La nanopartícula restablece la comunicación entre células tumorales y células inmunes, lo que facilita que estas últimas reconozcan y eliminen las células cancerosas.
Este nuevo material, que inhibe las proteínas que causan el COVID, podría emplearse para recubrir mascarillas quirúrgicas, tejidos de protección de uso hospitalario, o superficies de contacto, como barandillas o pomos.
Investigadores japoneses ha descubierto un nuevo tipo de nanopartículas magnéticas capaces de frenar la progresión del cáncer en los ratones. De confirmarse en humanos, sería un gran paso para el tratamiento no invasivo de distintos tipos de tumores.