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TEATRO INFANTIL

El avaro Scrooge ficha a Mozart para su [i]Cuento de Navidad[/i]

miércoles 21 de diciembre de 2011, 21:22h
La compañía Teatro A Cuestas presenta en el madrileño Teatro Arlequín su propuesta de ocio familiar para estas fechas: Scrooge, un cuento de Navidad, una adaptación teatral del famoso cuento de Charles Dickens con la música clásica como telón de fondo y que se podrá disfrutar en la capital hasta el próximo 7 de enero.
Scrooge no aprende. Su avaricia y nulo mimetismo con el espíritu navideño llaman, Navidad tras Navidad, a los espíritus del pasado, el presente y el futuro para dar una lección de humanidad al empresario británico y, de paso, al público que alguna vez, en cualquiera de sus múltiples formatos, versiones y países, se ha dejado enamorar por la historia de Charles Dickens. Un cuento de Navidad vuelve este año a subirse a un escenario de la mano de la compañía Teatro A Cuestas, que ha moldeado el texto original para adaptarlo a la música clásica y operística dirigida a los más pequeños.



La compañía formada por Fedra Marcús, Fernando Menor y Joaquín Navamuel presenta el montaje Scrooge, un cuento de Navidad, con el que continúan por la senda del acercamiento de los niños a la música clásica, ya encaminada con su anterior apuesta infantil, Juanito y las habichuelas mágicas. Así, tanto el viejo avaro como su cándido empleado, Bob Cratchit, y los fantasmas de la Navidad hacen avanzar la trama a ritmo de Mozart, Rossini y arias de ópera coronadas de letras originales, según explica a EL IMPARCIAL el codirector de Teatro A Cuestas, Fernando Menor.

Para el trío teatral, “lo interesante es la familiarización” de los pequeños con la música clásica, de modo que sean capaces de identificar canciones y registros cuando los escuchen más adelante.

A parte del vuelco musical, la compañía ha expandido el ratio de humor de la obra primigenia. En opinión de Menor, el de Dickens, “es un infantil bastante entre comillas” debido a la presencia de fantasmas y al dominio de la oscuridad. “Hemos introducido algunos gags de humor y hemos puestos unos espíritus un poco más actuales que, sin convertirlo en una comedia, evitan que los niños pasen miedo… y hay algunas sorpresas más”, revela el codirector, que además interpreta el papel de Scrooge.

Teatro familiar
Por lo demás, la esencia de Dickens, transmitida de generación en generación a lo largo de más de un siglo, sigue intacta en la versión de Teatro A Cuestas. “Ante todo es un clásico, por lo que no hemos querido cambiar mucho la historia”, reconoce Menor. ´



Los desencadenantes de la soledad, la amistad, el amor y el perdón siguen dirigiendo la batuta del texto y envolviendo la moraleja que se transmite a los más pequeños. Además, Teatro A Cuestas pretende involucrar también en el espectáculo a los adultos. “Lo que queremos hacer es ante todo un teatro familiar que, aunque sea infantil, tenga ciertas connotaciones para los padres”, explica Menor, quien cuenta que la obra arranca a los mayores a participar y a implicarse con el ocio de sus hijos. “No se van a aburrir”, concluye.

Vida en la gran pantalla
El cuento de Dickens, alumbrado por el escritor británico en 1843 en base a la precaria situación del proletariado durante la revolución industrial en Reino Unido, no sólo ha servido de inspiración para cientos de montajes teatrales. El cine ha bebido constantemente a lo largo de su historia del arco dramático de Scrooge alentado por la visita de sus fantasmas.

La primera vez que Un cuento de Navidad fue llevado a la gran pantalla fue en 1901, por el realizador Walter R. Booth, aunque la versión muda más popular vendría nueve años más tarde, con la norteamericana A Christmas Carol, que encandiló al público por sus efectos especiales. En el 35 llega la primera adaptación al cine sonoro y sería el realizador Manuel Tamayo el primer español en rodar el cuento de Dickens, en 1947.

La multinacional Disney también se subió al carro tirado por los espíritus navideños, convirtiendo al Tío Gilito en Scrooge y al entrañable Mickey en Cratchit en Una Navidad con Mickey (1983) y repitiendo la jugada en 2009 con la animación digital Cuento de Navidad. Sin embargo, el actor estadounidense Bill Murray se lleva la palma en la versión más disparatada de la fábula, en la comedia Los fantasmas atacan al jefe (1988).

PIE DE FOTO

Fotogramas de A Christmas Carol (1910), Una Navidad con Mickey (1983), Los fantasmas atacan al jefe (1988) y A Christmas Carol (2009)


El polifacético Jim Carrey ha sido el último Scrooge cinematográfico en el A Christmas Carol de Robert Zemeckis –director de joyas como Regreso al futuro o Forrest Gump- que llegó a las salas en noviembre de 2009.

La versión teatral de Teatro A Cuestas tiene programadas funciones para los días 26, 28, 29 y 30 de diciembre, y 5 y 7 de enero, en el Teatro Arlequín de Madrid.
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