Crónica política
¿Acabará la lucha fratricida en Asturias?
viernes 23 de marzo de 2012, 01:41h
Terminado el asedio de Toulouse al asesino confeso de tres paracaidistas franceses, el rabino de una sinagoga y tres niños, Mohamed Merah, terrorista islamista, su muerte en un enfrentamiento con la Policía gala, las elecciones autonómicas en Andalucía y Asturias que se celebrarán el próximo domingo han recobrado un protagonismo que hasta ahora ha estado tapado por la actualidad de las últimas semanas, convocatoria de la huelga general del 29-M incluida.
Asturias ha sido la comunidad elegida este jueves por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, para efectuar sus penúltimos mítines electorales en estos comicios autonómicos. El líder del PP se ha enfrentado a dos frentes abiertos que tiene en esa Comunidad, por una parte, su enemigo natural, el PSOE, y por otra el partido, Foro Asturias, que dirige quien fuera su compañero en el Consejo de Ministros de José María Aznar, Francisco Álvarez Cascos. Analistas políticos consultados por este diario señalan que los comicios asturianos “son un escenario lleno de contradicciones", con dos partidos de la misma tendencia, el Foro Asturias y el PP, enfrentados en una lucha fraticida resultante de los conflictos internos provocados en el seno del Partido Popular por Francisco Álvarez Cascos en su momento, y que provocaron que el ex vicepresidente primero del Gobierno en la primera Legislatura de José María Aznar “tirara después por la calle de en medio y creara su propio partido en Asturias para volver al escenario político”. Los mismos medios señalan que de los tres grandes espadas de Aznar, Rajoy, Rato y Cascos, sólo el primero sigue en la primera línea política, “no ya sólo como líder del PP, sino como presidente de un Gobierno elegido por mayoría absoluta en las urnas”.
Y si Rajoy ha sido duro con el PSOE, ha aplicado la misma vara de medir con su ex compañero de Gabinete, Cascos. Aquí, en referencia a Asturias, ha afirmado que se han provocado dos hechos de especial gravedad: la beligerancia institucional del Ejecutivo regional contra el Gobierno central y la convocatoria “por la irresponsabilidad, sin precedentes, de volver a convocar a los asturianos a las urnas tras los comicios del 22 de mayo del año pasado, casi ocho meses después de esa cita”. Los analistas consultados por este diario subrayan que, como señalan las encuestas, los resultados del próximo domingo no van a cambiar el escenario. Según estos sondeos, el partido de Álvarez Cascos será la fuerza más votada, aunque, evidentemente, no logrará la mayoría absoluta. Segunda fuerza más votada, en principio, el PP. Y después del domingo, ¿qué?. Más de lo mismo, según las mismas fuentes, si tanto el PP como el Foro Asturias “no se dan cuenta de que al final deben entenderse de una vez por todas, como hicieron los populares y Unión del Pueblo Navarro en Navarra, tras una ruptura traumática que al final se ha reconvertido en una entente cordial.” Es decir, subrayan, “sería tan inviable que la ciudadanía asturiana que no quiere un Gobierno de izquierdas en esa comunidad se encontrara con un pacto entre el PP y el PSOE para evitar la presidencia de Álvarez Cascos en la comunidad, como también la alianza de éste ultimo con los socialistas para echar a los populares de cargos de responsabilidad en esa Comunidad”.
Evidentemente, esta dicotomía ha sido aprovechada por el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, que también ha estado presente este jueves en Asturias, acompañado por su gran valedor, Felipe González. En su discurso, el ex vicepresidente del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha aprovechado para insistir a los ciudadanos de esa Comunidad que el PSOE es la alternativa a dos partidos que se pelean simplemente por quien tiene el poder. Con Felipe González de acompañante, que como señalan las fuentes políticas consultadas por este diario, “parece un referente para Rubalcaba que tal y como demuestran los resultados de las pasadas elecciones generales del 20 de noviembre y las encuestas publicadas ante los comicios del próximo domingo no le ha servido ni va a servir de mucho”.
En Andalucía, cambio significativo en la estrategia del candidato socialistas, José Antonio Griñán. Este jueves ya no hablado de mayoría absoluta, sino que ha puesto sobre la mesa la posibilidad de que tenga que promover un Gobierno de coalición con Izquierda Unida si el PP gana las elecciones sin mayoría absoluta. Eso sí, poniendo condiciones a IU previas ese posible pacto, que, como señalan las fuentes consultadas por El Imparcial , demuestran que el PSOE “en Andalucía ya no habla de renovar otros cuatro años más su hegemonía, sino de intentar mantenerse en el poder sea como sea. Y quizás, se encuentre con lo mismo que ha ocurrido en Extremadura. Que IU apoye al PP en el caso de que sea la fuerzas más votada el domingo, aunque no obtenga esa mayoría absoluta”.