www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

crónica económica

Grecia da el "sí" y Europa respira

miércoles 29 de junio de 2011, 21:03h
Este es el plan de recortes griego. En él tienen que mirarse los españoles. Si nos intervienen, podemos esperar recortes que acaso no sean de la misma medida pero que tendrán el mismo carácter.
No sin graves dificultades, con las enormes presiones de la Unión Europea y de Alemania especialmente, y del lado opuesto de la cansada y refractaria opinión pública griega, el Parlamento griego ha aprobado el plan para la consolidación fiscal. Han sido 155 votos a favor y 138 votos en contra. Son nuevos ajustes que se reparten de forma igual entre aumento de impuestos y recortes de gastos, ambos por una cantidad ligeramente superior a los 14.000 millones de euros.

Para hacernos a la idea de la subida de impuestos, el IVA super reducido pasará del 5,5 al 6,5 por ciento, el reducido del 11 al 13 por ciento y el general del 19 al 23 por ciento, capítulo en el que se incluirán ahora los restaurantes. El mínimo exento se baja de los 12.000 a 8.000 euros. Y se le pasará un “cepillo” de “solidaridad” del 1 al 5 por ciento de la renta a las familias, con el que se quiere recaudar 1.380 millones de euros.

Por lo que se refiere a los recortes, las remuneraciones de los funcionarios públicos se recortarán un 15 por ciento nominal. A los empleados de las empresas públicas el recorte será del 30 por ciento nominal. Perderán, además, todo lo que haya de inflación. Se acabaron los contratos temporales con la Administración. Este año sólo se contratará a un funcionario por cada 10 que dejen de trabajar para el Estado, y a partir de ahí sólo uno de cada 5, hasta reducir el número de funcionarios en un 25 por ciento.

Pero hay más. Se recortan las pensiones, todo tipo de beneficios sociales, se elevará la edad de jubilación a los 65 años, pero se exigen 40 años de cotización para cobrar el máximo de la pensión. Por otro lado, se harán grandes recortes en Defensa. Grecia es el país que, con diferencia, más gasta en esta partida. Sanidad, inversiones, educación... todas las partidas irán a menos.

Y, por último, un plan de privatizaciones por valor de 50.000 millones de euros. Se venderán empresas de telecomunicaciones, loterías, petróleo, aguas... un plan no poco ambicioso, aunque se calcula que Grecia podría vender activos por valor de hasta 300.000 millones de euros.

Como dice el banco Danske, “Grecia tiene mucho potencial de reformas”, que es una forma elegante de decir que hay mucho que hacer con esa economía: “En el informe Doing Business del Banco Mundial está en la posición 109 de 183 países en términos de cuán fácil es hacer negocios. Esto es exactamente 100 puestos por debajo de Irlanda”.

El caso de Grecia es muy extremo. Pero como dijo su primer ministro cuando se sometió a una cuestión de confianza, Grecia tiene la oportunidad de cambiar de modelo, que fue exactamente lo que declaró, en un importante discurso que recogimos en estas crónicas, el ex gobernador del Banco de Grecia. Pero, ¿y Portugal? Con una iniciativa política loable, el recientemente elegido primer ministro, Pedro Passos Coelho, se ha comprometido a tomar medidas de austeridad que van más allá de lo exigido por la UE y el FMI. Ha dicho que aplicará “escrupulosamente las medidas negociadas con el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea”, pero quiere ser “más ambicioso en el proceso de ajuste de la economía europea”. Esta decisión tiene implicaciones para España, porque se suspende el AVE que uniría Lisboa con Madrid, un viejo proyecto que fue criticado en su momento por la antecesora de Passos Coelho al frente del PSD, Manuela Ferreira Leite.

En otro orden de cosas, ya es oficial que Christine Lagarde será la nueva secretaria general del FMI. The Economist dice que, como europea, estará sometida a una vigilancia especial de su independencia, pero “muchos en Europa seguro que se sentirán aliviados por la continuación de la presencia de uno de los suyos en el helm del FMI”. A Paul Krugman no le parece del todo bien. Dominique Strauss-Kahn estaba más “abierto” a posiciones menos ortodoxas, pero cree que Lagarde es una vuelta atrás. Felix Salmon cree que “los griegos tienen cierto margen de libertad, ya que es inconcebible que la primera actuación de Lagarde no sea el desembolso de los fondos de rescate”.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios