y digo yo
¿Sirve para algo esta campaña electoral?
sábado 05 de noviembre de 2011, 11:09h
Acaba de empezar –es un decir– la campaña electoral más larga e inútil que se recuerda. Larga porque dura ya más de tres años e inútil porque, según las encuestas y sondeos de medios de comunicación de todo signo político, se sabe quién va a ganar y sólo va a servir para gastar un dinero que muy bien podría dedicarse a cuestiones más necesarias.
La cosa puede ponerse tremendamente aburrida. Tanto como un Barça-Viktoria Pilsen o un Madrid-Olympique, en los que todo el mundo sabe quién se llevará la victoria, pero en los que el único aliciente es ver cuántos goles se marcan y cómo lo hacen las ‘estrellitas’. Siguiendo el símil, hasta Rubalcaba ve más fácil que los madridistas ganen a los culés que él pueda remontar a Rajoy.
Las cartas ya están sobre la mesa y muy pocos ases se espera que aparezcan en las mangas de los contrincantes en lo que queda de partida. El PP dice “Súmate al cambio”, es decir, “vótanos porque ya sabemos que vamos a ganar” y el PSOE apuesta por el “Pelea por lo que quieres”, que no quiere decir otra cosa que “haced el favor de no quedaros en casa, que mira lo que se nos viene encima”. UPyD busca ser la nueva visagra para los ganadores e IU grita “Rebélate”, en lo que se intuye como un claro guiño a los indignados del 15-M, único clavo al que agarrarse.
En Cataluña, plaza importante, CiU mira por el retrovisor al PP catalán –quién se lo iba a decir a los populares–, porque los socialistas se diluyen y los de ERC ni están ni se les espera. En el País Vasco, el PNV fuerza la máquina entre dos tierras para no perder más poder del que ya se les ha escapado desde que los amigos de ETA tienen papeletas que se pueden introducir en las urnas y que cuentan.
Interesante puede estar igualmente ver cómo evoluciona esto de votar en Andalucía. Todo pinta PP también por esos lares en un referéndum que ya se presenta como un anticipo demoledor para los socialistas andaluces lo que pueden ser las próximas elecciones de marzo.
Y digo yo: ¿Tiene sentido esta campaña electoral? ¿Conocen a alguien que se interese por conocer el programa electoral de los principales partidos? ¿De qué habla el español en el bar –el que pueda ir–, de economía, de sanidad, de educación o del poco frío que hace en noviembre? ¿Prefiere Rubalcaba hablar de fútbol que del paro?
Hay que votar porque hay que votar. Y ya veremos lo que pasa. Mientras, seguiremos pendientes de lo que realmente importa al ciudadano de a pie: el trabajo o no, la hipoteca, lo que nos puede afectar esa crisis griega que nadie acaba de entender y la lotería de Navidad, porque aquí, el personal ya se está rascando los bolsillos para ver si junta 20 ‘eurillos’ con los que agenciarse un ‘decimito’. ¡Que si no se compra no toca!