Gibraltar y la 'pérfida Albión', siempre igual
Javier Cámara
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javiercamaraelimparciales/12/12/24
jueves 24 de mayo de 2012, 22:40h
Fue un poeta francés de origen español el que animaba en uno de sus textos a "atacar a la ‘pérfida Albión’ en sus propias aguas". Claro, esto según se mire, ¿atacamos al Reino Unido en su aguas o en las nuestras? Recuperar Gibraltar no es tarea fácil ni aquí ni allí.
La cosa en el Peñón no pinta bien por mucho que nos quieran hacer creer que se puede seguir dialogando. La tensión de los últimos días entre pescadores andaluces, Guardia Civil, la policía gibraltareña y la Royal Navy suena peor de lo que han sonado hasta ahora los desencuentros con Gran Bretaña por la soberanía de Gibraltar. No tranquiliza en absoluto escuchar declaraciones del tipo "violación de la soberanía española" o "están orquestando enfrentamientos peligrosos" o "fue un desafío cuidadosamente premeditado a nuestra indiscutible soberanía, jurisdicción y control".
Sobre Gibraltar, el tratado de Utrech, el lavado de dinero, la exención de impuestos, las aguas, los límites, la pesca, el aeropuerto e innumerables asuntos más relacionados con la historia, la economía y la delincuencia se ha hablado mucho, pero al final siempre es lo mismo: gritar ¡Gibraltar español! con cara de tonto porque sabemos que, a día de hoy, no lo es. Y lo que es peor; a día de de mañana, tampoco.
Y digo yo: ¿Pero qué ha pasado estos días? ¿Cuál es el objetivo? ¿Se trata únicamente de un conflicto por unos cuantos pesqueros o hay algo más detrás? ¿Está el Gobierno español midiendo sus posibilidades? ¿Espera el ministro de Exteriores llegar a unas conversaciones más profundas o se va a quedar sólo en un tira y afloja más?
Está bien saber que hay coordinación, que el ministro del Interior, el que lleva las cosas de la Guardia Civil que protege a nuestros pesqueros, y el de Exteriores, el que se encarga de hablar con los responsables últimos de la otra parte, hablan varias veces al día y están al tanto de lo que uno hace y lo que el otro propone. Sin embargo, no hay nada claro. Y aunque nos avanzan que en breve habrá de producirse una reunión en la que se tratará de rebajar la tensión diplomática generada, no parece que vaya a quedar en claro nada diferente a que la cosa seguirá como hasta ahora.
Quizá no existe intención de avanzar en este sentido. Es posible que nadie haya propuesto un plan para recuperar el Peñón puesto que salir de la crisis absorve toda la materia gris en estos momentos. Seguiremos esperando a que dentro de un tiempo haya más suerte y a que alguien sepa poner sobre la mesa una cuestión absolutamente anacrónica que no tiene sentido en 2012 o 2025.
Lo que pasa en Gibraltar, una vez más, es un sí, pero no. Un quizás, pero tal vez. Un yo te aviso, pero de ahí no pasas. Mucha diplomacia en la que unos piden perdón y otros ceden. Unos dicen que hay mala fe y luego nada. Unos se ponen gallitos y otros también, pero al final gana el que dice "OK, all right". Siempre igual.
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Periodista
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javiercamaraelimparciales/12/12/24
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