El pintor Miquel Barceló ha recibido este martes el prestigioso Premio Penagos de Dibujo, que entrega la Fundación Mapfre y cuyo objetivo es reconocer la labor de artistas españoles e hispanoamericanos que hayan expuesto durante el año.
La
Fundación Mapfre ha entregado este martes al pintor
Miquel Barceló su prestigioso
Premio Penagos de Dibujo, creado en 1982 en honor al artista Rafael Penagos y desde 2008 destinado al reconocimiento de artistas españoles o hispanoamericanos que hayan realizado, durante el período anual considerado, una exposición en una sala o galería de arte tanto en España como en el extranjero. En 2010 el Premio Penagos se concedió al artista Antonio López.
Montaje tridimensional de Barceló para la revista francesa Actuel en septiembre 1983.El acto de entrega del galardón ha sido abierto por
Antonio Bonet Correa, Presidente de la RABASF.
Alberto Manzano, Presidente de la Fundación Mapfre, ha entregado el galardón, tras la conferencia pronunciada por
Francisco Calvo Serraller, Académico de Número de la RABASF, quien ha repasando la trayectoria y éxitos de Miquel Barceló, a quien se ha referido como “un artista que ha sabido seguir siendo artista a pesar del éxito”. En la mesa de Presidencia se ha sentado también
Pablo Jiménez Burillo, Director General del Instituto de Cultura de la Fundación Mapfre. El acto ha contado con la asistencia de la
Infanta Dña. Elena, Directora de Proyectos Sociales y Culturales de la Fundación Mafpre. Miquel Barceló, tras recibir el premio, se ha referido a su vida como artista y ha resaltado el carácter imperecedero del Dibujo dentro de las artes plásticas “he dibujado toda la vida y ahora sé que estaba pintando” o “La Pintura ha muerto, el Dibujo no”.
Miquel Barceló (Felanitx, Mallorca, 1957) es uno de los pintores españoles más sobresalientes de la historia de la pintura contemporánea. Dotado de una enorme versatilidad y fuerza creativa, su labor artística, ya internacionalmente reconocida desde su veintena cuando participó en la
Bienal de Sao Paulo, abarca ya treinta años, en los que ha ido consolidándose y madurando como artista y cosechando un éxito tras otro. Entre los galardones que le han sido concedidos pueden citarse el
Premio Nacional de Artes Plásticas en 1986 o el Premio
Príncipe de Asturias de las Artes en 2003. En 1996 el Centro Pompidou de París ofreció una importante retrospectiva de su obra. Entre las obras de Barceló destacan la capilla en arcilla elaborada para la Catedral de Mallorca (2007), la Cúpula de la sala XX del Palacio de las Naciones Unidas en Ginebra o el techo del Mercado de las Flores de Barcelona. También ha sido ilustrador de libros: en el
Louvre expuso las acuarelas con las que ilustró la
Divina Comedia, convirtiéndose en el primer pintor vivo en exponer en dicho museo.