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Crónica económica

La débil demanda interna amenaza la recuperación

miércoles 18 de mayo de 2011, 19:47h
El INE ha publicado las cifras del PIB español, que confirman que la economía ha crecido tres décimas en los últimos tres meses del año, mientras que Alemania ha registrado un alza del 1,5 por ciento. Este exiguo crecimiento se alimenta de la demanda exterior.
El INE ha confirmado el crecimiento de ocho décimas en el último año hasta marzo y de tres décimas en los tres primeros meses del año. Tres décimas. Alemania crece un 1,5 por ciento, cinco veces más rápido.

Ese crecimiento se debe a la demanda exterior, que crece un 5 por ciento, mientras que el gasto público (que se contabiliza como crecimiento pese a que su aportación real no está siempre clara), aumenta un 1,4 por ciento y la demanda privada interna cae tres décimas respecto del trimestre anterior hasta el 0 por ciento. Así que crecemos por la demanda externa, que aumenta su contribución del 1,2 al 1,4 por ciento del PIB, mientras que la demanda interna se mantiene en el -0,6 por ciento.

El Economista recoge las opiniones de varios analistas, todos en el mismo sentido. José Luis Martínez Campuzano, de Citi, dice que no se puede mantener el crecimiento a medio plazo sólo con demanda externa. Cita a otro que ha hablado para Bloomberg con estas palabras: “probablemente crecerá incluso más despacio en el segundo y el tercer trimestre debido a que la demanda doméstica, que es el motor tradicional, se verá penalizada por las medidas de austeridad”.

Pero no parece eso, en realidad. La demanda externa proviene de un crecimiento global que se está afianzando. Esa pata del crecimiento sí es sostenible. Y que la sepamos aprovechar depende sobre todo de cuánto podamos hacer a nuestro sistema económico competitivo. Y ello depende, a su vez, de que aceptemos salarios menores, aunque con más empleo. Pero la demanda exterior está ahí y podemos aprovecharla.

Lo que no es sostenible es que el gasto público, lejos de decrecer, aumente. Según la nota del INE, “por su parte, el gasto en consumo final de las Administraciones Públicas repunta en este trimestre desde el –0,9 por ciento hasta el 1,1 por ciento interanual. Este comportamiento se observa tanto en la evolución de la remuneración de los asalariados de las Administraciones Públicas como, especialmente, en la de sus consumos intermedios”. Si el Gobierno se ve obligado, de nuevo, a cerrar el grifo del gasto público, esa partida decrecerá en los próximos trimestres.

¿Y la demanda privada interna? La formación bruta de capital está reduciendo, tenuemente, su contribución negativa. Del -6,7 por ciento del segundo y tercer trimestre de 2010 al -6,1 por ciento del último y el -5,8 por ciento de los tres primeros meses de este año. Dentro de esta partida, la contribución negativa de la construcción es cada vez más moderada, pero también cae la aportación positiva de los bienes de equipo. Por lo que se refiere al consumo, se mantiene el de los servicios y cae el de los bienes, especialmente los bienes duraderos.

Por lo que se refiere al empleo, desciende un 1,4 por ciento, lo que supone una pérdida de 240.000 empleos a tiempo completo en un año. El número de horas trabajadas cae un 0,3 por ciento. En resumen: la demanda exterior se va a mantener a buen ritmo, pero dos componentes de la demanda interna, el público y el privado, pueden moderarse en los próximos trimestres.

Carlos Sánchez, en El Confidencial, nos trae un informe de la OCDE que señala que las ineficiencias del sistema sanitario nos cuestan 16.000 millones de euros, un 1,6 por ciento del PIB. Así, con un sistema eficiente, “España se ahorraría una cantidad equivalente a la mitad de lo que hay que destinar cada año en financiar el desempleo”. Pero la gestión pública es siempre ineficiente. Es razonable pensar que se podría reducir el despilfarro, pero no que se puede acabar con él.

Seguimos con la crisis en el FMI. Mohamed El-Eiran, nos cuenta Felix Salmon, se ha descartado de la carrera por la sucesión de Dominique Strauss-Kahn (DSK): “yo ya tengo un buen trabajo, aquí, en California”. Pero más allá de la caída de un candidato, es interesante su opinión sobre el modo en que se debiera encontrar un sucesor: “Es crítico que, en las semanas venideras, la Oficina Ejecutiva del FMI termine y publicite el proceso que se seguirá, si finalmente Strauss-Kahn fuera obligado a dimitir”. E incide en que es una carrera que debe estar abierta a todos los países, no sólo a los europeos. Simon Johnson, ex economista jefe del FMI, dice que los mercados emergentes también pueden colocar a una persona al frente de la institución. La salida de DSK del FMI, que parece ya inevitable, deja un poco huérfano al gobierno socialista griego de Giorgios Papandreu y lo explica un analista para Euronews con estas palabras: “El gobierno es de izquierdas y el primer ministro Giorgios Papandreu y el ministro de Economía Giorgios Papaconstantinu se apoyaban en Strauss-Kahn, quien es él mismo un hombre de izquierdas. Ellos explicaban a su gente: ‘mirad, sí, es duro. Pero este plan está preparado por un izquierdista, que piensa en el bienestar de la gente’. Así, el principal apoyo se desvanece”.

Un importante artículo publicado por The Irish Times dice que la UE recurrió al rescate de Irlanda para amedrentar a España, y que nuestro Gobierno se apresurase a tomar las medidas pertinentes para evitar la crisis de nuestro fisco y de nuestro sistema financiero. Lo cierto es que eso cuadraría con la insistencia por parte de la UE en que Irlanda aceptase el rescate. El autor, Morgan Kelly, señala: “nos hemos embarcado en un fútil juego de endose del paquete de insolvencia: primero desde los bancos al Estado irlandés, y luego del Estado otra vez a los bancos ya las compañías de seguros. El resultado final probablemente sea que Irlanda se convertirá en una especie de protectorado de la UE, la versión europea de Puerto Rico”. Alemania y Francia sueñan con esa posibilidad, ya que acabarían con la competencia fiscal de Irlanda, que junto con la gran desregulación desde finales de los 70’ ha llevado a este país pobre a ser el segundo más rico de Europa. Kelly propone cortar con Europa y embarcarse en un recorte drástico del gasto hasta acabar con el déficit: “Pedir dinero para que funcionarios senior como yo cobremos el doble de muchos homólogos europeos no tiene sentido”. El banco Danske, en una nota sobre Irlanda, muestra que “el crecimiento sigue siendo débil, aunque prevemos que alcanzará una expansión del 0,8 por ciento en 2011, basándonos en el comportamiento del fuerte sector exportador”. Las medidas de austeridad están afectando a los ingresos de los irlandeses, y ello les lleva a retraer el consumo.

Un artículo de la página web de Roubini tiene una propuesta para evitar nuevas crisis fiscales en Europa: “La eurozona debería adoptar la norma de que cuando un país viole los criterios del Pacto de Estabilidad y de Crecimiento, el BCE debe dejar de aceptar la deuda del Gobierno como colateral”.
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