El gobierno islamista marroquí quiere reformar la Justicia
Rabat reabre la lucha contra la corrupción
martes 10 de abril de 2012, 21:51h
En 2011, llegaron a los tribunales marroquíes más de tres millones de casos de corrupción, de los que solo pudieron tratar dos tercios. La corrupción ses en Marruecos un mal endémico que no se ha visto mitigado con la creación, en 2007, de la Instancia Central de Lucha Contra la Corrupción por parte del rey Mohamed VI.
La corrupción en Marruecos se ha transformado con los años en un mal endémico. Ya en los años 90, el rey Hassan II declaró “la guerra” contra esta gangrena, y el Primer ministro de la alternancia, elsocialista Abderraman Yussufi, la puso en cabeza de sus prioridades. Veinte años después, el mal sigue latente y el nuevo gobierno islamista se propone erradicarlo.
El titular de Justicia, el abogado islamista Mustafa Ramid, ha presentado un balance poco optimista del funcionamiento del aparato judicial en el Reino. Los tribunales marroquíes se vieron sumergidos el año pasado por 3 millones trescientos mil casos, de los que solo pudieron tratar dos tercios. El más de millón de pleitos restantes han quedado acumuladospara este año. Mustafa Ramid se queja del poco número de magistrados y de la imposibilidad de tramitar los expedientes judiciales a tiempo.
Los casos de corrupción, aun siendo minoría, ocupan buena parte de la política que prevé emprender el nuevo gobierno. En 2011 los tribunales han juzgado 4000 casos, lo que el ministro Ramid ha considerado “más que alarmante”. Según la organización Transparencia Internacional, el reino de Marruecos se encuentra en el puesto 80 de los 180 países escrutados por la ONG. Si bien está mejor catalogado que su vecino Argelia que ocupa el puesto 112, aunque por detrás de Túnez que se encuentra en el número 72. A todas luces la Instancia Central de Lucha contra la Corrupción, un organismo creado por directivas del rey Mohamed VI y puesto en marcha en 2007, no ha respondido a las expectativas suscitadas.
El nuevo gobierno islamista quiere llevar adelante sus promesas electorales de depurar la Justicia y reformar la Administración. Una tarea de gigante, de la que dudan los más escépticos. Porque la herencia que recibe no es nada halagüeña. Según Ramid hacen falta unos 15 mil cuadros en el aparato judicial para que éste funcione con normalidad. Y en cuanto a la población carcelaria, los 50 establecimientos penitenciarios existentes en el país están saturados con 65200 reclusos, de ellos 28500 en detención provisional. En la mayoría de las cárceles el número de reclusos excede en más del doble la norma. En la prisión de Salé, adyacente a la capital Rabat, los reclusos se hacinan en las celdas, según los informes de Amnistía Internacional y de Human Rights. Lo que genera a menudo casos de tortura y malos tratos en particular sobre los presos saharauis e islamistas. Según las últimas estadísticas publicadas, el numero de españoles que purgan penas de cárcel en Marruecos se sitúa en torno a los doscientos, la casi totalidad por delitos relacionados con el narcotráfico.