En Honduras, el país más violento de América Latina y con la tasa de homicidios más alta del mundo, los funerales son gratis, o por lo menos en su capital Tegucigalpa, en donde su alcalde, Ricardo Álvarez, ha cumplido su promesa de ofrecer entierros dignos sin coste alguno para los más pobres de esta urbe centroamericana.

En 2011 Honduras registró 86 asesinatos por cada 100.000 habitantes, lo que le convierten en uno de los países peligrosos del mundo para vivir. Por lo que los funerales se han convertido en un servicio de primera necesidad para sus habitantes, algo de lo que se percató el alcalde de Tegucigalpa, Ricardo Álvarez, abrumado por las imágenes de víctimas de la violencia que por falta de recursos, sus familiares no les quedaba de otra que enterrarlas en bolsas de basura.
"Me dije que esto no puede pasar en mi país, en mi ciudad", dijo Álvarez en una entrevista concedida a la BBC; razón por por la cual durante su campaña electoral de 2005, decidió que entre sus propuestas de gobierno, ofrecería entierros gratis para los más pobres de la ciudad, las cuales por lo general son el blanco principal de la violencia de las pandillas y bandas criminales, que en los últimos años han incrementado sus actividades en esta pequeña nación, gracias a la presencia de los cárteles de la droga mexicanos en el denominado "corredor centroamericano".
Una promesa que no sólo ha cumplido sino que ha funcionado, debido a que la llamada Funeraria del Pueblo es un servicio más que nunca necesitado en Honduras, en donde cada 74 minutos se registra una muerte violenta en una nación de ocho millones de personas, según datos aportados por la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
Ningún hondureño se libra de engrosar la tasa de homicidios más alta del mundo, más aún si se trata de periodistas, abogados y activistas políticos, que son el objetivo preferido de los sicarios.
Estos funerales gratis no sólo van dirigidos a las víctimas de la violencia. También va destinada a personas de escasos recursos que perdieron a un familiar por causas naturales, se ven beneficiados por esta iniciativa que pone en cuestión de horas a disposición de los dolientes, una camioneta negra con una urna vacía para el cuerpo, soporte para el sarcófago, cortinas y velas, así como café para los que asistirán al velorio, entre otras cosas.