Los recortes en materia de Educación en algunas comunidades autónomas ha puesto en pie de guerra a los profesores, los padres de alumnos y a los centros privados con posiciones que se antojan irreconciliables, aunque todos coinciden en algo: “Los más perjudicados son los niños”.
Los sindicatos con mayor representación entre el profesorado han anunciado ya movilizaciones para protestar contra los recortes educativos anunciados en distintas comunidades autónomas, las administraciones alegan que hay que recortar porque la situación económica es de crisis total y todos tienen que arrimar el hombro y los padres de alumnos creen que empezar un curso en un ambiente de tensión es un fracaso del mundo educativo.
Por lo menos, todos coinciden en una cosa: al final, los más perjudicados son los niños.
La presidenta de la
Confederación de Padres y Madres de Alumnos (COFAPA),
Begoña Ladrón de Guevara, ha explicado a EL IMPARCIAL que “es fundamental que haya un consenso social porque si no, al final, los más perjudicados son los niños, los únicos que no tienen la culpa de nada”. Entiende, además, que “empezar un curso en un ambiente de tensión y crispación es un fracaso del mundo educativo”.
La responsable de COFAPA señala que “la situación económica es la que es y es igual para todos, padres y profesores, y a todos se nos ha pedido un esfuerzo, cada uno desde su parcela”. Recuerda que “los padres y las madres de alumnos son en muchos casos los mismos parados de los que se habla constantemente” y por eso, insiste, “nos dicen que vamos a tener que cambiar el nivel de vida, tendremos que cambiarlo todos”.
En definitiva, concluye Begoña Ladrón de Guevara, “el perjuicio de una huelga, de un mal ambiente, repercute dentro de las aulas y en los niños. Y los padres estamos para defender a los niños”.
Los profesores: "No somos insolidarios"Por su parte, la vicepresidenta del sindicato de profesores ANPE,
Carmen Guaita, también ha dejado claro a esta redacción que toda esta problemática “no es que vaya a afectar a los niños, es que ya les está afectando” y ha destacado que lo que más duele a su colectivo es que se les tache de insolidarios: “Trabajamos mucho y trabajamos bien, a pesar de las leyes de Educación y de las normativas políticas”. Además, lamenta “no poder hacer una protesta sin que se instrumentalice políticamente”.
Del mismo modo, Guaita lamenta que se haya focalizado el problema en el horario, “que hubiera pasado desapercibido si no se hubiera convertido en un enfrentamiento de los profesores con los padres”, y no en “los puestos de trabajo que se han recortado, 8.000 en toda España y más de 3.000 en Madrid, y la reducción en todos los cupos de los programas de apoyo, de refuerzo, de la educación compensatoria, de los alumnos con dificultades y de la educación especial”.
En este sentido, la portavoz de ANPE aclara que “esto ha sido la gota que ha colmado un vaso que ya estaba lleno por todo lo que hay detrás” y lo explica: “Lo que no se está contando es que desde hace dos años el Gobierno de Zapatero ha recortado los sueldos, ha congelado las pensiones, ha perjudicado las condiciones de jubilación de los docentes, ha cortado la financiación de importantísimos programas educativos y ha reformado la LOE sin financiación. Y después de esto, cuando le ha tocado el turno a las comunidades autónomas, han recortado en personal interino”.
“El vaso también lo ha llenado que la Educación haya sido la primera de las víctimas de los ajustes y de los controles del déficit público”, concluye Guaita, “sobre todo cuando se sabe que la Comunidad de Madrid gasta 650 millones de euros en publicidad institucional o hay televisiones autonómicas por todas partes con enorme déficit. Es decir, cuando sabemos que la Educación podía preservarse de los recortes”.
Menos dinero para la privada que para la públicaPor otra parte, desde la
Asociación Madrileña de Empresas Privadas de la Enseñanza (AMEPE-CECE) se ha señalado que “la huelga de la enseñanza pública a la privada no le afecta porque no tiene vinculación”, pero su presidente,
Alfonso Aguiló, ha apostado por que no haya “porque al final quienes pagan son las familias y los niños”.
Sobre la polémica por las horas, explica que frente a las 18 lectivas, que ahora serían 20, “en la enseñanza concertada se dan 25 horas y en la privada 27” y aclara: “Sabemos que se pueden dar 20 horas de clase con calidad, lo que pasa es que efectivamente es más trabajo que dar 18”.
Y sobre el argumento de que con los recortes a los colegios públicos se beneficia a los privados, Aguiló señala que cualquiera que conozca los números y sea un poco serio jamás dirá eso porque “el coste de la enseñanza pública, como ha publicado el Ministerio de Educación, está en una media de 6.000 euros por puesto escolar y en la concertada en unos 3.500, dependiendo de los cursos, las aulas o las comunidades autónomas”. Apunta que “las diferencias son muy altas y se puede decir lo que sea menos que se está yendo el dinero a la concertada cuando tiene una financiación mucho menor”.
Aguiló entiende que “siempre es doloroso hacer recortes en Educación, que es una cuestión importante, pero es inevitable porque hay una crisis muy grave” y añade que “nunca gustan, pero si se hubieran hecho a tiempo a lo mejor habrían sido mucho menores que lo que están siendo ahora”.
