La irrupción de Juan Mata permitió a la selección española, aún con cierta fortuna en los dos primeros goles, salir airosa del 'patatal' de Kaunas, donde ganó a Lituania por 1-3, y continuar así su marcha triunfal en la fase de la clasificación para la Eurocopa 2012, cuya puerta tiene prácticamente abierta.