Otras entidades podrían ser intervenidas
El FROB se dispone a intervenir las cajas en plena tormenta financiera
sábado 24 de septiembre de 2011, 01:42h
El pasado mes de julio se conocieron los resultados de los test de estrés realizados a la banca europea, que sacaron los colores a parte del sistema financiero español: de las nueve entidades suspendidas, cinco eran españolas (Catalunya Caixa, Unnim, CAM, Caja 3 y Banco Pastor). Pero aquellos resultados serían hoy todavía peores, según lo que ha puesto de manifiesto el comisario de Competencia de la Comisión Europea, Joaquín Almunia: “Más bancos pueden necesitar ser recapitalizados además de los nueve que suspendieron el test de estrés”, aseguró el pasado martes. Al día siguiente, fue el FMI el que alertó de los retos a los que se enfrenta la banca europea en el contexto de la crisis de la duda soberana en los países periféricos, y cifraban a 200.000 millones de euros las pérdidas ocasionadas por este concepto.
Todo ello incide en el ajustado calendario que el Ministerio de Economía y el Banco de España se han marcado para reestructurar el sistema financiero español. Unnim, Caixa Catalunya y Novacaixa Galicia disponían hasta el 30 de septiembre para lograr el capital suficiente y evitar una intervención del Banco de España. Pero no ha sido así. “Antes de final de mes, se producirá la entrada del FROB en el capital de estas entidades y más adelante en Liberbank, a la que se ha concedido una prórroga”, explica a este diario un portavoz del Banco de España, que añade que el organismo planea encontrar un comprador para la siniestrada Caja del Mediterráneo (CAM) antes la segunda mitad de octubre.
Pero el proceso plantea no pocas dificultades. La última subasta de bonos del FROB no tuvo el éxito esperado, ya que se recaudaron apenas 1.750 millones de euros, frente al rango de 2.000 a 3.000 millones que se pretendía conseguir. ¿Complica esto la financiación de los rescates que se han de practicar a las cajas? El FROB necesita unos 7.700 millones para recapitalizar las cajas, algo que puede dejarle en números rojos.
Con una dotación inicial de 9.000 euros, y tras tres emisiones de deuda para financiar diversas operaciones en las cajas, el Fondo dispone de unos 6.600 millones, es decir, que no dispondría de liquidez suficiente para hacer frente a la operación.
El analista de MG Valores, Nicolás López, resta importancia a esta posibilidad: “El FROB tienen la garantía del Tesoro de España detrás”, asegura a este diario. Además, el FROB dispone de un crédito para contingencias de hasta 3.000 millones de euros, un colchón para hacer frente a las contingencias actuales, pero, ¿y lo que puede venir? “Lo que se está planteando en este momento es recurrir al Fondo de Estabilidad europeo para recapitalizar la banca europea”, explica López.
En cuanto a la venta de la CAM, que lleva intervenida desde finales de julio, el Banco de España ya ha ofrecido todo tipo de ventajas al posible comprador: el Estado, a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaría, asumiría el 80% de las pérdidas que ya no pudieran ser cubiertas con las provisiones de la entidad, que totalizan 2.500 millones de euros. Sin embargo, y a pesar de las entidades que ya han mostrado su interés por la compra, no es un buen momento para operaciones corporativas: “Los mercados actuales no ayudan nada a posibles compras o salidas a Bolsa, los dirigentes de las entidades deben estar preocupados”, asegura el analista GVC Gaesco Lluis Peralta.
Un año perdido
Recientemente, el candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, admitió que se perdió un año alabando las excelencias del sistema financiero español antes de reformarlo.
Hasta este momento, se han gastado casi 13.000 millones de euros en la reestructuración del sistema financiero español. Una factura que, según apuntan los expertos, puede subir en los próximos ejercicios debido a la pérdida de valor de los activos inmobiliarios y la alta morosidad: “Año a año, se provisionará lo que haga falta en las cajas intervenidas”, apunta Nicolás López. Por su parte, Lluis Peralta está de acuerdo y, de hecho, se muestra convencido de que serán necesarias ampliaciones de capital para poder hacer frente a esos pagos.