crónica cultural
Premio Man Booker para Philip Roth
miércoles 18 de mayo de 2011, 19:35h
Exposición retrospectiva en el Museo Nacional de Arte Contemporáneo de Barcelona de Joaquín Torres-García. Hasta el 17 de septiembre. Además, el escritor estadounidense, autor de más de treinta novelas, gana el Premio Man Booker.
Se abre en Barcelona en el Museo Nacional de Arte Contemporáneo, la exposición Torres-García en sus encrucijadas. Joaquín Torres-García (Montevideo, 1874-1949), eterno viajante, supo integrar y resaltar en sus obras las principales tendencias artísticas del momento. Pintor, espléndido dibujante y maestro grabador, a Torres García le iba el formato pequeño. La exposición reúne 80 piezas del artista de las cuales 70 son inéditas. La mayoría procede de las colecciones particulares de su familia. Gracias a los cuadernos expuestos, a las notas del pintor, el visitante se adentra en el universo del artista uruguayo que supo hacer de la geometría su principal fuente de inspiración.
El recorrido de la exposición sigue un orden cronológico, lo que permite apreciar las diferentes etapas de su arte. Abren la exposición dos cuadros importantes de 1942, Arte constructivo universal y La maternidad, la familia, realizados en Montevideo, ya casi al final de su vida. De gran formato, el primero es de estilo clásico, el otro, modernista.
Torres-García llega a Barcelona en 1890, con 16 años, y se suma al grupo modernista junto con Santiago Rusiñol y Ramon Casas. Fue miembro del Els Quatre Gats y ayudó a Antoni Gaudí a crear las vidrieras de la Catedral de Palma de Mallorca. Diez años más tarde, se acercó al noucentisme d'Eugeni d'Ors y Enric Prat de la Riba le encargó pintar unos frescos para la Diputación de Barcelona. En 1917, se marcha a Nueva York, en donde conoce a Gertrude Vanderbilt Whitney, la mecenas y gran coleccionista que luego fundará el museo que lleva su nombre. Le propone realizar 100 cuadros sobre la ciudad, que Torres García nunca pintó. En la muestra del MNAC hay un cuaderno de dibujos de Nueva York, que probablemente fue el proyecto que le presentó a la señora Whitney.
En 1926 llega a París, en donde se queda hasta 1933. Pionero de la abstracción geométrica junto a Piet Mondrian, Theo Van Doesburg y Jean Hélion, su arte busca la fusión entre clasicismo y modernismo, ofreciendo al espacio una dimensión tan importante como al trazo. Tomás Llorens, comisario de la exposición, resalta “su trazo seguro y decisivo de quien sabe lo que quiere decir”.
Terminemos la crónica hablando de literatura, ya que el escritor estadounidense Philip Roth acaba de ganar el Premio Man Booker. El premio que se otorga por el conjunto de la obra literaria escrita en inglés o ampliamente traducida a este idioma de un autor vivo se entrega cada dos años. “Durante más de cincuenta años, los libros de Roth, de raíces judías, han estimulado, provocado y divertido a una audiencia enorme y cada vez mayor", comentó el presidente del jurado, Rick Gekoski.
Considerado el máximo escritor norteamericano de nuestros días, autor de 31 novelas y que ya tiene en su impresionante carrera literaria 16 premios, se ha destacado de Roth su calidad literaria, presente en todos sus libros como en su Trilogía Americana, El animal moribundo y Pastoral Americana, o en último libro editado Némesis.