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Crítica de arte

Rostros y manos, pintura germánica antigua y moderna

Elena Viñas
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elenavinaselimparciales/11/5/11/23
miércoles 23 de mayo de 2012, 15:13h
Diez obras de autores alemanes de la colección del Museo Thyssen han sido reunidas durante cinco meses en la pinacoteca con idea de trasladar una visión diferente de la pintura germánica antigua y moderna. Enmarcada en el ciclo de exposiciones “Miradas cruzadas”, con el que la pinacoteca celebra su 20 aniversario, esta muestra propone un juego de semejanzas y divergencias entre pinturas creadas desde el siglo XV al siglo XX, que tienen en común el modo en el que han sido representados rostros y manos.
Con sólo diez obras de pintura germánica, fechadas entre el siglo XV y el siglo XX, el Museo Thyssen da cuenta en la exposición Rostros y manos de cómo los artistas alemanes del Expresionismo y la Nueva Objetividad vieron influido su trabajo por los renacentistas quienes, a su vez, debieron gran parte de sus avances a los artistas precedentes.

En un juego de búsqueda de semejanzas y divergencias entre las obras reunidas en una pequeña sala, a la que se puede acceder de forma gratuita, el visitante tiene la oportunidad de contemplar obras fundamentales en la colección del Thyssen como Cristo entre los doctores, de Alberto Durero, Retrato de una mujer, de Lucas Cranach 'El Joven', o Hugo Erfurth con perro, de Otto Dix.

Comparten todas ellas el retrato como género, en los que la posición de las manos y la escenografía elegida por el artista para acompañar al representado completan los elementos a observar. El hecho de que la ubicación de las obras no siga un orden cronológico no impide que el visitante logre captar lo que propone el Thyssen en esta exposición, es decir, la conexión entre artistas de diferentes épocas interesados todos ellos por representar al hombre y a la mujer de la forma más realista posible superando gratamente el imperante idealismo de la tradición artística.

En el Retrato de Matthäus Schwarz (1542), Christoph Amberger lo representó con el rostro ligeramente girado a la izquierda, una colocación que se confirma como la tendencia habitual elegida entre los artistas, de acuerdo con las obras expuestas en esta muestra, entre las que se distinguen sólo dos en las que los retratados miran directamente al espectador: Retrato del Dr. Haustein (1928), de Christian Schad, y Autorretrato con la mano levantada (1908), de Max Beckmann.

En la obra de Amberger es posible distinguir la representación de escenografía que acompaña al retratado, en este caso una ventana a través de la que se observa un paisaje, motivo deudor de la pintura flamenca del siglo XIV. También se observa un cortinaje de color verde, que también puede verse en el Retrato de Ruprecht Stüpf (1528), de Barthel Beham, y Hugo Erfurth con perro (1926), de Otto Dix.

Semejanzas hay también en el detallismo de los ropajes que lucen las mujeres representadas en Retrato de una dama con la Orden del Cisne (1490), anónimo, y en Retrato de una mujer (1539), de Lucas Cranach 'El Joven'. Resulta significativo también percatarse de la posición de las manos de ambas, prácticamente similar.

Carl Leo Schmidt (1911), de Oskar Kokoschka, comparte con Autorretrato con la mano izquierda (1908), de Beckmann, la pincelada y la colocación de una de las manos, ya que la otra está ausente en ambas obras.

El perro que acompaña a Hugo Erfurth en su retrato sirvió a su autor para transmitir la psicología del retratado, como otros elementos fueron incluidos por el otros artistas presentes en la muestra para dar cuenta del estatus social, el oficio o la personalidad del personaje. Así, pudo servir para ese propósito la inclusión de un vaso de cristal lleno de vino en el Retrato de Matthäus Schwarz o los libros presentes en la escena de Cristo entre los doctores (1506), obra en la que las manos y los rostros pintados por Durero han de considerarse como las verdaderas protagonistas de la exposición por la expresividad y realismo que emanan.

Información sobre la exposición:

Lugar: Museo Thyssen. Primera planta, acceso directo desde la entrada.

Fechas: del 22 de mayo al 2 de septiembre.

Horario: de martes a domingo de 10:00 a 19:00 horas / a partir del 12 de junio, los lunes y los domingos de 10:00 a 19:00 horas y de martes a sábados de 10:00 a 23:00 horas.

Entrada: gratuita
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