Nuevas denuncias para el gobierno de Chávez
"El poder judicial venezolano está penetrado por el narcotráfico"
jueves 10 de mayo de 2012, 09:09h
Nuevas denuncias de narcoestado salpican al gobierno del presidente Hugo Chávez y las Fuerzas Armadas Bolivarianas de Venezuela, al cumplirse un año de los problemas de salud del mandatario. El exmagistrado Luis Velásquez Alvaray, ha reafirmado las acusaciones llevadas a cabo semanas atrás de su colega Eladio Aponde Aponte, declarando que el poder judicial venezolano "está penetrado por el narcotráfico".
El exmagistrado venezolano Luis Velásquez Alvaray, acusado de corrupción en su país, denunció que el narcotráfico ha penetrado el poder judicial y el estamento militar de la nación suramericana.
Velásquez, en una entrevista con el canal SoiTV de Miami (EE.UU.), también afirmó que el exvicepresidente José Vicente Rangel, magistrados del Tribunal Supremo de Justicia y fiscales integran una tenebrosa banda que ha convertido al sistema judicial en un mecanismo para extorsionar a los venezolanos.
"El poder judicial está penetrado por el narcotráfico", dijo el exjuez en la entrevista que concedió en Costa Rica, país donde reside desde que se marchó de Caracas al temer por su vida.
El exjuez vive en la nación centroamericana en condición de refugiado y en su país está acusado de corrupción por su implicación en presuntas irregularidades en la construcción de Ciudad Lebrún, la sede de los tribunales venezolanos.
En la entrevista, el exmagistrado precisó que en Venezuela existen carteles de la droga y que el "más poderoso es el cartel de los Soles", integrado presuntamente por generales. El otro, apuntó, es el llamado cartel sirio o árabe que "también maneja una porción de drogas en el país".
Al ser preguntado por la periodista María Angélica Correa si funcionarios venezolanos de alto rango integran esos carteles, respondió afirmativamente y aseguró que "hay comprobantes de que han recibido dinero, de que sus familiares tienen depósitos en el exterior, de que se han hecho llegar los depósitos y nadie hace nada".
En cuanto a la muerte del exgobernador del estado Apure, Jesús Aguilarte y del general Wilmer Moreno, exsubdirector de Inteligencia Militar, el exjuez dijo que otro general, Cliver Alcalá, "debería responder" qué relación presuntamente tiene con estos casos.
Velásquez, exmagistrado del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) , dijo que el cartel de los generales estaría implicado en esas muertes. "Es increíble que la Fiscalía General de la República no se pronuncie ni sepa que allí lo que está planteado es una situación de narcotráfico y que lo está planteado es una guerra de carteles", aseguró en la entrevista.
Consideró que el presidente venezolano, Hugo Chávez, "debería tomar decisiones al respecto, debería saber que entre sus generales favoritos, son narcotraficantes".
Con relación al sistema judicial habló de la llamada "banda de los enanos", que tildó como la "peor perversión desde el punto de vista judicial que puede existir, me atrevería a decir que en el mundo".
"Es un grupo de jueces dirigidos desde ese momento desde la vicepresidencia cuando José Vicente Rangel (estaba en el cargo) y ahora dirigidos desde la oficina del mismo José Vicente Rangel. Algunos jueces habían sido denunciados (...) y tenían expedientes", informó. En la banda, dijo el exjuez, también hay fiscales que junto con magistrados "sobornan".
Explicó que contactan a las personas y les dicen "si tú me das tantos millones de dólares yo tomo una decisión a favor tuyo. Extorsionar, siguen funcionando y eso es en absolutamente todo el país". Durante la entrevista mostró un documento en el que presuntamente Rangel también designó jueces.
Velásquez hizo las revelaciones después de que en abril pasado otro exmagistrado del TSJ, Eladio Aponte Aponte, destituido por supuestos nexos con el narcotráfico, aseguró que el presidente Chávez y su Gobierno manipula el ejercicio de la Justicia en su país, a lo que el Ejecutivo reaccionó acusándole de venderse a la DEA.
Aponte señaló en una entrevista también con el canal SoiTV que como juez recibió llamadas "desde el presidente para abajo" que le "daban las directrices de acuerdo con el panorama político".
Además, aseguró que el vicepresidente, Elías Jaua, es quien "maneja la Justicia en el país". Especificó que Chávez le llamaba "directamente" y recordó que fue, "principalmente", para que "condujera de una manera conveniente hacia el Gobierno las investigaciones" de un caso que implicaba a unos paramilitares.
Aponte está en EE.UU. tras mantener contactos con el Departamento Antidrogas de este país (DEA) en Costa Rica, a donde viajó luego de ser destituido por la Asamblea Nacional por su relación con el presunto narcotraficante Walid Makled.
Un año enfermo
Entre tanto, el presidente Hugo Chávez, cumple un año desde que sus problemas de salud se hicieron públicos con el anuncio del aplazamiento de una gira internacional por una lesión, que en ese momento situó en la rodilla y que desde entonces ha condicionado la vida política del país.
El 9 de mayo de 2011, el presidente optó por suspender una gira que le debía llevar por Brasil, Ecuador y Cuba tras golpearse en una rodilla que le dejó, dijo, un "derrame de líquido".
El presidente venezolano atribuyó entonces el percance a una vieja lesión de "los años mozos" que se le había intensificado por la dura dinámica de trabajo de diciembre de 2010 y enero de 2011, cuando el país vivió una emergencia por las lluvias.
"Estoy aquí con los médicos y me han dado reposo absoluto por varios días, todavía no sabemos cuantos, me duele mucho porque eso frena un poco el cuerpo, pero el alma jamás será frenada", agregó hace un año.
Chávez retomó un mes después esa gira que debido a los problemas de salud acabó en Cuba con el presidente venezolano pasando por el quirófano dos veces: una para extraerle un absceso pélvico y otra para intervenirle de un tumor en la pelvis que aún hoy es un misterio en cuanto a su ubicación exacta y gravedad.
Un año después, Chávez sigue en La Habana un tratamiento de radioterapia al que debió someterse después de ser sometido en febrero a una intervención para extraerle un nuevo tumor canceroso, recurrencia del cáncer del que fue intervenido hace casi once meses.
Para el analista Carlos Romero, profesor de Ciencia Política de la Universidad Central de Venezuela, el principal elemento que introdujo la enfermedad del presidente en la realidad del país fue la constatación de que "todos los hombres son mortales" y que "el presidente Chávez no es superman".
Romero consideró que la enfermedad se convirtió en el elemento que "ha acompañado a todos los venezolanos durante este año" y "ha desplazado en la agenda política el resto de los otros temas, incluyendo el tema de la campaña" para la elecciones presidenciales del 7 de octubre, en las que Chávez quiere ser reelegido.
Además, en su opinión, ha dejado claro que "esto es un régimen estable", que ha seguido manejando las mismas políticas en ausencia de Chávez.
"En este año de la enfermedad se ha demostrado que hay un control del régimen sobre los poderes, no ha habido vacío político, no se ha generado una revuelta en Venezuela a propósito de la enfermedad y ha continuado su política de expropiaciones, de estatizaciones, de excluir a la mitad de los venezolanos", dijo.
Otro elemento relevante, en opinión de Romero, es el respaldo que ha recibido el mandatario de la comunidad internacional, que, dijo, ha reaccionado "en su mayoría abogando por que el presidente Chávez salga de esta circunstancia porque consideran que él es un factor de estabilidad regional".
Además, la enfermedad, según Romero, ha incidido directamente en el proceso electoral mientras las encuestas dan mayoritariamente una amplia ventaja al presidente sobre el candidato único de la oposición, Henrique Capriles.
En la última, difundida este miércoles por la encuestadora GIS-XXI, dirigida por el exministro Jesse Chacón, se señala que Chávez aventaja a Capriles en 36 puntos, y subraya el convencimiento de un 70 % de la población de que Chávez será candidato a buscar la tercera reelección frente al opositor.
La posibilidad de que Chávez no pudiera presentarse a los comicios ha sido uno de los argumentos que se han ido reiterando en círculos de la oposición, a pesar de que el chavismo ha cerrado filas en torno a su líder como único candidato para esas elecciones.
También la plataforma opositora Mesa de la Unidad (MUD) manifestó su rechazo "a cualquier ensayo, escenario o plan" que "puedan estar" manejando dirigentes oficialistas para postergar las elecciones del 7 de octubre.
Mientras tanto, Capriles comenzó hoy una gira internacional en Colombia, donde señaló que no ha entrado ni va a entrar "en el terreno de las especulaciones" sobre la salud de Chávez, pero señaló que si su adversario político "no está en condiciones de ir a una contienda electoral debe decirlo".
Capriles garantizó también el regreso a sus compatriotas que han abandonado el país durante el Gobierno de Chávez si gana las elecciones. Quien todavía no se sabe cuando regresa a Caracas es el propio Chavez, que el lunes aseguró que volvería al país en unos días, aunque sin concretar la fecha.
"Ya en la recta final del tratamiento, en próximos días debo estar de retorno con el favor de Dios para incorporarme progresivamente a la primera línea de batalla", dijo el lunes.