Con una media de 55 años
Más de 50.000 españoles se ven abocados a suspender su vida laboral cada año como consecuencia de los planes de prejubilación de su empresa. Con una media de 55 años, estos trabajadores afrontan la inactividad en plenas facultades físicas y con una vasta experiencia que, en la mayoría de los casos, deja de transmitirse a las generaciones posteriores.