Cambios en las cúpulas de las grandes compañías tecnológicas
¿Por qué Yahoo y Apple no pueden cubrir sus puestos más delicados?
miércoles 07 de septiembre de 2011, 17:09h
Las grandes compañías tecnológicas no lo tienen nada fácil para encontrar profesionales que puedan gestionar el cada vez más difícil entorno globalizado, en el que cualquier innovación puede imitarse y en el que los factores de éxito son volubles y efímeros: mientras Apple busca un nuevo director de seguridad que logre evitar las filtraciones de sus modelos a la competencia, después de que el iPhone 5 cayera en manos de compañías chinas. Yahoo ha despedido a Carol Bartz, hasta ahora pararrayos de las críticas de Wall Street a la compañía.
Apple está buscando un responsable de seguridad de nuevos productos que vele por que el desarrollo y la fabricación de sus prototipos se realicen en secreto hasta su presentación en sociedad, algo que todavía no ha logrado conseguir, pese a ser una de las mayores multinacionales del sector. Este movimiento corporativo se producía tras el despido fulminante de la CEO de Yahoo, que, tras despedir a mil trabajadores no ha conseguido que la firma despegue.
Después de que un prototipo del iPhone 4 cayera en manos de una publicación especializada antes de su llegada al mercado, y de que supuestamente se perdiera otro del iPhone 5, que se comercializará en octubre, la compañía de la manzana ha tomado cartas en el asunto y ha publicado una oferta de trabajo en su página web para encontrar un experto en la guardia y custodia de innovación.
El futuro responsable de la seguridad de los prototipos tendrá que "supervisar la protección de los productos que aún no se han lanzado al mercado y toda la propiedad intelectual asociada, así como gestionar los posibles riesgos que puedan surgir", indica la oferta de trabajo.
El candidato ideal, que ha de contar con al menos cinco años de experiencia en el asesoramiento de seguridad y una alta cualificación académica, tendrá que ser capaz de minimizar los riesgos asociados a los distintos niveles de las cadenas de suministro.
Además, debe demostrar capacidad para trabajar simultáneamente con distintos frentes, para solucionar problemas en situaciones adversas y para establecer relaciones de confianza con socios tanto internos como externos.
La compañía de Cupertino busca a un profesional con "excepcionales" aptitudes analíticas, de comunicación y de construcción de equipos.
El candidato elegido trabajará en la sede central de la compañía, pero tendrá que desplazarse a otros lugares alrededor del 30 por ciento de su tiempo laboral, y habrá de asesorar "con precisión" y "éxito" sobre la implantación de medidas de seguridad.
Este movimiento se producía una jornada después de que el consejo de administración de Yahoo destituyera a la consejera delegada de la compañía, Carol Bartz, en busca de un nuevo revulsivo que consiga dar respuesta a la continuada merma de competitividad de la empresa.
La decisión fue una muestra de la urgencia que se respira en Yahoo, que contrató a Bartz en enero de 2009 para llevar a cabo una reestructuración que permitiera disputarle a Google el liderazgo en el sector y apenas 30 meses después prescinde de sus servicios sin ni siquiera haber encontrado un reemplazo.
El hueco dejado por Bartz será llenado provisionalmente por el director financiero de la compañía, Tim Morse, que compaginará sus funciones con las propias de consejero delegado.
En un comunicado, el presidente de Yahoo, Roy Bostock, agradeció el trabajo de Bartz en lo que definió como "un tiempo crítico de transición en la historia de la compañía y en medio de una situación macroeconómica muy desafiante", aunque no mencionó los motivos que llevaron al fulminante despido.
En un mensaje interno a los empleados enviado por Bartz, la exdirectiva de Yahoo aseguró estar "muy triste" por su salida de la compañía y señaló que Bostock le dio la noticia a través de una llamada telefónica, según publicó la web tecnológica CNET.
La ejecutiva aterrizó en Yahoo en 2009 tras más de una década dirigiendo la empresa de diseño de software Autodesk y después de que el gigante de Silicon Valley cerrara uno de los peores años de su historia bajo el mando de uno de sus fundadores, Jerry Yang.
En 2008 la compañía vio cómo se truncaba su alianza con Microsoft y un acuerdo publicitario con Google, y se vio obligada a poner en la calle a más de 2.500 trabajadores.
Durante la gestión de Bartz, que pretendía mejorar la velocidad de respuesta de Yahoo ante los cambios del mercado, la empresa eliminó un millar más de empleos y anunció el cierre de servicios como Yahoo Buzz, MyBlogLog, Delicious, AllTheWeb.com o Yahoo Picks.
En el último trimestre Yahoo logró un incremento del beneficio neto interanual de un 11 por ciento, a pesar de que sus ingresos menguaron un 5 por ciento.
"Estamos comprometidos con explorar y evaluar las posibilidades y oportunidades que pondrán a Yahoo en la trayectoria de crecimiento e innovación y supondrán un valor para los accionistas", dijo Bostock en la nota de prensa de hoy, en la que la empresa informó además de que reconfiguraba su cúpula directiva.
La compañía estableció un nuevo consejo ejecutivo que pasará a asesorar al consejero delegado constituido por ocho miembros (dos de ellos los cofundadores de Yahoo, David Filo y Jerry Yang) y que estará compuesto por los principales responsables de la empresa, así como por los dirigentes de sus divisiones internacionales.
"Nuestro objetivo principal es influir en el liderazgo de la compañía y en nuestros actuales activos de negocio y plataformas para aprovechar las oportunidades", aseguró Bostock.
El anuncio de Yahoo reavivó los rumores sobre una posible venta de la empresa a diferentes entidades privadas y grupos de inversión, con la posibilidad de que fuera dividida en dos, así como un posible interés de compañías como AT&T, Verizon o News Corporation.
La salida de Bartz fue bien recibida por los mercados, donde las acciones de Yahoo cotizaron más de un 5 por ciento al alza tras el cierre de Wall Street.
Su destitución se produce apenas dos semanas después de la renuncia de Steve Jobs, consejero delegado de Apple, otra de las grandes empresas de Silicon Valley.