia revisó ayer su decisión en una reunión de urgencia, en la que estimó el recurso del fiscal para devolver al etarra a prisión.
La foto es para los hermanos Castro y titula “La tiranía del chándal”. Se resalta también “Archivado el principal cargo por dopaje contra Marta Domínguez”.
Salvador Sostres cree que “el nuevo totalitarismo es la corrección política con todas sus ramificaciones”. Añade: “El gran lobby es el feminista y, un poco más atrasados, pero creciendo, está en lobby gay y el eterno lobby pacifista. Convierten cualquier discrepancia en un intento de agresión. Criminalizan al adversario. No recuerdan con cuántas guerras conseguimos forjar esta paz, la más duradera de todos los tiempos. Asaltan capillas como quien antes las quemaba”. Concluye Sostres: “Tendremos que aprender a alzarnos y a decir basta, porque, si no lo hacemos, tarde o temprano vendrán a por nosotros y ya no quedará nadie para defendernos”.
ABC lleva a su primera una imagen de la copa del Rey y titula “Pendientes del destino de la Copa” y apunta que dos filosofías del fútbol chocan hoy en la disputa del primer título de la temporada. Además, “La Audiencia Nacional revoca la libertad del etarra Troitiño” y “El Gobierno manda un nuevo avión a la guerra de Libia”.
Ignacio Camacho habla de Aznar. En su opinión, “el PSOE tiene un problema, y es que Zapatero lo representa mucho más que Aznar al PP; y le hace más daño”. Argumenta: “Callarse no se va a callar. No va con su estilo ni con su carácter y no se siente vinculado a consignas, en el supuesto –inexistente- de que hubiese en su partido alguien dispuesto a dárselas. José María Aznar se considera a sí mismo por encima del bien y sobre todo del mal, desligado de obediencias y compromisos tácticos, y no escucha otra voz que la propia. Seguirá, pues, diciendo lo que le venga en gana, suelto de cuerpo y de mente, encantado de provocar incendios en los matorrales de la política. Los dirigentes populares consideran las irrupciones retóricas de Aznar como un incómodo ruido inoportuno. Confían en que no se salga demasiado del tiesto con alguna proclama radical que excite el instinto dormido de la izquierda. No les ha gustado la extraña —y mal formulada— reivindicación de Gadafi, ni la imprudente declaración de que España no va a poder pagar su deuda. A cambio, el ex presidente agita al electorado más exaltado del PP, a esos votantes que piden más caña contra el zapaterismo, y releva a Rajoy y a su equipo de esa tarea de mantenimiento emocional. Saben, o esperan, que el bronco discurso aznarista sólo llega a los muy cafeteros de uno y otro bando, los adictos a la cargada cafeína ideológica, sin calar en la mayoría preocupada por la crisis y el desempleo”.
La Razón abre con “Ordenan la detención de Troitiño” y destaca que llevamos siete días sin rastro del etarra y que los mismos jueces que le pusieron en libertad adoptaron anoche una resolución exprés ante el clamor social. “Se lo ha tragado la tierra”, dicen sus vecinos, que reconocen que está en paradero desconocido desde su fiesta de excarcelación.
La foto, más grande de lo habitual en este diario, es para “El desafío de Mou” y, entre otros asuntos, señala que “Guardiola dice que el himno español se ha de respetar en un encuentro que estará presidido por los Reyes”.
Alfonso Ussía critica una vez más el conflicto en Libia: “Nos está saliendo el calentón de Sarkozy, la chorrada de Obama y el pelotillero de Zapatero por un ojo de la cara y no ha servido para nada. En lugar de incrementar objetivos, lo que hay que hacer es recuperar a nuestros soldados, depositarlos en España y permitir que esa guerra extrañísima la libren los interesados, es decir, los partidarios del canalla de Gadafi y los partidarios de los rebeldes apoyados por Al Qaida, que están recibiendo nuestro apoyo. Raro, raro y raro”.
Para Público la portada, al respecto del despido de profesores de Religión, es “El Constitucional frena a la Iglesia” y señala que el Alto Tribunal concede el amparo a una maestra que fue despedida de un colegio público en 2001 tras casarse por lo civil con un divorciado y obliga a que sea readmitida. Recuerda que la sentencia reconoce que su vida personal no guarda relación con su actividad.
Además, Rubalcaba y Chacón escriben sobre el partido entre el Barça y el Madrid, “El Congreso amplía dos meses la participación española en la guerra de Libia” y “El PC asciende al responsable de la reforma pero apenas renueva su dirección”.
‘La España aconfesional’, titula Ignacio Escolar. “¿Cómo es posible que en este país la Iglesia tenga el derecho a contratar y despedir arbitrariamente a unos profesores cuyo sueldo paga el Estado? Sí: el Estado. Ese dinero ni siquiera se camufla en esta ocasión bajo el paripé de la casilla del IRPF (que no supone, como en Alemania, que el contribuyente creyente pague un pequeño impuesto extra, como sería lógico). Los profesores de religión nos cuestan al año unos 600 millones de euros. Son puestos de trabajo públicos que se cubren a dedo, según ordene el señor obispo, que no sólo es el dueño de su jornada laboral, sino también de su tiempo libre. ¿Es compatible este sistema medieval con una España “aconfesional” en pleno siglo XXI?”, expone el periodista.
La Gaceta, en tono deportivo nacional, titula “La afición del Real Madrid inundará hoy Mestalla con 20.000 banderas españolas” y señalado que la tensión independentista de Cataluña enturbia la pasión deportiva, apunta que sectores radicales del Barça tachan de “provocación” que el madridismo exhiba la rojigualda. Señala también que el ex partido de Joan Laporta demandará al ayuntamiento ché si el himno suena a 120 decibelios. La imagen para aficionados madridistas exhibiendo la rojigualda en las calles de Valencia.
Añade en su portada que “Sanidad suministrará gratis la píldora anticonceptiva”, “El Gobierno autoriza a la Abogacía del Estado a actuar contra parte de Bildu”, “La audiencia Nacional ordena la búsqueda y captura de Troitiño” y “Chacón evita reconocer que se vendieron armas a Gadafi”.
Carlos Dávila habla de Martín Garitano, redactor jefe de Gara e integrante de Bildu. Recuerda Dávila un juicio que perdió con Garitano por llamarle “terrorista” porque “él no había empuñado armas de fuego”. Explica: “Hubo que pagarle un millón de pesetas. Es el tío que preside las listas de ETA, es decir de Bildu. De los aguerridos jueces nunca supe más; ellos nunca llevaron escolta”.