CRÓNICA RELIGIOSA
Fernando Sebastián, un gran obispo de la Iglesia española
domingo 29 de abril de 2012, 14:46h
El pasado jueves un gran obispo español fue homenajeado. Fernando Sebastián, arzobispo emérito de Pamplona y obispo emérito de Tudela recibió la medalla de oro de la Fundación Pablo VI, de la que también es Presidente. Un acto al que asistieron una veintena de arzobispos y obispos que quisieron mostrar su cercanía a Monseñor Sebastián. Una cercanía no solo física sino intelectual y de compromiso. Allí estaban los prelados de Valladolid, que es además Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, el Castrense, Pamplona, Granada, Mérida-Badajoz ,Ciudad Real, Salamanca, Sigüenza-Guadalajara, Málaga, Teruel, Santander, Almería, Calahorra y La Calzada-Logroño, Barbastro-Monzón, Tarazona, Sant Feliu de Llobregat, Huelva, Guadix, el auxiliar de Madrid, Fidel Herráez, y como no el arzobispo emérito de Zaragoza, Elías Yanes. Allí estaban, naturalmente, lo que quisieron estar, además de políticos activos y en la reserva y periodistas que tanto debemos a la labor de Don Fernando.
Fue muy hermosa y emocionante la “laudatio” del acto que hizo el sacerdote, periodista, escritor e historiador Joaquín Luis Ortega, que fue vicesecretario de la Conferencia Episcopal Española para la Información cuando Fernando Sebastián era secretario general. Como decíamos, el discurso de nuestro maestro Joaquín Luis Ortega fue hermoso, en el que glosó la vida y el ministerio de Fernando Sebastián desde las perspectivas del sacerdote y religioso, del intelectual y teólogo, del pastor diocesano y del gestor eclesial. También se destacaron la clarividencia, la solidez y la brillantez de don Fernando en los distintos servicios que le han sido confiados, quien agradeció la distinción y comentó las distintas similitudes en los quehaceres de su vida con el legado del cardenal Ángel Herrera Oria, fundador de la Fundación Pablo VI, e hizo un hermoso y sentido elogio al don y al privilegio de la vejez.
Monseñor Fernando Sebastián Aguilar nació en Calatayud en 1929. Es religioso claretiano. Fue ordenado sacerdote en 1953. Es doctor en Teología. En la Universidad Pontificia de Salamanca fue profesor, decano de la Facultad de Teología y rector de a 1971 a 1979 y gran canciller de 1991 a 2001. Fue nombrado obispo de León en 1979, diócesis en la que estuvo hasta 1983. En Granada fue arzobispo coadjutor de 1988 a 1993. Administrador apostólico de Málaga de 1991 a 1993 y administrador apostólico de Calahorra y La Calzada-Logroño de 2003 a 2004 y arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela de 1993 a 2007. En la Conferencia Episcopal Española fue secretario general de 1982 a 1988 y vicepresidente de la misma de 1993 a 1999 y de 2002 a 2005. Jubilado desde finales de septiembre de 2007, en la actualidad reside en la casa sacerdotal de Málaga, de cuyo seminario es profesor de Teología.
Enhorabuena, Don Fernando y gracias por todo lo que nos ha enseñado, nos indica y nos dará en el futuro. Siempre recuerdo con emoción sus intervenciones en los diversos programas de radio y televisión en los que le pedí que asistiera y sus magistrales respuestas a preguntas que nos hacemos aún todavía, en estos tiempos difíciles que nos ha tocado vivir.