SHIRLEY VALENTINE, EN EL TEATRO MARAVILLAS
Una mujer igual a millones de amas de casa que tienen vidas similares y paralelas en cualquier parte del mundo: criar a sus hijos, soportar estoicamente las brusquedades de su marido y no reunir el valor suficiente para irse de casa. Así es Shirley Valentine, el personaje de la obra homónima escrita por el británico Willy Russel a mediados de los 80. Así es, hasta que conoce a una nueva amiga que la invita a pasar unas vacaciones en Grecia y le hace replantearse su vida. En una adaptación de Nacho Artime dirigida por Manuel Iborra, la Shirley que confiesa sus miedos y sus ilusiones en una conversación a medias entre el público y la pared de su cocina es una Verónica Forqué que brilla bajo la responsabilidad de llevar todo el peso de la trama y a la que el papel le viene como anillo al dedo. “Somos la misma persona”, reconoce la veterana actriz en una entrevista con El Imparcial con motivo del estreno, este sábado, de la obra en el Teatro Maravillas de Madrid.