Contados en euros del año 2000, en aquél ejercicio el sueldo medio era de 1.335 euros, mientras que en 2010 era de 1.417 (en euros de hoy son 1.875). Y atención a esta parte de la información de D. García: “Los salarios nominales acumulan un repunte del 40,5 por ciento. Si se incluyen otros elementos que influyen en el coste de las empresas, el balance para España también es negativo: sus costes laborales unitarios se han disparado un 33 por ciento en la última década, frente al 0 por ciento de Alemania o el 7 de Austria, según datos de Eurostat. Una brecha que, a todas luces, se traduce en una pérdida de competitividad”.
Una pérdida que se podría recuperar por una devaluación competitiva, pero el euro nos lo impide. Esta es la crítica que hace Paul Krugman. El economista ha vuelto a sacar un artículo sobre España y lo ha vuelto a llamar
The Pain in Spain. Krugman parte de
un artículo de Paul de Grauwe que se centra en comparar el Reino Unido y España. Aunque España está en una posición fiscal en principio peor, la presión del mercado sobre su deuda ha sido más intensa. “La explicación, dice Grauwe”, segun recoge Krugman, “es que España está ligada al cinturón de seguridad del euro. Como he señalado en ciertas ocasiones, por ejemplo
aquí y
aquí, el colapso de la burbuja financiera ha dejado a los países periféricos en la necesidad de caer en la deflación, en comparación con los países centrales. Esto implica años de estancamiento más intensos problemas de deuda”. Krugman es defensor de que se pueda devaluar la moneda. A este argumento ya había respondido, cargado de razón, José Luis Rodríguez Zapatero. Dijo, en
una entrevista concedida a YouTube, que sin el euro España habría devaluado y automáticamente habríamos sido más pobres. Además, el cinturón de seguridad del euro nos obliga a adoptar las medidas necesarias para acercarnos en productividad a Alemania y otros.
Hay otro artículo sobre España de mucho interés. Lo ha publicado el Financial Times y dice que
las cajas españolas reforman el panorama empresarial. Las cajas, que necesitan allegar unos 15.000 millones de euros según el BdE, tienen participaciones en empresas por valor de unos 40.000 millones. El artículo recoge la opinión de Ignacio de la Torre, del IE, para quien “España necesita aportar de un 3 a un 4 por ciento del PIB para financiar su déficit por cuenta corriente (es decir, 30.000 o 40.000 millones de euros), lo que implica tener que vender activos españoles a extranjeros, pues la otra opción sería recortar el consumo o la inversión en la misma cantidad, lo que produciría una nueva recesión”. No obstante se puede pensar que o vendemos ese capital o bien lo generamos por medio del ahorro, rebajando el consumo, lo cual no tiene porqué causar una recesión. Pero las visitas a China o de Qatar tienen precisamente ese sentido.
Si el martes era el Banco de España quien decía que
el grifo del crédito estaba cerrado, este jueves es el BBVA, que dice que
caerá este año un 5 por ciento. Las previsiones de BBVA, que tiene uno de los mejores servicios de Estudios de España, para nuestro país, son desalentadoras. Cree que el crecimiento rondará el uno por ciento, entre el 0,8 por ciento
que prevé el FMI y el 1,3 del Gobierno. En cualquier caso, un crecimiento aún muy lejano del necesario para crear empleo. También como el Banco de España, el BBVA incide en que familias y empresas tienen que desapalancarse, es decir, reducir su endeudamiento, lo cual lastra el negocio bancario.
Un banco que ha ofrecido los resultados del primer trimestre, que han sorprendido positivamente al mercado: los 1.150 millones obtenidos hasta marzo son un 7,4 por ciento menos que lo ganado en el mismo período de 2010, pero superan a los dos anteriores trimestres. Además ha rebajado su morosidad en dos décimas hasta el 4,1 por ciento y ha subido, también en dos décimas, su capital básico (tier 1) hasta el 8,9 por ciento. La caída respecto del año pasado se debe al peso de España, que en parte es compensado por los buenos resultados en Méjico y los países emergentes.
El
plan de rescate de Portugal podía quedarse en papel mojado si no lo aceptaba el principal partido de la oposición, el PSD, ya que podría ser ganador en las próximas elecciones generales, que se celebrarán en breve. Pero, tras reunirse con delegados de la troika BCE, FMI y UE, el PSD ha anunciado que
apoya las medidas de recorte impuestas por el
plan de rescate. Por cierto que el plan incluye acelerar
la imposición de los criterios de Basilea III a los bancos portugueses, al igual que hace el Gobierno con las entidades financieras españolas. Tendrán que tener una tasa de capital básico (Tier 1) del 9 por ciento a finales de 2011 y del 10 a finales de 2012.
Si
este miércoles hablábamos de las buenas proyecciones del FMI sobre la economía del África subsahariana, este jueves llegamos al primer
Informe sobre el Atractivo de África, elaborado por Ernst & Young. Este estudio observa que la Inversión Foránea Directa (FDI por sus siglas en inglés) ha crecido en el continente un 87 por ciento en la última década, y que seguirá haciéndolo hasta alcanzar 150.000 millones en 2015.