Crónica cultural
Muere Carlos Fuentes
miércoles 16 de mayo de 2012, 20:04h
El escritor mexicano Carlos Fuentes fallecía ayer a los 83 de edad. Sean Scully, el artista irlandés con nacionalidad americana, expone en Grecia, en el Museo Benaki, nueve grandes telas dedicadas a la democracia y a su origen griego. La muestra se puede ver hasta el 10 de julio. También expone en la Alhambra de Granada hasta la misma fecha.
A los 83 años fallecía el escritor mexicano Carlos Fuentes. El autor de libros tan memorables como La muerte de Artemio Cruz, Terra Nostra o La región más transparente, dejaba a su familia perplejos ante una muerte temprana. Durante su vida, Fuentes había recibido numerosos premios como el Cervantes, el Rómulo Gallegos en 1977 y el Príncipe de Asturias en 1994, así como la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica. Fue nombrado miembro honorario de la Academia Mexicana de la Lengua en agosto de 2001.
Escritor multifacético, jamás quiso conformarse con una forma de escribir. Sus obras fueron una búsqueda constante de la palabra justa, de la voz más poderosa que pudiese expresar hacia donde iba dirigida la obra. Como Aura, escrita con la originalidad y frescura de la segunda persona. Hijo de padre diplomático que le llevó a pasar su infancia por diversos países, entre Sudamérica y Norteamérica, compaginó la escritura con esta misma profesión.
Sean Scully (Dublín, 1945) acaba de inaugurar en Atenas Doric una exposición dedicada a los orígenes de la democracia y de la cultura occidentales. El artista con nacionalidad estadounidense, que tiene estudio abierto en Nueva York, Múnich y Barcelona, tienen claro que la democracia, nació en su día en Grecia y ha venido a homenajear la historia de un país que ahora sufre casi más que ningún otro, las terribles causas de la crisis económica.
La exposición se extiende en dos salas del Museo Benaki y se podrá visitar hasta el 10 de julio. Lo mismo que la exposición que Scully tiene en Granada, en la Alhambra, aunque el tema sea diferente. Cuadros que recuerdan los edificios griegos antiguos, la muestra consta de nueve telas inmensas (273x406 cm) en las que las figuras geométricas, aparecen tras los colores grises, negros y cremas. Unos veinte cuadros más, acompañan estas telas, inspirados, en parte, en la isla de Simi, que visitó cuando tenía 18 años. Confiesa que su trabajo parte de Rothko, brutal, fuerte y muy emocional. También abstracto, claro. Los viajes sin su otra fuente de inspiración. Cuando vivía en Estados Unidos, fue por primera vez a México y tanto su luz como las personas del país, fueron radicales en la inspiración que le despertaron para su obra posterior. Ha vuelto al país más de diez veces. Luego vino Marruecos. Desde hace más de veinte años, Scully está vinculado a España. Primero vivió en Madrid pero ahora mantiene su estudio abierto en Barcelona. Aunque si uno le pregunta, dice sentirse universal.