Revista de prensa
Moción de censura por obra de Duran i Lleida, según Anson
martes 03 de mayo de 2011, 09:01h
Sólo una noticia como la muerte del terrorista más buscado del mundo podía quitar el protagonismo al último Barça-Madrid de la temporada. Unanimidad en las portadas con la elección del tema principal, ya que con distintos matices y puntos de vista la muerte de Ben Laden copa todas las primeras de la prensa española. La retirada del apoyo al Gobierno del PNV tras la resolución del Supremo al respecto de Bildu también tiene su sitio.
El País titula “EEUU liquida a Bin Laden” y apunta que el terrorista más buscado del mundo cae en pleno declive de Al Qaeda. Se destaca que el organizador del 11-S murió de un tiro en la cabeza y que un nuevo orgullo nacional impulsa a Barack Obama. La foto, firmada por Pete Souza/Casa Blanca, muestra a Obama, Biden y Clinton siguiendo en directo junto al gabinete de seguridad nacional la operación militar que acabó con la muerte de Bin Laden. “Fueron los momentos más angustiosos de nuestras vidas”, afirmó el principal asesor de seguridad.
Destaca igualmente que “EEUU y Europa refuerzan la seguridad por temor a represalias” y “El PNV deja en suspenso su apoyo al Gobierno por el veto a Bildu”.
El País desgrana en su principal editorial ‘Un mundo sin Bin Laden’. Para este diario, “la eliminación del profeta del terror islamista es un éxito de Obama que Pakistán debe explicar”. Explica el texto: “Obama, que solemnizó su anuncio informando previamente a George W. Bush, se ha sacudido de un golpe las acusaciones republicanas de pusilanimidad y ha ganado enteros dentro y fuera. El júbilo popular que ha sacado a la calle de noche a miles de americanos ensancha su menguado crédito y apuntala futuras decisiones. Una tarea como el exterminio de Bin Laden, ejecutada en menos de una hora pero preparada durante años, esconde siempre multitud de claroscuros. Pero su elemento clave, y el de mayores implicaciones, es el papel jugado por el Gobierno paquistaní. El descubrimiento de que ese inexpugnable escondite era la comodidad de una gran casa fortificada, en un lugar de vacaciones junto a la capital paquistaní, que alberga una academia militar, suscita preguntas obvias que conducen a respuestas obvias en una nación controlada por sus servicios secretos. La operación para matar a Bin Laden, de la que Islamabad fue informado a posteriori, puede sellar un enfriamiento irreversible de las ya precarias relaciones entre los dos países”.
El Mundo abre con “El objetivo era matarle” y destaca quer fuentes de seguridad de EEUU dicen que a Bin Laden “sólo se le habría capturado vivo si hubiera ondeado un abandera blanca”. Apunta también que el cadáver se llevó al portaaviones Carl Vinson y, tras cotejarse su ADN con el del cerebro de una hermana muerta, se arrojó al mar. Dos fotos, una de día del complejo residencial en el que fue abatido el líder de Al Qaeda y otra de noche y en llama justo después del asalto de los militares estadounidenses.
Otra noticia de portada es que “El PSC pide al Constitucional que permita concurrir a Bildu” e informa de que los socialistas catalanes se suman a la presión de PNV y CiU.
Luis María Anson describe un lunes marcado por Bin Laden pero también, en el ámbito doméstico, por el giro del PNV: “El precio de la deslegalización, de confirmarse por el Tribunal Constitucional, será alto. Zapatero deberá renegociar con el PNV o pagar el copioso renglón que le exigirá a CiU. La operación no va a ser barata, no, y tal vez convenga no descartar una prórroga de los actuales Presupuestos. Claro que, tras las municipales, si las encuestas acertaran, si se produjera una catástrofe socialista, Duran i Lleida, no Mariano Rajoy, podría encabezar una moción de censura con el compromiso de convocar elecciones para octubre próximo. El presidente es un cadáver político que está de cuerpo presente, velado por los rezos de sus púberes canéforas, Trinidad, Elena, Leire, Bibiana y la inolvidada Maleni. Una moción de censura reduciría el llanto de las plañideras al panteón de los errores ilustres”.
Para Arcadi Espada, respecto al asesinato de Bin Laden, “la guerra contra el terrorismo tiene siempre un carácter ambiguo y ése es uno de los triunfos principales del terrorismo porque las democracias no han sabido organizar una común y nítida respuesta jurídica a los crímenes contra el Estado”.
Salvador Sostres, también en El Mundo, critica a TV3 y en concreto a su programa satírico Polònia. “No entiendo por qué cuando hablamos de telebasura nos referimos siempre a las televisiones privadas y a sus inofensivas tertulias; y nunca a la agitación y propaganda que hacen con nuestro dinero en las televisiones públicas”.
ABC lleva a su primera un dibujo retrato de Ben Laden sobre fondo blanco en el que se lee “Jaque Mate” y nada más, tan sólo avanza en letras pequeñas las firmas de los análisis de la noticia.
Mariano Rajoy escribe este martes en ABC: “Debemos seguir trabajando unidos para que el fanatismo y la sinrazón cedan frente al progreso, la libertad y la vida como derechos de todo ser humano, sin excepciones culturales o religiosas, sin disculpas y sin coartadas. Bin Laden no era un líder del islam sino un enemigo de una gran religión y de los valores mismos de la civilización humana. Su desaparición no significa el fin de las amenaza del terrorismo global pero es, sin duda, una gran noticia para aquellos que defendemos las sociedades libres y abiertas en todo el mundo”.
Ignacio Camacho, sobre esta misma cuestión, afirma que “Obama ha asumido con orgullo la autoría de un acto de justicia expeditiva, lo de vivo o muerto era pura retórica”. Expone: “El mensaje de Obama, al margen de la obvia autorreivindicación política a que tiene derecho, es nítido: no caben titubeos ni cesiones en la lucha contra el terrorismo. Cero miramientos. Máximo respeto a la legalidad pero aplicándola con la mayor firmeza y en su interpretación más restrictiva para que los enemigos de la libertad no puedan beneficiarse de ella. Por eso ayer, precisamente ayer, era un mal día para andarse con remilgos ante la sentencia del Tribunal Supremo español que cierra el camino electoral a los amigos de ETA. Un veredicto con todas las garantías de un Estado de derecho ante el que no cabe cogérsela con papel de fumar. Visto lo visto, es difícil imaginar que Estados Unidos, la primera democracia del mundo, permitiese a los cómplices de Bin Laden presentarse a las elecciones”.
La Razón si se explaya más en su portada y titula “Justicia para el 11-S”. Señala que “EEUU caza a Ben Laden pero evita enseñar su cadáver para contener la ira islamista” y destaca que España no aumenta la alerta pese al “riesgo evidente” de represalias. La foto, para una joven celebrando la noticia en las calles de Nueva York.
Más temas son que “El PNV retira su apoyo al Gobierno tras el rechazo del Supremo a las listas de Bildu”, “Manuel Chaves medió en uno de los ERE fraudulentos” y “El Madrid busca un milagro para resarcirse ante el Barça”.
Alfonso Ussía cree que “el buenismo deplora la muerte violenta de cualquier ser humano”, pero que él no es buenista. “Me ha aliviado la muerte de Bin Laden. Un subidón de narices. Los Estados Unidos son así. Una nación compacta que supera las ideologías cuando se trata de defenderse. A los que deploren la muerte del terrorista, yo les envío mi más sentido pésame. Me despierto mañana con la noticia de que han aparecido fiambres De Juana Chaos o Josu Ternera y me baño entonando un zorcico”, sentencia.
Público titula “La venganza” y sobre fondo negro con dos pequeñas fotos de las torres gemelas y del propio líder de Al Qaeda señala que “EEUU mata a Bin Laden y arroja su cuerpo al mar”. También, “Bildu pedirá anular las elecciones si no es legalizada por el TC” y “El Barça, favorito para el último clásico ante un Madrid que no se riende”.
Jesús Maraña, director de Público, opina: “Acabar de un tiro en la cabeza con un individuo y arrojar su cuerpo al mar para evitar homenajes no puede defenderse como una forma justa de actuar. La Casa Blanca asegura que lo habrían capturado vivo “si hubiera sido posible”, pero diversas fuentes oficiales admiten que la orden dada a los comandos era la de matarlo. Es una de las pocas certezas, porque son muchas las incógnitas abiertas sobre la operación y algunas de las cuales posiblemente no se cierren nunca. Las imágenes de euforia en Estados Unidos por la muerte de Bin Laden responden a la lógica de un sentimiento colectivo de venganza acumulado desde la barbarie del 11-S. Algunas de ellas eran estampas no muy diferentes a las que muestran a grupos fanáticos islamistas festejando un atentado. La fortaleza de la democracia no consiste en celebrar tiroteos nocturnos”.
La Gaceta destaca que “El Gobierno pacifista del PSOE aplaude la ejecución de Bin Laden”, pero recuerda que Obama advierte de que Al Qaeda no muere con la desaparición de su líder. Además, “El PNV rompe con Zapatero por la decisión del Tribunal Supremo sobre Bildu” y “Barça-Madrid: la batalla final hacia Wembley”.
Carlos Dávila dedica su columna a la reacción progresista a la muerte de Bin Laden: “Resulta que lo que más les preocupa es la reacción que va a tener el islamismo asesino tras la muerte. Algún idiota de vitrina dijo que, ¡cuidado!, que no habláramos de muerte, que habláramos propiamente de ‘asesinato’. Los demás lo estamos pasando chupi. En un solo día, el Supremo español ha sentenciado que el sitio de los etarras es la cárcel y no los ayuntamientos, y Estados Unidos, el imperio repugnante, ha terminado con la vida de un asesino en serie repugnante”.