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Alonso le dice 'au revoir' a Francia y España pasa a las semifinales
sábado 23 de junio de 2012, 23:00h
La selección española ha conseguido clasificarse para las semifinales de la Eurocopa tras derrotar a Francia en un intenso partido. Los dos goles anotados por Xabi Alonso sirvieron para que el equipo dirigido por Vicente del Bosque rompiera su mala estadística histórica ante los galos y escale un peldaño más hacia el olimpo de este deporte, con el la mente puesta en convertirse en el único equipo que ha logrado ganar dos Eurocopa y un Mundial de forma consecutiva. Portugal ya espera a la selección nacional que, el día más complicado, ha recuperado el papel de favorito.
El Donbass Arena de la ciudad ucraniana de Donetsk acogía una nueva edición de la íntima rivalidad entre España y Francia. Con los cuartos de final de la Eurocopa como escenario, la selección española tenía ante sí un doble desafío: romper la nefasta racha de derrotas ante los galos en competición oficial -a los que no se había ganado nunca- y superar un nuevo peldaño hacia el olimpo del fútbol, con el hito de ganar dos Eurocopas y un Mundial de forma consecutiva. Algo que nadie ha conseguido en los más de cien años de balompie.
La previa del choque se reducía -aspectos folclóricos de las hinchadas aparte- a conocer cuáles iban a ser las hojas de ruta de Vicente del Bosque y su homólogo francés. Pues bien, el seleccionador patrio decidió colocar a Cesc Fábregas en la punta del ataque para asegurar que el delantero pueda desahogar la salida de la presión gala, sacrificando la presencia de Fernando Torres como fijador de los centrales. Laurent Blanc, por su parte, dejó al cerebro creativo Nasri en el banquillo para apuntalar el centro del campo con M´Vila y Maluoda, es decir, para tratar de cortar la fluidez combinativa española, bajar el ritmo del partido, y salir rápido hacia Ribery y Benzema.
Con este ajedrez dispuesto sobre el césped arrancó el partido. Tras unos primeros instantes de agobiante presión por el dominio de la pelota, la selección española consiguió ganar terreno en este apartado y, por ende, amplificar su presencia en el juego. Con Xavi, Iniesta y Fábregas como receptores de balones calientes para mantener la posesión y Xabi Alonso en el papel de lanzador de cambios de banda para desahogar, el bloque nacional conseguía aumentar el ritmo.
El mediocentro del Real Madrid gozaba de protagonismo al disponer de la llave para abrir la zaga francesa con su visión de juego en largo. No en vano, fue el primero en probar suerte. Robó una pelota en la medular y, sin pensarlo dos veces, lanzó una vaselina que Lloris logró atrapar. Era el primer aviso de Alonso y España en el partido. Francia se limitaba a achicar espacios y bombear pelotas a la habilidad de Ribery y la clase de Benzema.
Arbeloa pegado a la banda derecha jugada tras jugada logró que la zaga francesa basculara hacia su lateral izquierdo. La profundidad del lateral del Real Madrid y su asociación con Silva y Fábregas provocó que Jordi Alba subiera por su carril con peligro. De hecho, en una de esas subidas, Iniesta encontró el pasillo para que Alba desbordara a Reveillere y pusiera un centro preciso para que Xabi Alonso cabeceara a la red tras llegar de segunda línea. Minuto 19 y primer golpe del partido favorable a la selección nacional. Alonso, que llevó la manija del equipo en el centro del campo, se descolgó para aprovechar el primer resquicio galo.
Tras el mazazo, los franceses siguieron contemporizando y otorgando todas sus opciones de inquietar a Casillas a la inventiva de Ribery. Cabaye se sacó un lanzamiento de falta directa ajustada que Iker desvió a córner. Era la única llegada gala con peligro. España, por su parte, cerraba el primer acto sin llegadas claras y pensando en afrontar los últimos 45 minutos con más dominio en la posesión del balón.
Blanc insufló más intensidad a los suyos tras el descanso. Las líneas francesas se adelantaron buscando robos de balón en la salida de España o, por lo menos, que los nuestros no manejaran el ritmo del partido con tanta comodidad. Las acciones imposibles de Ribery desde la banda y la capacidad combinativa de Malouda y Benzema creó cierta sensación de peligro a los nuestros.
Sin embargo, el ritmo del partido siguió perteneciendo a España. El genial extremo galo encontró el camino para centrar a la cabeza de Debuchy, que rozó el larguero de la meta española, en la única llegada francesa con peligro. Blanc decidió tirar de banquillo para romper la dinámica. Nasri, su jugador más creativo, entró en el campo junto a Menez, un extremo peligroso. Estos movimientos generaron minutos de inestabilidad en los que los franceses dominaban la posesión y los nuestros permanecían atrás achicando balones. Pero Del Bosque identificó rápido el antídoto y eligió a Pedro y Torres para generar inquietud en el dominio francés a la espalda de sus zagueros, ofreciendo la contra española como un arma más a disponer.
Los porteros seguían sin gozar de protagonismo y fue Pedro el primero en romper la calma de las áreas. El canario aprovechó en dos ocasiones seguidas la espalda del lateral Reveillere para centrar al área. Nasri no conseguía otorgar profundidad a las largas posesiones francesas y el paso de los minutos cayó como una losa para la paciencia combinativa francesa.
Los centrales Rami y Koscielni decidieron arrancar el bombardeos de pelotazos al área española, lo que tranquilizó la entera nacional. Con Xavi e Iniesta fuera de juego por cansancio, Del Bosque dio entrada a Cazorla para meter la puntilla al impotente mediocampo galo. Un tímido disparo lejano de Benzema fue todo el peligro que iba a generar Francia hasta el final del partido. Sin embargo, la velocidad de los recién entrados españoles creó serios problemas a la intención de remontada del rival, incluso Pedro provocó el decisivo penalti en el minuto 88.
Xabi Alonso tomó el balkón con decisión y cerró el partido, la eliminatoria y la mala racha española. Los nuestros lograron ganar pro primera vez a Francia en un partido más intenso que bonito. Pocos disparos a portería, escasas combinaciones fluidas pero mucho oficio. España ya está en semifinales y con la solvencia mostrada -Casillas no tuvo trabajo-, recupera el papel de favorito en este torneo. El siguiente peldaño hacia la excelencia, Portugal.