LAS AUTORIDADES DE DUISBURGO FUERON ADVERTIDAS
os días después de la tragedia de la "Loveparade", y mientras los familiares de las víctimas extranjeras se hallan ya en Alemania para repatriar los restos mortales, crece la presión sobre el Ayuntamiento, la policía y los organizadores por los fallos en la seguridad de la fiesta. En Duisburgo, la ciudad en la que se produjo el sábado la tragedia, diversas revelaciones colocaron en una incómoda situación al Ayuntamiento, la policía y los organizadores, muy criticados desde los medios de comunicación alemanes por autorizar el evento, en que fallecieron un total de 19 asistentes, ocho de los cuales extranjeros.