Ganando tiempo
Ricardo Ruiz de la Serna
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ricardo_ruiz_delasernayahooes /22/22/28
sábado 31 de marzo de 2012, 21:25h
El régimen de Bashar Al Assad resiste en Siria gracias al apoyo iraní y al respaldo de la Federación Rusa y la República Popular China en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Ni Pekín ni Moscú quieren una intervención militar contra el régimen de Damasco y la lección libia lleva a los demás países –especialmente al Reino Unido, Francia y los Estados Unidos- a mirar con cautela los posibles escenarios de guerra. El caos de la posguerra, los robos de armas y, en general, el riesgo de desestabilización regional son una baza a favor del presidente sirio, que cuenta con unas opciones mejores que las que tuvo Gadafi para salir airoso del conflicto civil en que está inmerso.
Teherán es clave para la supervivencia de Al Assad. Esta semana se ha publicado que, gracias al apoyo iraní, el régimen de Damasco vendió petróleo a la compañía china Zhuhai Zhenrong Corp por valor de sesenta millones de dólares. La compañía –que es la mayor proveedora de productos refinados del petróleo a Irán- lo ha negado. Sin embargo, los hechos parecen ir en sentido contrario a lo que los sirios, los iraníes y la empresa china niegan. Así, cuando la empresa petrolera pública siria Sytrol no encontraba barco para transportar el petróleo, las autoridades iraníes enviaron el 'M.T.Tour' para hacerse cargo. El buque, de pabellón maltés, pertenece a una empresa llamada ISIM Tour Limited, que el Departamento del Tesoro estadounidense ha considerado una compañía pantalla creada por Irán para evadir las sanciones internacionales.
El apoyo iraní también se ha extendido a la asesoría política y estratégica. Los correos intercambiados entre altos funcionarios iraníes y el propio Assad, que recientemente se han publicado, muestran cómo el régimen de Teherán consideró erróneo mencionar a Al Qaeda y al terrorismo yihadista a propósito de los atentados cometidos en Siria contra edificios públicos. El descontrol de la situación en Siria y el riesgo de penetración de Al Qaeda podrían acelerar una intervención de Occidente en lugar de detenerla.
Por otra parte, el apoyo político y diplomático a Siria por parte de los ayatolás está garantizado. El enviado especial de Naciones Unidas Kofi Anan ha mostrado su interés en reunirse con el Gobierno iraní para tratar de la crisis siria. Esta iniciativa es paralela a la que los propios iraníes han lanzado para involucrar a Arabia Saudí y Kuwait en la solución del conflicto sirio. En la Guerra Fría que los dos países del Golfo – los más firmes opositores en la región al programa nuclear iraní- mantienen con la República islámica de Irán, este nuevo movimiento iraní crea un escenario problemático para las monarquías árabes, que –se cree- han venido apoyando de diversas formas a los rebeldes sirios. Si los países del Golfo no aceptan la propuesta iraní de reunirse, parecerá que no desean la resolución del conflicto. Si lo hacen, darán a Irán la legitimidad de promover una solución pacífica a una crisis regional y reforzarán la imagen de Irán en el mundo islámico.
Mientras tanto, Al Assad demuestra -una vez más- que quien resiste puede ganar.
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Analista político
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ricardo_ruiz_delasernayahooes /22/22/28
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