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Argentina y Venezuela como ejemplo

El populismo latinoamericano: de las dictaduras a las "democracia delegativas"

miércoles 21 de marzo de 2012, 09:58h
Un grupo de intelectuales, moderados por el Nobel de Literatura, Marío Vargas Llosa coincidió que el populismo latinoamericano cambió la piel de las dictaduras del pasado por la que ellos denominan "democracias delegativas" como las de Argentina y Venezuela, durante el seminario internacional: "América Latina: Oportunidades y Desafíos".
El populismo en Latinoamérica se mudó de las dictaduras que se registraron en décadas pasadas a las "democracias delegativas", como las de Venezuela o Argentina, según un grupo de escritores que participaron este martes en el seminario internacional "América Latina: Oportunidades y Desafíos".

La Fundación Internacional para la Libertad organizó esta jornada en la Universidad de Lima con la presencia de su presidente, el Nobel de Literatura en 2010 Mario Vargas Llosa, y varios exmandatarios de países latinoamericanos.

Al seminario también acudieron como participantes otros escritores y periodistas como los argentinos Mariano Grondona y Marcos Aguinis, el chileno Mauricio Rojas y el mexicano Enrique Krauze.

Grondona explicó que la diferencia entre una democracia normal y una "delegativa" reside en la llegada al poder de un presidente que considera su victoria como una "una epopeya que refunda el Estado" y en la búsqueda de instrumentos para que las siguientes sean un trámite a su reelección.

"El autoritarismo también tiene variaciones y no hay una sola imagen de la autocracia porque aunque ya no existan las autocracias militares, existen otros regímenes que son incluso más peligrosos por ser más sutiles", comentó.

Su compatriota Marcos Aguinis destacó que Argentina "tiene posiblemente el populismo más largo del mundo porque comenzó en 1945 con Perón y se ha mantenido durante décadas hasta el peronismo autoritario de Néstor Fernández de Kirchner y el peronismo soberbio y altivo de su esposa Cristina".

Aguinis caracterizó al populismo como un régimen que "sólo mira al corto plazo, se sirve de la pobreza para asentar su voto, busca apropiarse de la mayor cantidad de dinero público, tiene una habilidad extraordinaria para encontrar culpables a su mala gestión y no acepta el disenso y la pluralidad de opiniones".

A su vez, el mexicano Enrique Krauze definió el populismo como "una simplificación perversa de la democracia" que crea "un vínculo hipnótico entre el líder y el pueblo, lo que es un estado transtornado que puede conducir a la dictadura".

Krauze añadió que el populismo no es precisamente el gran problema de México, pero advirtió que persiste en sus fuerzas políticas y en personas como el candidato a las elecciones presidenciales de 2012 Andrés Manuel López Obrador.

El historiador mexicano también alabó la actitud de los venezolanos que acuden a las urnas "a pesar de los 14 años de régimen chavista" porque "es un pueblo que ama la libertad, que tiene decencia cívica y sigue resistiendo".

A este respecto, Vargas Llosa opinó que "los venezolanos se equivocaron hasta siete veces al votar a un demagogo populista" y se mostró esperanzado en que la oposición pueda ganar las próximas elecciones al actual presidente, Hugo Chávez.

"La oposición representa un abanico de posturas y doctrinas políticas que han conformado un movimiento para recuperar la libertad que, de forma irresponsable, perdieron al votar contra ella en las urnas", señaló el premio Nobel.