La OTAN y EEUU reafirman su compromiso
Graves carencias en Afganistán una década después de la invasión
viernes 07 de octubre de 2011, 11:09h
La OTAN y EEUU reafirman su compromiso con Afganistán más allá de 2014. "La transición no es una salida. No nos iremos cuando los afganos tomen el liderazgo", garantizó el secretario general de la Alianza Atlántica, Anders Fogh Rasmussen, al término de una reunión con los ministros de Defensa de la organización y sus socios en Afganistán. Si todo marcha según el calendarios previsto, el proceso de transferencia de las responsabilidades de seguridad de las fuerzas internacionales a las afganas iniciado este verano se completará en 2014.
Rasmussen aseguró que más allá de esa fecha uno de los "elementos cruciales" del apoyo aliado seguirá siendo el trabajo de "entrenamiento" de militares y policías afganos que ya se lleva a cabo. El político danés señaló que es "pronto" para saber si eso deberá complementarse con "otros esfuerzos" -como tropas de combate- y que la decisión dependerá de la situación de seguridad que se dé entonces. Por ahora, la Alianza considera que el proceso de transición "va por buen camino" y que las fuerzas afganas están demostrando ser muy capaces, explicó.
El objetivo de la organización es que en su próxima cumbre, que se celebrará en mayo de 2012 en Chicago (EEUU), se definan los detalles prácticos de ese apoyo que dará al país más allá de 2014. Por su parte, el secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, destacó el "compromiso" de todos los países de la OTAN con la misión y prometió que, aunque vaya a reducir su número de tropas, Washington mantendrá en Afganistán equipos clave para el trabajo de los militares de otras nacionalidades.
El Ejecutivo afgano, por su parte, celebró el "muy necesario" apoyo que la OTAN está dispuesta a dar tras 2014 y garantizó que en esa fecha Kabul estará en disposición de "tomar el liderazgo" y permitir un "cambio de rol" para las fuerzas aliadas. El número de efectivos internacionales requeridos sobre el terreno una vez finalizada la transición dependerá de la mejoría que logren hasta entonces las fuerzas afganas, explicó el ministro de Defensa, Abdul Rahim Wardak.
Sanidad y educación todavía tienen graves carencias
Los servicios sanitario y educativo de Afganistán continúan adoleciendo de graves carencias, una década después del comienzo de la misión internacional para expulsar a los talibán del país asiático, según han denunciado varias organizaciones humanitarias. ACBAR, una asociación que abarca varias ONG afganas, apunta que pese a que se ha avanzado en la construcción de hospitales y en el acceso de la mujer a la educación, la escasez de medicinas, libros de textos y profesionales experimentados en ambos sectores hace que todavía sean inoperativos.
"Hay un abismo entre la retórica y la cruda realidad. Detrás de los números no se ve la realidad de la gente intentando llegar a las clínicas sin medicinas y a los niños intentando estudiar sin libros de texto", ha subrayado. En este sentido, ha indicado que los 57.000 millones de dólares (42.436 millones de euros) que se la comunidad internacional ha destinado al país han facilitado el desarrollo de estos servicios en las áreas urbanas, si bien, también ha matizado que su calidad es baja.
Estas declaraciones reflejan el sentir popular, ya que el 73 por ciento de los afganos, pese a que está satisfecho con la proliferación de hospitales y escuelas, se queja de los servicios reales que ofrecen. Según cifras del Ministerio de Salud, el porcentaje de afganos con acceso al sistema sanitario del país ha pasado del nueve en 2011 al 80 en la actualidad. Se desconocen los datos de la escolarización a nivel nacional.
En este contexto, ACBAR ha instado a la comunidad internacional y al propio Gobierno de Afganistán a revisar el uso de los fondos y a priorizar la calidad de los servicios sobre la cantidad.