En el movimiento de "indignados" que se dan cita en la Puerta del Sol se dan cita muchas ideologías diferentes entre sí, lo que provoca una tromba de ideas tan categóricas como dispares.
Decía Sir
Francis Bacon que la esperanza era buena para el desayuno y muy mala para la cena. Desde mi modestia añadiría "y un problema como estilo de vida".
El hombre suele anteponer su bienestar al de los demás. Es algo estudiado por cientos de psicólogos, sobre todo los de la famosa teoría de los PNL o
patrones neurolingüísticos. Es evidente que la palabra es el poder. Con esa idea nació el movimiento 15M, cambiar el mundo con la palabra, el arte y la reflexión.
Y una cosa diferente es la venta de imagen que hace esta rama de la psicología en la que por encima de todo está el "YO". Un yo triunfador, dominador y con "poderes" retóricos para dominar su contexto y exprimirlo en su exclusivo beneficio y capaz de disfrazarlo de un gratuito y falso nihilismo. -Si
Friederich Nietzsche pudiese hablar... - Algo de esto pasa en el alma mater del 15M, la acampada Sol.
Dicho esto entremos a analizar esta
"ágora", como se define, centro de la revolución dialéctica del movimiento 15M.
Avancemos unas cuestiones: ¿Quién prepara los puntos del día que se tratarán en asamblea?. ¿Está legitimado por el consenso asambleario? ¿Por qué es necesario que haya un consenso total si lo que se pide es
democracia? ¿Acaso no es democracia el gobierno de la mayoría?
Recuerdo las palabras de David, miembro de la comisión de
Política a Largo Plazo, en la primera tertulia de Radio Ágora Sol, "rechazamos el concepto de mayoría. Es importante, claro que sí, pero nos centramos sobre todo en las minorías". Si además rechazan el voto como instrumento relacional entre la política y la sociedad, ¿cómo pretenden llegar a la sociedad no asamblearia...la mayoría? ¿Y quién gobernará la asamblea, por ende el modelo social que "reclama" el 15M?
Sin consenso y sin propuestas. Con el aterrizaje de varios colectivos en la acampada Sol, cuyos intereses y objetivos están definidos al margen del consenso, la asamblea y en definitiva de la sociedad. ¿Cómo se puede decir que no hay banderas cuando aparecen grupos feministas,
"antitodo", ONGs, un grupo de liberación del pueblo saharaui (que pide apoyos en el seno del 15M al margen de la asamblea), la ONG utópica del
movimiento humanista (*) Convergencia de las Civilizaciones, y un largo etcétera que habría que relacionar entre sí para entender el porqué de la demora ideológica y política de un movimiento que pretende manifestarse de forma activa en la vida política, aunque no por medio de partidos?
También hay mucha gente que se está distanciando del movimiento debido a la imagen que se proyecta en algunos medios sobre la desorganización de la acampada Sol, así como las denuncias de los comerciantes que hablan de suciedad y problemas para la salud pública. Pero ello contrasta con las declaraciones de los portavoces, en las que aseguran que se dio el "visto bueno por parte de las autoridades sanitarias de la Comunidad de Madrid".
Esto sin diálogo se vuelve una contradicción. Sin explicación la duda nubla cualquier propuesta digna de
presentarse en las Cortes a debate. Por el momento no ha habido una clara vinculación de los intelectuales a este movimiento, aunque sí apoyos: desde Eduardo Galeano o José Monleón a Manuel Castells, Stéphen Hassel y José Luis Sampedro, siempre con la actitud crítica que les acompaña.
El resultado de las acampadas forzadas es el que se esperaba desde las instancias declaradas enemigas por el 15M. Una pérdida de influencia social y de adeptos debido a la desintegración propia que provoca la
tromba de ideas tan categóricas como dispares entre sí. Un aluvión de intereses que anulan la fuerza motriz del movimiento, y que no es otra que la reclamación de una sociedad más justa, sin señuelos legales. Sin cortapisa de ningún cariz ideológico o partidista. Unas reivindicaciones realistas y realizables.
(*)
Al movimiento humanista también pertenece el partido humanista y que obtuvo 8.672 votos en las elecciones autonómicas del pasado 22 de mayo, en 7 ciudades españolas, incluida Madrid donde consiguió 3.918 votos.