reseña
La última publicación de Arturo Pérez Reverte, Ojos azules, muestra de una forma muy plástica el dramatismo, la violencia y el miedo con que los soldados de Hernán Cortés tuvieron que luchar por mantenerse vivos durante su retirada de la ciudad de Tenochtitlán, la noche del 30 junio de 1530. No se trata, sin embargo, de un relato histórico sobre la conquista de América, sino de una vívida descripción de los últimos minutos de la vida de un hombre, llenos a partes iguales de rabia, coraje, angustia y miedo.