Tres días después sigue el misterio sobre el atentado contra la Gendarmería
Un desconocido grupo terrorista ataca un cuartel en Tamanrasset
martes 06 de marzo de 2012, 19:08h
El lugar elegido por los terroristas es emblemático. Se trata del centro territorial de mando de la Gendarmería, un cuerpo militarizado que tiene a su cargo el control del territorio y que dispone de importantes medios para luchar contra el narcotráfico, el contrabando, la delincuencia organizada y el terrorismo. De los treinta heridos la mayoría son gendarmes. El cuartel ha quedado en ruinas.
La sorpresa causada por el atentado ha sido tan grande que todo el país se encuentra en estado de alerta por temor a atentados, y las fuerzas de seguridad patrullan día y noche por los principales centros urbanos y rurales. Pero es aún más importante si se tiene en cuenta que Tamanrasset alberga el Centro de mando operacional de la coordinación de la lucha antiterrorista puesta en marcha por los Ejércitos de Argelia, Níger y Mali, denominado CEMOC, para luchar contra el fenómeno terrorista en el Sahel. La proliferación de armas en la región, procedentes de los arsenales libios saqueados por milicias y bandas sin control, ha obligado a las autoridades argelinas a intensificar los controles fronterizos y la vigilancia.
El atentado ha sido reivindicado pocas horas después de haberse cometido por un autodenominado Movimiento por la Unidad y el Yihad en Africa delOeste (MUJAO), un grupúsculo hasta hace poco desconocido y que se dice procede de una escisión de Al Qaeda del Magreb islámico (AQMI), tan opacos y nebulosos el uno como el otro. El MUJAO supuestamente disidente del AQMI predica un yihad “puro y duro”, según algunas fuentes. De cualquier manera, ha demostrado con este atentado suicida (el conductor del Toyota todoterrerno, saltó por los aires con el vehículo bomba), una extraordinaria capacidad logística y de organización, que arroja dudas sobre su amateurismo. Algo que ya mostró en el secuestro de los dos españoles y la cooperante italiana, al entrar en el campamento base de los refugiados de Tinduf, Rabuni. Si bien entonces se achacó el hecho a una no probada complicidad con gente del interior del campamento.
El MUJAO estaría compuesto esencialmente por malienses y mauritanos, y dirigido por un denominado Hamada Uld Mohamed Jeiru, alias Abu Qumqum, de nacionalidad mauritana. Si bien la ciudad de Tamanrasset es la urbe más importante del extremo sur argelino y se la considera capital de los tuaregs, por lo que es frecuentada asiduamente por gentes venidas de toda la región del Sahara y Sahel, el acto criminal cometido el viernes indicaría que el grupo dispone de una base logística importante y de escondites para las armas y explosivos.
El diario independiente argelino El Watan, se interrogaba al día siguiente del atentado sobre “¿quién está detrás del mismo?”, sin cuestionar la versión oficial pero dando a entender que hay una finalidad en el acto terrorista. No se trata ni de rescates, ni de apoderarse de armamento, ni de “ajusticiar” algún mando militar, término que se utiliza en el argot terrorista, sino de mostrar capacidad de organización y atemorizar la sociedad a pocos meses de las Elecciones legislativas en Argelia, las primeras que organiza el régimen de manera adelantada producto del plan de reformas anunciado por el Presidente Abdelaziz Buteflika.
Para El Watan, el atentado está unido “a conflictos tribales, cuyas ramificaciones se extienden a los países del Sahel”. Sin embargo, ¿por qué elegir Tamanrasset? El periódico estima que la razón hay que buscarla en el calendario político y en el hecho de que Tamanrasset sea el centro de mando antiterrorista en la región. El ministro del Interior, Dahu Uld Kablia, ha condenado el acto criminal y declarado que el Gobierno no escatimará medios para luchar contra el terrorismo “cualquiera sea el nombre que lleve”.