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Entrevista al creador de Zaichina.net

Todo lo que necesita saber de la China moderna

jueves 31 de mayo de 2012, 10:28h
Zaichina.net se ha convertido en solo dos años en el principal referente en España y Latinoamérica de información sobre el gigante asiático. ¿Cómo lo has hecho?

Creo que la clave de nuestro humilde éxito es el aportar algo diferente, único y original. Frente a unos medios tradicionales que reproducen prácticamente las mismas noticias sobre China, nosotros intentamos abrir nuevos temas y presentar nuevas historias que no se puedan encontrar en ningún otro sitio ni en español ni en inglés.

Dentro de esta filosofía, nuestra intención es aportar un relato variado pero fundamentalmente chino, donde lo que pasa en este país sea explicado por sus propios ciudadanos y no por los estereotipos que todavía se tienen en las redacciones de Madrid y Barcelona. Es por eso que nuestra utilización de fuentes en chino, redes sociales y medios de comunicación de este país suele dar historias únicas e interesantes sobre lo que pasa en China, con unos enfoques que muchas veces sorprenden a nuestros lectores.

ZaiChina se enmarca también dentro de una tendencia mucho más global de medios on-line especializados en un tema y que se dirigen a un público muy específico, en este caso el de las personas interesadas en China. Básicamente, lo que hacemos es llenar los huecos que dejan los medios tradicionales, aportando noticias más profundas sobre un país tan importante y desconocido como este, indispensable para que todos podamos comprender mejor el mundo en el que vivimos.

A parte de esto, ZaiChina se hace con muchísima pasión, la única receta que conozco para el éxito.

-¿Crees que China será capaz de mantener su desarrollo, superar sus dificultades internas y lograr que el nivel de vida de sus ciudadanos se acerque al de Europa y Estados Unidos?

Esa es la pregunta del millón. Y la respuesta, a pesar de todas las hipótesis, no la tiene nadie. Sin duda, las desigualdades entre ricos y pobres, la corrupción, la subida de precios y el aumento de los costes de producción para empresas de dentro y fuera del país, son problemas que China tiene y que va a seguir teniendo en los próximos años. Todos ellos (junto con otros como la protección medioambiental, el envejecimiento de la población, el cambio de modelo productivo y los conflictos en Asia) podrían poner fin (o frenar) el desarrollo chino.

En mi opinión, sin embargo, creo que tarde o temprano China acabará superando a Estados Unidos en el total de su Producto Interior Bruto (PIB). Con una población más de cuatro veces superior, es más que probable (y hasta lógico) que China lo acabe consiguiendo. Cuenta para ello con los recursos humanos, políticos y económicos a su alcance, y después de la espectacular transformación de los últimos 30 años, nada me hace pensar que en las próximas décadas esto no vaya a suceder.

Sin embargo, esto no significa que China se vaya a convertir de la noche a la mañana en la gran superpotencia: habrá muchos apartados, como el científico, tecnológico, cultural, mediático o diplomático donde es de prever que Pekín tardará mucho más tiempo en alcanzar a Washington.

Incluso contando con el actual desarrollo económico, China tardará muchísimo más tiempo todavía (¿20 años? ¿30?) en llegar a tener una renta per capita y una calidad de vida similares a las que tienen Estados Unidos, Europa Occidental o países asiáticos como Japón y Corea del Sur. No hay que olvidar que, a pesar de las grandes cifras totales, China todavía se encuentra entre los puestos 90 y 100 en cuanto a renta per capita e Índice de Desarrollo Humano.

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Se dice que los chinos no tienen imaginación. En el caso de Internet, las páginas más famosas de China están claramente inspiradas en proyectos occidentales: Taobao (el Ebay chino), Youku (el Youtube chino), QQ y Renren, (Facebook y MSN), Baidu (su Google), Sina Weibo (Twitter)... ¿Crees que Occidente terminará copiando sus ideas?

En líneas generales, como tú bien dices, China no es a día de hoy un país ni muy imaginativo ni muy creativo, básicamente debido al retraso histórico del país y a una educación todavía demasiado tradicional centrada en la memorización. Con el desarrollo del país (también educativo, científico y tecnológico) ya estamos viendo cambios muy importantes en este sentido, de la misma forma que lo han hecho antes otros países asiáticos como Japón o Corea del Sur, hoy líderes tecnológicos en importantes sectores y a los que anteriormente también se criticaba por su falta de innovación y capacidad creativa.

Hasta ahora, China ha copiado muchos productos estadounidenses en Internet, pero siempre los ha ido adaptando a sus necesidades propias. Empresas como Taobao, Tencent, Baidu o Sina, basadas en ocasiones en modelos estadounidenses (pero no solo), han introducido importantes novedades que hacen que sus servicios sean mejores en China que los de las empresas estadounidenses. En este sentido, estamos viendo ya innovación en China, por ejemplo en servicios de microblogs como Sina Weibo, bastante superior en funcionalidades y muchos otros aspectos a Twitter.

Por otro lado, no conviene perder de vista que países como España (y prácticamente toda Europa) no han sido capaces tampoco de producir grandes innovaciones en los últimos años y sus mercados están dominados de forma abrumadora por empresas estadounidenses (Amazon, Google, Facebook, Twitter, Apple, Microsoft...) y en ocasiones por alguna asiática (Samsung, LG, Nikon, Sony, Nintendo, HTC...). Muchas de las empresas y modas que surgen en España y en Europa lo hacen de hecho basadas en la innovación que se lleva a cabo en Estados Unidos (tú mismo has citado a Tuenti, pero también otras webs de crowd funding, periodismo ciudadano o empresas similares a Groupon).

Frente a este panorama, China, por distintas razones (proteccionisimo comercial, censura, problemas para adaptarse al mercado chino...) está desarrollando una potentísima industria tecnológica en la que las empresas nacionales son las grandes protagonistas del país.

En otros casos, como el puramente empresarial, el científico y el tecnológico, ¿ves a China con posibilidades de llevar la iniciativa en cuanto a modelos de negocio, innovación tecnológica y avances científicos?

zona tecnológica de Pekín

Evidentemente, no se trata de un problema de mentalidad ni de cultura. China inventó la pólvora, el papel, la brújula y la imprenta; fue durante siglos la mayor potencia económica del mundo, la que contó con mejores ejércitos, desarrolló mayores rutas comerciales, etc, etc... El retraso empresarial, científico y tecnológico de China tiene que ver con los desastres del siglo XIX y XX y no con una especie de identidad cultural-confuciana china, como algunas voces defienden. En la actualidad, el crecimiento económico está permitiendo al país salir poco a poco del pozo del subdesarrollo, lo que sin duda está permitiendo al país avanzar en terrenos como el científico y el tecnológico. Los nuevos presupuestos del gobierno, con importantes aumentos en educación e I+D, buscan precisamente recortar las distancias que todavía existen entre China y los países desarrollados.

¿Hasta qué punto ha penetrado la cultura occidental en la mentalidad china? ¿Cómo percibes tú la apertura de China al exterior?

Frente a la idea que se pueda tener en Europa y Estados Unidos, lo cierto es que China es un país bastante abierto al extranjero. La literatura, música y películas (y por lo tanto valores e ideas) de otras regiones del mundo forman parte de la vida diaria de cualquier chino, especialmente de los jóvenes urbanos.

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Cuando hablamos de influencia occidental en China, estamos hablando básicamente de influencia estadounidense. Para China, como para muchos otros países, Occidente es igual a Estados Unidos. La fuerza de la industria estadounidense es brutal en todo el mundo y China no es una excepción. Los éxitos cinematográficos en New York, así como el último single de Lady Gaga, lo son también en Pekín y en Shanghai. Otros países europeos, como Reino Unido, Francia o Alemania (España iría por detrás), también tienen cierta influencia, aunque muchísimo menor que la que provoca la seducción de EE.UU.

Junto a esta influencia occidental, no nos podemos olvidar de la influencia de otros países asiáticos, mucho más cercanos culturalmente y que por lo tanto suelen tener mejor acogida entre los chinos. Aquí tenemos el ejemplo claro de Japón o Corea del Sur, dos países claves desde el punto de vista económico y cultural (grupos de música, videojuegos, moda...).

Por otro lado, tampoco conviene perder de vista que muchos de los formatos imitados del extranjero no lo son directamente desde los países de origen, sino desde regiones chinas intermedias como Taiwán y Hong-Kong. Estas dos regiones, “chinas pero no chinas”, son fundamentales para entender la entrada de cultura extranjera en China y también su adaptación a la cultura nacional. Los valores e ideas que llegan desde el extranjero no lo hacen a ciegas, sino que siempre sufren una adaptación al nuevo medio en el que se desarrollan.

Es por todo esto que creo que hay que abordar esta cuestión desde una perspectiva mucho más amplia que “Occidente versus China”, porque son muchos otros los factores que entran en juego. Las ideas llegadas del exterior por supuesto que están jugando un rol importante en la sociedad china, pero la idiosincrasia nacional y los valores propios, la evolución histórica y cultural del país sigue siendo la predominante. Una evolución que, como la del resto de países del globo, está en constante diálogo e intercambio de ideas con otras culturas y regiones.

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¿Qué crees que deberíamos aprender de China y de los chinos?

Para empezar, creo que en estos momentos de crisis España debería mirar más hacia China y hacia Asia. No hacia China como país, sino hacia China como forma de comprender el mundo en el que vivimos y lo que significa la globalización. Desde que comenzó la crisis en 2008, veo desde la distancia como España se está encerrando cada vez más en sí misma y prácticamente nadie parece hablar de los problemas educativos de España, de la falta de competitividad de sus empresas, de la ausencia de universidades de élite, de la falta de investigación y desarrollo... son muchos de estos apartados los que explican la actual crisis de España y casi todos ellos están relacionados con la globalización y la competencia que llega desde otras regiones del mundo, especialmente Asia y China.

Desde aquí, uno tiene la sensación de que tanto los políticos como los ciudadanos se hacen la misma pregunta: “¿qué rol ocupa China en la economía mundial? ¿qué podemos hacer mejor que los demás?”. No estaría mal que este enfoque pragmático-internacional, muy presente en China, fuera trasladado de alguna forma a España.

Por otro lado, no se trata tampoco de “aprender de China”. Leo algunas cosas que en ocasiones parecen situar al gigante asiático como el modelo de la nueva modernidad, y no creo que ese sea ni mucho menos el caso. Algunas cosas a las que sí que podríamos prestar atención, y que forman parte de la sociedad china, serían las siguientes:

1 – La cultura del esfuerzo.

2 – El énfasis en la educación, que también se da en otros países asiáticos.

3 – La pasión por las nuevas tecnologías, que augura un buen futuro al país.

4 – Su capacidad emprendedora, que les facilita montar empresas allí a donde van, crear puestos de trabajo y generar riqueza.

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Para entender mejor el proceso que está viviendo China, necesitamos, primero, saber qué era China hace unos años y qué podríamos decir que es ahora

Hace 30 años, China era un país traumatizado por la Revolución Cultural, mayormente rural, de color gris, totalmente dominado por la propaganda del Partido Comunista de China y muy alejado del mundo y del desarrollo económico. En la actualidad, China ya forma parte de la comunidad internacional, se ha convertido en la segunda economía del mundo, han aumentado las desigualdades sociales y el “made in China” parece estar tocando a su fin. Por el camino se han quedado muchas cosas, pero pocos países han cambiado tanto en tan poco tiempo.

¿Cuál es la importancia de Internet en los cambios que se producen en la China actual?

Si Internet ha cambiado el mundo, ha cambiado todavía más China. Debido al déscredito de los medios tradicionales y a la ausencia de otros canales alternativos, Internet ha tomado (especialmente para los jóvenes urbanos) todavía más importancia en China que en otros países del mundo. Esto ha permitido nuevos canales de información, mayores libertad de expresión y mayor acceso a todo tipo de ideas alternativas. Tanto el discurso general del gobierno como el control informativo de los medios oficiales se han visto muy tocados por la fuerza que ha adquirido la Red en China.

Por otro lado, esta influencia no es importante solo desde un punto de vista social y político, sino también desde un punto de vista cultural o identitario. China es de los pocos países que tiene una potente red social especilizada en cultura (douban) y los internautas se han volcado en Internet para buscar gente con sus mismos intereses. Las nuevas expresiones artísticas, la labor de las ONGs, las asociaciones estudiantiles... todos estos grupos sociales que antes no encontraban un lugar de encuentro, debate y promoción están cambiando la sociedad china gracias a Internet.

¿Es, la china, una sociedad unida a pesar del tamaño del país?

En términos generales se podría decir que sí. El nacionalismo ha sido durante los dos últimos siglos una de las grandes líneas ideológicas del país, sobre todo como una forma de enfrentarse a las invasiones extranjeras y de buscar una solución al retraso de China. Este patriotismo se ha intensificado desde finales de los 70, cuando las ideas marxistas pasaron a ser esencialmente retórica y el nacionalismo se convirtió en única ideología dominante capaz de unir a todos los chinos. Se puede hablar de una China unida en torno al concepto de nación y a su deseo de desarrollo económico.

Por otro lado, las diferencias sociales son abismales en el país y hay numerosas grietas que hablan de división. Aquí se podría hablar de las diferencias entre ricos y pobres, el campo y la ciudad o la costa y el interior. En un país tan grande las diferencias sociales (geográficas, culturales, políticas, económicas) son también enormes.

También existe una desunión muy importante con las minorías del país, especialmente con tibetanos y uigures, aunque no sólo. Si bien los chinos han (el 92% de la población) comparten esa identidad nacional y se identifican con el concepto de China, hay algunas minorías que se sienten explotadas y marginadas por un desarrollo impuesto desde Pekín.

Hay una corriente dominante que considera que China debería adoptar la democracia para mantener su crecimiento en el largo plazo, mientras que otros analistas creen que el actual modelo de China es un modelo perfectamente sostenible para ellos. ¿Qué opinas?

La verdad es que no creo en ninguna de estas dos simplificaciones. Esa “corriente dominante” lo es en Europa, Estados Unidos y otras regiones democráticas, pero (al menos de momento) no lo es en China, donde el ciudadano medio tiene otras preocupaciones. Son muchos los chinos de a pie que piensan que una democracia al estilo occidental no solucionaría ninguno de los problemas importantes del país.

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Por otro lado, creo que el propio Gobierno sabe que el actual modelo necesita importantes cambios. El país ha cambiado muchísimo en los últimos 30 años, y aunque el gobierno también lo ha hecho, existe la sensación de que los gobernantes cada vez están más lejos de los ciudadanos y de que es necesaria una mayor libertad de prensa, Estado de Derecho y mayor transparencia por parte del Gobierno. Todas estas ideas, sin embargo, no se defienden basándose en una superioridad moral o en una especie de idealismo, sino como una forma más pragmática de mejorar la gobernabilidad del país y el desarrollo económico.

Aunque a corto-medio plazo no parece que se vaya a producir ningún cambio importante en China en este sentido, lo cierto es que la sociedad ya ha cambiado muchísimo en los últimos 30 años, y que de una forma paulatina, con muchas subidas y bajadas, el país (en su conjunto) se ha vuelto bastante más democrático de lo que lo era hace tres décadas. A largo plazo, es de esperar que el país siga democratizándose, ampliando los márgenes de expresión, el poder de las asociaciones e instituciones al margen del Partido, la voluntad de los ciudadanos, etc, etc... aunque es difícil adivinar en qué se traducirá exactamente todo esto desde un punto de vista institucional.


¿Puedes hacer un ejercicio de comparación entre los jóvenes chinos y los españoles? ¿Motivación? ¿Responsabilidad? ¿Educación? ¿Idiomas? ¿Perspectivas? ¿Trabajos deseados? ¿Emprendedores o funcionarios? ...

En general, los jóvenes chinos (sobre todo los jóvenes urbanos, una vez más) se han matado a estudiar desde pequeños y han vivido en una sociedad muy competitiva desde muy temprana edad. Muchos de ellos son hijos únicos y han crecido con necesidades o, al menos, con muchas limitaciones en su vida, sencillamente porque han nacido en un país de renta media como China. Digamos que en general la vida de un joven chino ha sido bastante más dura, ha tenido que estudiar mucho más y su futuro (a pesar del optimismo general del país) no es demasiado brillante. Los jóvenes chinos son en líneas generales bastante más pragmáticos, menos soñadores, más trabajadores y con mucho menor tiempo libre que puedan dedicar al ocio.

Para un chino, un joven español es casi siempre una persona con un alto nivel de vida, que ha tenido muchas facilidades desde pequeño y no tiene problemas para viajar. La forma de vida española, desde las tapas al bar pasando por la fiesta y las drogas, es un fenómeno que los chinos contemplan con muchísima sorpresa y estupor. La aparente falta de iniciativa española, el idealismo y la falta de ambición económica llevan también a muchos chinos a considerar que los españoles estamos demasiado acostumbrados a la buena vida. Y, por supuesto, los chinos creen que todos los españoles jugamos bien al fútbol.

Aquí hay unas fotos muy divertidas de jóvenes chinos que acaban de celebrar su graduación universitario.


¿Para los que estén pensando en ir a China, cómo es la vida allí, lo recomiendas?

La vida en China es fascinante para aquellos interesados en el país, pero es dura desde el punto de vista de las condiciones materiales, la contaminación o la sanidad. A pesar de que las cosas han cambiado mucho y ciudades como Pekín, Shanghai y Guangzhou son bastante internacionales, lo cierto es que vivir en China sigue siendo difícil, poco cómodo y complicado, especialmente para matrimonios con hijos o personas mayores. Son muchos también a los que les cuesta acostumbrarse a la cultura china (comida, idioma, relaciones sociales, trabajo...), tan tan tan distinta a la nuestra.


¿Crees que es una idea como salida profesional mirar hacia China?

Depende del sector de cada uno. En líneas generales China no es un país fácil y es necesario venir aquí con una alta formación y mucha paciencia. Si eres un español con experiencia en el extranjero, dominio de idiomas, ambición y un alto valor añadido (sea como empresario, ingeniero, arquitecto, marketing, diseñador, etc...) entonces China puede ser un lugar fascinante donde llevar a cabo tus proyectos. Las grandes ciudades chinas están ya llenas de extranjeros y chinos con alta formación académica y muy preparada: si quieres conseguir un trabajo tendrás que competir con ellos y aportar algo diferente.

Para los demás, China puede ser un país para sobrevivir (dando clases de español o inglés, haciendo de extra en películas, estudiando chino...) o sencillamente para tener una buena experiencia de uno o dos años.

Aquí podéis ver más sobre el tema.

Algunos creen que China pronto enfrentará crisis que dilapidarán su progreso y que todo lo relativo a su crecimiento y a las oportunidades en el país asiático es, en realidad, un bluff. ¿Qué opinas?

Ha habido economistas que han interpretado el milagro económico chino como un “bluff” desde los años 80. Hasta ahora, China ha conseguido superar en los últimos 30 años todas las crisis a las que se ha enfrentado, desde la crisis asiática del 97 hasta la más reciente de 2008. Como país todavía en vías de desarrollo, China tiene todavía mucho margen de crecimiento en apartados como el consumo interno, y a pie de calle el país sigue siendo un hervidero de nuevas ideas y empresas que surgen de la noche a la mañana.

El reto del país es pasar del “made in China” al “invented en China”, “de la fábrica del mundo al mercado del mundo”. Ha llegado el momento en el que el país debería abandonar un desarrollo basado en las exportaciones baratas por un mayor consumo interno y un salto en el valor añadido que ofrecen sus empresas. Personalmente, creo que el tamaño y la variedad del país, los planes a largo plazo del gobierno, la capacidad de actuación del Estado y el dinamismo de los chinos garantizan que el milagro chino continuará durante los próximos años. Sin embargo, no hay nada escrito, y el futuro del país dependerá de las medidas que se tomen en los próximos meses-años y de decenas de condicionantes internos y externos.

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Si queréis saber más, podéis comprar "Universitario en China", el interesantísimo libro publicado por Daniel Méndez en el que analiza todas estas cuestiones, y muchas más, para hacer un impecable cuadro de la realidad actual de China

Universitario en China





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