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Gracias a dos leyes aprobadas por el Senado

Argentina a favor de la "muerte digna" y la "identidad de género"

jueves 10 de mayo de 2012, 10:10h
El Senado argentino aprobó este miércoles por unanimidad una reforma del Código Civil que otorga el derecho de las personas al "reconocimiento" de la "identidad de género" que hayan elegido y obtener sus documentos identificación correspondientes. Asimismo el pleno aprobó la ley de "muerte digna", la cual garantiza el derecho de los enfermos terminales a rechazar y suspender cirugías, tratamientos médicos o de reanimación para prolongar su vida. En este sentido, la norma no legitima la eutanasia o el suicidio asistido.
El Senado argentino aprobó por unanimidad una reforma del Código Civil que otorga el derecho de las personas al "reconocimiento" de la "identidad de género" que hayan elegido y obtener sus documentos identificación.

Las personas tienen derecho a ser tratadas "de acuerdo con su identidad de género y, en particular, a ser identificadas de ese modo en los instrumentos que acreditan su identidad respecto de los nombres, imagen y sexo con los que allí es registrada", puntualiza la norma.

El proyecto determina por "identidad de género" a "la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento de nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo".

Toda persona que solicite la rectificación registral del sexo debe ser mayor de 18 años, según la norma, que ahora deberá ser promulgada por la presidenta Cristina Fernández y que fue celebrada por la Comunidad Homosexual Argentina.

La senadora oficialista Ada Iturrez de Capellini manifestó que esta ley "entregará oportunidades para todos por igual", aunque reconoció que "todavía quedarán muchas cosas por hacer por la inclusión".



Varios legisladores destacaron que esta iniciativa se encuentra a tono con la ley aprobada en 2010 por el Parlamento argentino que habilita el matrimonio entre personas del mismo sexo.

"Establecer a partir de una ley la vía administrativa para la rectificación registral del sexo y cambio de nombre en los documentos de identidad es el primer paso para empezar a revertir esta realidad de discriminación y violación constante de los derechos humanos por razón de identidad de género", indicó el senador opositor del socialismo Rubén Giustiniani.

"Muerte digna" mas no eutanasia

Asimismo el Senado de ese país también aprobó una ley de "muerte digna" que garantiza el derecho de los enfermos terminales a rechazar cirugías, tratamientos médicos o de reanimación para prolongar su vida.

Las personas que sufren "enfermedad irreversible, incurable" o "en estado terminal" tienen derecho "a manifestar su voluntad en cuanto al rechazo de procedimientos quirúrgicos, de reanimación artificial o al retiro de medidas de soporte vital", dice la normativa, aprobada por unanimidad.

Establece el derecho "a aceptar o rechazar determinadas terapias o procedimientos médicos o biológicos, con o sin expresión de causa", aunque mantiene la opción de que el paciente terminal revierta su decisión.

Remarca que "ningún profesional interviniente que haya obrado de acuerdo con las disposiciones" de esta ley "está sujeto a responsabilidad civil, penal o administrativa" por las consecuencias de la aplicación de esta normativa.

En caso de que el paciente no esté en condiciones de manifestar su voluntad por razones físicas, lo podrán hacer sus familiares directos. La nueva normativa, que había sido aprobada en noviembre pasado por la Cámara de Diputados, excluye la eutanasia así como el llamado "suicidio asistido", que las leyes argentinas castigan como homicidio.

La norma comenzó a debatirse luego de que la madre de una bebé en estado vegetativo irreversible desde su nacimiento pidiera públicamente la "urgente" aplicación de una ley de "muerte digna".

En septiembre pasado, Selva Herbón publicó una carta dirigida a la presidenta argentina, Cristina Fernández, para pedirle la aplicación de esta ley ya que su bebé de dos años, Camila, es víctima de una "clara obstinación terapéutica".

Herbón recordó que tres comités de bioética han desahuciado a Camila, pero los médicos se niegan a desconectar los aparatos que la mantienen viva por temor a una reclamación judicial.