crónica política
El caso de Toulouse recuerda al de Leganés
jueves 22 de marzo de 2012, 02:26h
Detectado por la Guardia Civil cuando participaba en Cataluña de reuniones de foros salafistas, una de las ramas más radicales del Islam, que defiende como uno de sus principios fundamentales la “yihad”, la guerra santa contra el infiel, sean cristianos judíos o miembros de cualquier otra religión. Advertidas las Fuerzas de Seguridad galas. Fuentes policiales señalan que nunca se sabrá si ese aviso de la Benemérita ha servido para el rápido conocimiento por parte de la Policía gala de la identificación del presunto asesino de esas siete personas. Los mismos medios consultados por este diario recuerdan que el comportamiento de este individuo tiene muchas coincidencias, con la diferencia de que en principio actúa solo, con lo que los terroristas del 11-M hicieron en Leganés el 3 de abril de 2004.
En ambos casos, tanto en el de la célula islamista que cometió la matanza en los cuatro trenes de cercanías de Madrid, y un día antes de esa fecha intentó volar un AVE con destino a Sevilla a su paso por la provincia de Toledo, como en el del asesino de Toulouse, el final ha sido el mismo. Rodeados por los cuerpos de élite las Fuerzas de Seguridad, en el caso de Madrid por los Geo, y en la ciudad gala por la Raid, los terroristas se atrincheraron esperando la actuación de las fuerzas policiales En Madrid, la activación de los explosivos guardados en ese piso de Leganés provocó la muerte de los autores de los atentados de la matanza del 11-M, según la sentencia de la Audiencia Nacional, y en Tolouse, a la hora de escribir estas líneas, Mohamed Merah ya ha herido a tres agentes que intentaban entrar en su vivienda, sin que las Fuerzas Especiales galas hayan intentado el asalto a la casa ante el temor de la presencia de explosivos en la misma que el miembro de Al Qaeda, como el mismo se ha definido, pueda hacer estallar, tal y como sucedió en Leganés hace ocho años.
En clave de política estrictamente nacional, el ex presidente de la Junta de Andalucía y ex vicepresidente del Gobierno con José Luis Rodríguez Zapatero, ha vuelto, según los analistas políticos consultados por “El Imparcial”, al “mensaje del miedo en toda su profundidad”. La democracia, ha dicho, “si el PP gana las elecciones andaluzas del próximo domingo “la salud de la vida democrática en España, y la calidad y la intensidad de la misma están en peligro”.
"Ahí es nada", señalan las fuentes consultadas. Un ex presidente de una Junta de Andalucía elegida democráticamente por los ciudadanos en las urnas y un ex vicepresidente de un Gobierno de la Nación elegido democráticamente en las urnas en 2004 y en 2008, con José Luís Rodríguez Zapatero al frente, se permite decir que si ahora vence el partido que lleva treinta años en la oposición en esa Comunidad se pone en peligro la salud de la democracia en España”. Es más. Chaves, según las mismas fuentes se ha erigido en el “gran conocedor de la sociedad española, al afirmar que el PP intenta moldearla cuando en su gran mayoría es progresista y de centro izquierda”. En esta línea, subrayan los mismos medios, “el ex presidente de la Junta andaluza, directamente en el punto de mira no ya sólo de las responsabilidades políticas, sino también por las posibles consecuencias penales por los escándalos a los que tiene que hacer frente, como el de los ERE fraudulentos, con presuntos gastos en cocaína por valor de 25.000 euros al mes desviados de las ayudas públicas por parte del ex director general de Empleo de la Comunidad y de su chófer al mes, no ha tenido otra ocurrencia que poner en tela de juicio la decisión la mayoría de los españoles expresada en las urnas el pasado el pasado 20 de noviembre y de lo, que según todas las encuestas, harán el domingo los andaluces: dar el Gobierno de Andalucía al PP tras treinta años de dominio socialista.”