crónica cultural
[i]Contigo aprendí[/i], de Silvia Grijalba
jueves 30 de junio de 2011, 21:46h
Tras el éxito de la novela de Silvia Grijalba Contigo aprendí, considerada la escritora del año. Exposición-instalación en el Museo de arte Moderno de Palma de Mallorca, Mi otro yo con algunas contradicciones, del artista mallorquín Antoni Socías y Caramo Fanta. Hasta el 4 de septiembre.
Cuando una persona lleva con una historia en la cabeza durante más de diez años, es muy probable que acabe –tarde o temprano- delante de un ordenador y la escriba. Así lo ha hecho la escritora, poeta, periodista, Dj y organizadora del único Festival de poesía y música de vanguardia Silvia Grijalba (Madrid, 1967). Redactora asidua de El Mundo, ya había publicado dos novelas antes, Alivio rápido (2002) y Atrapada en el Limbo (2006). Considerada como la escritora del año, se acaba de publicar esa maravillosa historia que le rondaba por la cabeza llevándose el Premio Lara, uno de los mejores galardones literarios de España.
Contigo aprendí, publicado por Planeta, tiene el ritmo de un bolero, de corte clásico y literario, sitúa la acción allá por los años 30. Relata la vida de María Luisa Álvarez Bohem, la mujer más bella y anti convencional de Asturias, la abuela cosmopolita de la escritora. De niña, los veranos la mandaban a su lado y de ella rememoró mil anécdotas, además de las que se contaban en su casa. Su abuela se casó con José que volvía de hacer las Américas y con quien aceptó casarse por despecho, ya que su gran amor se había marchado con otra. Una mujer moderna, que le hizo vivir momentos mágicos que recoge con total maestría literaria debido a la experiencia, en su fascinante y divertida novela.
Terminemos la crónica con una exposición en el Museo de arte Moderno de Palma de Mallorca, Mi otro yo con algunas contradicciones, del artista Antoni Socías (Mallorca, 1955) y Caramo Fanta (Lleida, 1986), muestra que durará hasta el 4 de septiembre. Retratos de personas con los propios artistas, tomadas en África, que nos hablan de identidad, y de los tópicos culturales que tenemos sobre los demás.
Antoni Socías se pone en la piel del otro. Caramo Fanta se imbuye de Socías, haciéndose el uno nacer del otro. Hace tiempo que el artista Socías empezó su camino por África y en las obras expuestas, en el montaje, deja constancia de este encuentro. Es él que aparece en las fotografías acompañado de las personas tribales. Con ellos, retrata esa comunicación, ese entendimiento no verbal.
El montaje es importante dentro de la trayectoria de estos dos artistas en la que buscan una compenetración perfecta sin afectar el uno al trabajo del otro. Caramo Fanta sigue pintando rostros en blanco y reproduciendo su retrato, mientras que Antonio Socías deja el protagonismo al concepto fotografiado.