Investidura marcada de polémica
Humala jura el cargo como nuevo presidente de Perú sin su antecesor
jueves 28 de julio de 2011, 18:45h
Ollanta Humala se ha convertido este jueves en el nuevo presidente de Perú para un período de cinco años y se ha comprometido a acabar con la exclusión y la pobreza en esa nación sudamericana, durante un discurso en el Congreso que se vio empañado por los gritos y las polémicas que estallaron cuando el líder nacionalista juró por la Constitución de 1979 y no por la vigente de 1993, lo que causo la fuerte reacción de los miembros del partido Fuerza 2011, liderado por Keiko Fujimori.
El nacionalista Ollanta Humala juró este jueves su cargo como nuevo presidente peruano y, en su discurso de investidura, prometió que no copiará ningún modelo extranjero y que habrá una nueva relación entre el Estado y el mercado.
Ollanta Humala juró la Constitución de 1979 y no la vigente de 1993, dictada por el ahora encarcelado Alberto Fujimori, ante el titular del Congreso, Daniel Abugattás, en una sesión solemne del Parlamento.
Humala tomó posesión del cargo sin la presencia del presidente saliente Alan García, que poco antes entregó la banda presidencial en las escaleras de Palacio de Gobierno al jefe de la casa militar.
El nuevo mandatario de Perú prometió que implementará un Gobierno "sin calco ni copia" de ningún otro régimen de la región y subrayo que su principal objetivo será la inclusión social y mantener el crecimiento del país: "un camino propio, un modelo peruano de crecimiento con estabilidad, democracia e inclusión social", dijo Humala.
"Las características de este Gobierno - dijo en su discurso - pueden resumirse en los siguientes términos: reforma, democracia, libertades, inclusión, redistribución, crecimiento, paz con justicia, seguridad, descentralización, transparencia, soberanía y concertación".
Durante un mensaje de casi una hora de duración, el nuevo presidente peruano anunció un aumento en el sueldo mínimo, que pasará de 600 (218 dólares) a 675 soles (245 dólares) en agosto y a 750 soles el próximo año (272 dólares).
Además, dijo que aplicará una "economía nacional de mercado abierta al mundo", que propondrá drásticas sanciones para los funcionarios corruptos, incrementará la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo y fortalecerá el sistema de defensa nacional.
"El Perú es un país plurilingüe y multicultural", dijo Humala, que sufre "el abandono de los políticos y de un Estado insensible, burocrático y centralista",
Según el gobernante, el Estado peruano "le ha dado la espalda al interior del país", y "se niega a subir a los Andes y a extenderse en nuestra Amazonía, (es) un Estado acechado por la corrupción y el despilfarro, alejado de sus ciudadanos, incapaz de protegerlos de la violencia y la criminalidad".
Ollanta Humalña se definió como "un celoso guardián del Estado de Derecho y un defensor de los derechos humanos y de la libertad de prensa y de expresión".
"El Perú establecerá una nueva relación entre el Estado y el mercado -dijo Humala -, distinta de las fracasadas recetas extremas del Estado intervencionista o del Estado mínimo y excluyente"
En cuanto a los recurso naturales del Perú, Humala dijo que establecerá "una política de aprovechamiento soberano (...) que garantice la explotación racional y equilibrada del agua, la tierra, los bosques, la biodiversidad, el gas y los minerales".
"Las ganancias extraordinarias de las empresas mineras deben contribuir al esfuerzo nacional en pro del combate contra la pobreza. Los contratos serán respetados y la negociación permitirá (...) que esta significativa contribución beneficie a todo el país".
También dijo que su Gobierno "se hace eco de la alerta mundial sobre cambio climático y se compromete a fortalecer la regulación y dedicarse con seriedad a las labores de preservación de nuestra biodiversidad, del recurso hídrico y de los glaciares".
Humala dijo que ejecutará "una política contra las drogas que consolide el modelo peruano de desarrollo alternativo integral y sostenible para convertir a los productores, hoy ilegales, en agentes de una economía legal".
"No legalizaremos ninguna droga ni tampoco los cultivos ilícitos y por el contrario los vamos a combatir", dijo Humala, pero advirtió que "nuestra política antidroga será soberana y reclamará que se haga realidad la responsabilidad compartida con los países consumidores".
Humala dijo que ratifica su compromiso de desarrollar una política exterior multilateral. La integración en el marco de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad Andina (CAN) será la línea principal de acción".
El presidente de Perú también afirmó que acatará el fallo que la Corte Internacional de Justicia de La Haya realice sobre el litigio por fronteras marítimas que mantienen Perú y Chile.
"Acataremos el fallo de la Corte de La Haya y estoy convencido de que Chile hará lo mismo", aseguró, mientras el presidente de Chile, Sebastián Piñera, que se encontraba en el Congreso peruano durante la ceremonia, aplaudió estas palabras de Humala, quien también le respondió aplaudiendo desde el estrado.
Su Gobierno, anunció el flamante mandatario, mejorará "la defensa consular de los tres millones de peruanos en el exterior y rebajará el costo de las remesas mediante convenios que realizará el (estatal) Banco de la Nación".
Crispación en el fujimorismo
El gesto de juramentar a la Constitución anterior a la vigente, firmada por el polémico Alberto Fujimori, generó fuertes reacciones por parte del bloque fujimorista que tachó al nuevo mandatario peruano de ser "un presidente de facto".
La congresista "fujimorista" Martha Chávez afirmó que el juramento que hizo la mañana del jueves Ollanta Humala por la Constitución de 1979 no tiene validez porque la que está en vigor es la de 1993.
"Tenemos un presidente de facto y por lo tanto no le debemos ningún respeto", dijo la congresista a los periodistas al termino de la toma de posesión de Ollanta Humala, que se enfrentó en la segunda vuelta electoral a la hija del exmandatario, Keiko Fujimori. En su discurso posterior, Ollanta Humala pidió a la oposición que respete el mandato de las urnas que le han llevado a la presidencia.
El expresidente Alberto Fujimori, que gobernó entre 1990 y 2000, fue condenado a 25 años de cárcel por violación a los derechos humanos y otras sentencias menores por corrupción, y la posibilidad de que reciba un indulto presidencial fue uno de los temas permanentes de la campaña electoral de su hija Keiko.