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Carstens ve en Brasil a su mejor aliado para quedar al frente del FMI
lunes 06 de junio de 2011, 11:54h
Tras haber realizado una breve pero intensa visita a Brasil y Argentina, el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, mete toda "la carne en el asador" en los países emergentes y América Latina para reforzar su candidatura a la dirección general del FMI, cargo en el que la actual ministra de Economía francesa, Christine Lagarde se apunta como favorita a suceder a su compatriota Dominique Strauss-Khan.
El gobernador del Banco Central de México y candidato al más alto cargo del Fondo Monetario Internacional (FMI), Agustín Carstens, intensifica su campaña para aspirar a la dirección general del organismo financiero, enfocando sus esfuerzos hacia América Latina y los países emergentes.
La semana pasada Carstens llegó a Brasil para reunirse con las autoridades de ese país, al economista mexicano prometió crear una dirección especial de ser electo como sucesor de Dominique Strauss-Khan. "Brasil tiene amplias condiciones de asumir una de sus vicepresidencias, a pesar de existir una menor cantidad de esas direcciones" señaló a periodistas después de reunirse en Sao Paulo con el presidente del Banco Central brasileño, Alexandre Tombini.
El gesto de Carstens de transgredir los dogmas del FMI, genera respetos entre la comunidad interamericana y de las nuevas economías. "Es muy importante la candidatura de un país emergente, porque rompe las reglas antiguas de que el FMI debe ser dirigido por un europeo", dijo el ministro de Haciendo brasileño, Guido Mantega.
Mantega afirmó que, desde que se acordaron esas "reglas" no escritas, inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, "el mundo ha cambiado y hoy existe un equilibrio (económico) mucho mayor entre los europeos y los países emergentes", que debe reflejarse en la conducción del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Sin embargo, reiteró que Brasil todavía no anunciará respaldo a ningún candidato al cargo que ocupaba el francés Dominique Strauss-Kahn, que dimitió en medio de un escándalo sexual, Mantega apuntó que "será un gran avance si el director del FMI es elegido por su mérito y no por su nacionalidad".
El ministro brasileño elogió los "méritos" de Carstens, a quien consideró "un candidato que ya tiene mucha experiencia acumulada, que ya fue ministro de Economía de México y dirige el Banco Central de su país, y además ya fue subdirector gerente del FMI".
En su periplo por brasil, Carstens defendió el control de capitales y volvió a refutar la tradición del liderazgo europeo dentro de la entidad financiera: "¿Por qué un latinoamericano no puede ayudar a Europa?", cuestionó el exsecretario de Economía de México.
El economista indicó que el Fondo necesita de una mayor participación de los países emergentes "en su alta esfera". "Tales países demostraron ya en los últimos años que tienen más experiencia en la gestión de crisis. Los países emergentes, como Brasil, China, India y México, contribuyen de forma decisiva para la expansión de las naciones desarrolladas", apuntó.
Según el economista, el FMI necesita de "cambios" y uno de ellos es terminar con los "estereotipos" que señalan que los países emergentes carecen de una capacidad de "emprender una buena gestión macroeconómica".
Guiño a América Latina
América Latina forma parte de la apuesta fuerte de Agustin Carstens. En su paso por Argentina, uno de los integrantes del G-20, el gobernador del Banco de México aseguró que el organismo multilateral cometió el "error histórico" de haberse "desasociado" de Argentina en los momentos de crisis del país suramericano.
"El tratamiento que recibió Argentina para mí fue demasiado fuerte", aseguró Carstens luego de reunirse con el ministro argentino de Economía, Amado Boudou, dentro de su gira para promover su candidatura a dirigir al organismo multilateral
"Pienso que no es debido en una institución como el FMI haber dejado al garete a un país miembro", remató durante una rueda de prensa. "Si yo llegara a ser director gerente, una de las lecciones que aprendí es que no es apropiado dejar que un país miembro se valga por sus propias fuerzas. Siempre debe haber esa flexibilidad para mantener la comunicación, el diálogo, el apoyo", insistió Carstens.
Luego de declarar un cese de pagos de 2001, el mayor de la historia financiera (102.000 millones de dólares), Argentina se ha negado a aplicar "recetas" del Fondo Monetario, convertido en blanco de duras críticas de los gobiernos del fallecido Néstor Kirchner (2003-2007) y de su esposa y actual mandataria, Cristina Fernández.
Kirchner declaró "la independencia" de Argentina del FMI en enero de 2006, cuando canceló en un solo pago en efectivo la totalidad de las deudas argentinas con el organismo (unos 9.500 millones de dólares).
"El FMI no se puede olvidar que su misión principal es ayudar a los países a tomar decisiones en momentos difíciles", señaló Carstens y agregó que el Fondo Monetario debería ayudar a Grecia a "tomar decisiones difíciles".
"Como conocemos bien a los países latinoamericanos, en el manejo de crisis se debe sumar varias medidas, de orden macroeconómico, que ayuden a la sociedad civil a enfrentar estos problemas difíciles, a atender problemas de empleo", comentó. "Sobre todo, el FMI tiene que se catalizador para sumar el apoyo de la comunidad financiera internacional", concluyó.