Comenzará a utilizarse la próxima temporada
El gobierno italiano ha aprobado una polémica medida para acabar con la violencia en su fútbol y mantener bajo control e identificados a los ultras. Los aficionados que quieran ver a su equipo en los partidos fuera de casa deberán figurar en los datos de hinchas “afiliados” que el club proporcionará a la federación. A pesar del rechazo inicial, los clubes han aceptado que la medida comience la próxima temporada, aunque un amplio sector de los tifosi lo consideran un ataque a los derechos humanos.