El catedrático de Derecho Político, Oscar Alzaga, ha defendido, durante el ciclo de conferencias 'La España del Nuevo Decenio', organizado por la Fundación Ortega-Marañón y la Fundación Mutua Madrileña, que "debemos avanzar hacia un sistema federal" del Estado español. Lo ha dicho junto a otros ponentes como el director de Constitución e Instituciones de FAES, Javier Zarzalejos y el presidente de la Ortega-Marañón, José Varela Ortega.

La Fundación Mutua Madrileña y la Fundación Ortega y Gasset han concluido el I ciclo de conferencias ‘La España del Nuevo Decenio', con una mesa redonda convocada sobre el tema “¿Es sostenible nuestro actual modelo territorial?”, y que ha contado con el director de Constitución e Instituciones de FAES, Javier Zarzalejos, el presidente de la Fundación Ortega-Marañón, José Varela Ortega, y el catedrático de Derecho Político, Óscar Alzaga. El moderador,
Tom Burns Marañón, periodista y patrono de la Ortega-Marañón, ha subrayado la importancia de las jornadas, que han supuesto una mejora para “la salud de la sociedad” y ha augurado que el año que viene puede haber una segunda edición del ciclo.
El primero en tomar la palabra ha sido
Javier Zarzalejos, que, ha señalado que en estos momentos se pregunta si es sostenible no sólo el Estado autonómico sino una gran variedad de asuntos, desde la deuda, hasta el medio ambiente, la Unión Europea o el Estado del Bienestar.
Ha establecido paralelismos con otros sistemas federales como el de Estados Unidos o el de la República Federal Alemana. Sin embargo, ha señalado los problemas de España “se derivan de factores propios de carácter endémico y de orden jurídico y político”. Según ha dicho Zarzalejos “no hay prácticamente límites a los traspasos de competencias a las autonomías”, falta una cámara de representación territorial y es necesario mejorar el funcionamiento del Tribunal Constitucional.
Por otro lado, ha señalado que la “refundación fiscal” de Europa influirá en el funcionamiento de las comunidades autónomas, que se verán obligadas a adaptarse a un poder regulatorio más intenso. Otro de los factores importantes para el futuro será la deriva de los dos principales partidos nacionales, el PP y el PSOE. Este último, a juicio de Zarzalejos, ha emprendido un “viaje a ninguna parte” en su deriva nacionalista, que cree que no va a remitir y, por ello, ve difícil un pacto con el otro partido nacional mayoritario.
Por su parte, el presidente de la Fundación Ortega-Marañón,
José Varela Ortega se ha preguntado por la influencia de este sistema autonómico en la consolidación de la democracia. En el plano económico, ha explicado que la Administración autonómica ha motivado problemas en el “funcionariado de oposiciones” por la proliferación de otros funcionarios, pero que a pesar del coste económico del sistema, ha permitido una mejora del nivel de vida en ciertos territorios “donde no se pedía autonomía”.
En el plano político, ha asegurado que el proceso de descentralización del Estado español no tiene parangón desde el Imperio Austrohúngaro, y ha recordado que los partidos nacionalistas del estilo de PNV o CiU son “pacíficos pero no moderados, sino claramente secesionistas y soberanistas”. En este sentido, ha subrayado que la Ley Electoral “da la ventaja a partidos nacionalistas” que “han jugado su baza” en el Congreso.
El presidente de la Ortega-Marañón se ha referido a la “tentación de cambiar de socio constituyente” del Gobierno de Zapatero y sus alianzas con los nacionalistas, y ha hecho mención del Pacto del Tinell. Estas prácticas, a su juicio, han llevado a subvertir la máxima de Manuel Azaña, de que la democracia “ha de sustituir lo tradicional por lo racional”. En sus coqueteos con el nacionalismo, el PSOE se ha primado lo tradicional sobre lo racional, algo que no debería ser propio de la izquierda, según ha explicado.
Por su parte, el catedrático de Derecho Político,
Oscar Alzaga, ha establecido diferencias entre el sistema español y otros sistemas federales, ya que, si bien otros sistemas son centrípetos, el español es centrífugo. Esto se debe a que el texto constitucional prefiere dejar una vía abierta: “Es un ‘veremos cómo andamos este recorrido’”, ha dicho. Además, ha asegurado que, a diferencia de lo que ocurre en los estados federales, los nacionalismos infraestatales tienen “pluralidad de vías para conseguir un estado propio” dentro del sistema vigente.
También ha repasado la actitud de partidos como CiU, que en el Congreso se han comportado como un ‘lobby’ en vez de constituir coaliciones y ha recordado que cuando se pensó la Ley Electoral se estaba pensando en “infrarreprensentar al Partido Comunista”, y no en las formaciones nacionalistas.
“Hay que terminar en el sistema federal”, ha asegurado, ya que este modelo permitiría apaciguar a los nacionalismos o vaciarlos de argumentos. Además, se impediría la secesión, algo que, en el sistema jurídico actual es posible. También ha abogado por racionalizar la Administración para hacerla más austera.