www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

españa - italia: final de la eurocopa

España-Italia: ¿Cómo se gana la final de la Eurocopa de Polonia y Ucrania?

sábado 30 de junio de 2012, 00:29h
La selección española disfruta de la posibilidad de convertirse en el primer equipo que logra encadenar un "triplete" de victorias consecutivas en dos Eurocopas y un Mundial. Su rival, Italia, representa el último escollo para la mejor generación de futbolistas nacionales. Sin embargo, el cambio de estilo y el rendimiento de los transalpinos en el campeonato actual convierte la final en uno de los partidos más complicados que ha afrontado la España dominadora del balompie. El Imparcial presenta las claves del rival de la final del domingo.
El 10 de junio arrancó la participación española en la Eurocopa de Polonia y Ucrania. Con la mente fijada en ganar cada partido y el corazón ilusionado por la posibilidad de pasar a la historia como el mejor combinado nacional que ha conocido este deporte, el bloque dirigido por Vicente del Bosque arrancó esta edición de la Euro en el estadio de Gdansk ante Italia. Un rival de grato recuerdo, tras la victoria cosechada ante los transaplinos en los cuartos de final del torneo de 2008, del que se hablaba que había cambiado de estilo. Pero también se argumentaba que el huracán generado por el enésimo escándalo de amaño de partidos en el "calcio" podría influir en la concentración de los futbolistas convocados por Césare Prandelli.

Dos horas después de que el árbitro Viktor Kassai pitara el inicio del partido, primero de la fase de grupos, la opinión de los españoles sobre el rival italiano cambió. Empate a uno ante un equipo que no dejó brillar a los artistas del balón. Iniesta se erigió en el héroe y Cesc arrancó el empate definitivo, tras el gol de Di Natale en el segundo acto. Susto para empezar la Eurocopa y la imagen de una Italia potente en la retina.

Concluyó la primera fase del campeonato con España en la primera plaza del grupo y los transalpinos en la segunda posición. Pasaron los cuartos de final y las semifinales con más oficio que juego para los pupilos de Vicente del Bosque y, por fin, llega la final, la tercera consecutiva. Cuando queda solo un peldaño para entrar en la leyenda de este deporte se cruza, de nuevo, Italia. Un equipo que tumbó a Inglaterra en cuartos -a través de los penaltis a pesar de ser mejor durante el partido- y a Alemania, la gran favorita para llevarse el torneo, en las semifinales -después de dominar la posesión del balón y no pasar apuros ante el mejor ataque del torneo-.

Este ha sido el camino de ambas selecciones. España ha ganado en seriedad y oficio a medida que avanzaba el torneo, aunque no ha conseguido que este crecimiento fuera acompañado por la brillantez de su fútbol. Italia, por contra, ha elevado su nivel competitivo a medida que llegan los encuentros importantes y su juego ha embellecido a medida que el rival era más complicado. Las sensaciones en ambos seleccionados son diversas, aunque España sigue siendo favorita absoluta. Sin embargo, el nivel mostrado por los transalpinos asusta a más de uno.

Además, el hecho de que tan solo se haya ganado en un partido oficial a la azzurra (Juegos Olímpicos de Amberes) y la anécdota que señala que los italianos elevan su v¡nivel competitivo cada vez que se descubre una red de amaños en su liga -ganaron los Mundiales de 1982 y 2006 tras dos de los peores escándalos de fraude que haya conocido este deporte-, convierten a Italia en un rival muy complicado.

El Imparcial analiza al rival de España y plantea algunos de los escenarios que podrían convertirse en las claves de la victoria en el partido más importante de la historia del balompie patrio.


Ganar la posesión del balón y el ritmo del partido

La final de esta Eurocopa enfrenta a dos equipos que disfrutan cuando manejan la posesión del balón. El arquetípico centro del campo español formado por Xavi, Xabi Alonso, Iniesta y Silva necesita la pelota para crecer y brillar en el sistema combinativo que han aupado a nuestra selección a lo más alto. Cuando Césare Prandelli llegó al cargo de seleccionador decidió rodear a Andrea Pirlo de jugadores de buen toque y ha obtenido el resultado idóneo. Con la garra de De Rossi por detrás, Marquisio, Motta y Montolivo se convierten en los escuderos perfectos para que el cerebro transalpino se adueñe del ritmo del partido.

La batalla en el centro del campo por la posesión se antoja vital, pero más aún es el control del ritmo del partido. España ha pecado en más de una ocasión de monopolizar la posesión del balón sin profundidad. Esto se puede convertir en desidia con facilidad y el centro del campo italiano aprovecha el error del rival a la perfección, debido a la calidad en el toque de sus mediocampistas. España debe imprimir un ritmo adecuado al partido y luchar por mantenerlo. Caer en el que trate de establecer Pirlo, jugador capaz de dormir al rival y asestar una puñalada al rival con pases vertiginosos a sus puntas, representa el mayor peligro de la final .


Tensión defensiva continua para combatir la efectividad italiana

La tradicional calidad de la delantera italiana, con jugadores como Roberto Baggio, Del Piero o Beppe Signori, se ha convertido en la voracidad goleadora de Di Natale -pichichi del calcio-, la potencia, calidad y remate de Balotelli y la clase e inteligencia de Cassano. Tres delanteros autosuficientes, con la capacidad para jugar aislados en ataque y generar peligro a la mínima ocasión. Jugarán un rol importante para Italia si España presiona, ya que actuarán como puntas veloces si la azzurra lanza balones en profundidad desde su campo, o aguantarán la pelota para bajar el ritmo del partido.

Tan peligrosos en el desmarque como con la posesión de la pelota, La labor de ayudas de Arbeloa y Alba a la parjea de centrales española se antoja indispensable. La concentración de Pique y Ramos y la solvencia para jugar los balones largos de Pirlo, De Rossi o Montolivo, es clave. Es probable que Cassano, Balotelli y Di Natale toquen pocos balones y aquí es donde reside el peligro. Si la zaga española no mantiene un alto nivel de concentración durante todo el partido, cualquier descuido es definitivo ante el nivel de estos atacantes y de sus lanzadores desde el centro del campo.


Seguridad en la portería y ayudas para cegar a Pirlo

El duelo entre Casillas y Buffon en lo que al cetro de mejor portero del mundo se prolonga desde los años 2000. En un partido con pocas llegadas a portería, la intensidad y frescura de ambos guardametas es básico para sus equipos. La exhibición del meta italiano ante Alemania presagia que su estado de forma es muy elevado, aunque quizá su mentalización es aún más fuerte, tras haber sido señalado en el escándalo del fraude del calcio. Casillas fue el salvador de la selección española ante Portugal, sobre todo en la tanda de penaltis, y ha protagonizado alguna que otra intervención de renombre en lo que va de campeonato. Si vemos la mejor versión de alguno de los dos en esta final, el equipo rival tendrá muy complicado inaugurar el marcador, pero un error suyo sentenciaría la final casi con seguridad. Complicado papel el de estos grandísimos porteros.

Pirlo es el eje sobre el que Prandelli ha construido esta Italia más alegre, más ofensiva. La excelsa calidad del mejor mediocentro que ha visto el calcio italiano y su canto del cisne de esta temporada -con 33 años ha guiado a la Juventus al Scudetto casi en solitario- le sitúan como culpable casi absoluto del rendimiento transalpino en esta Eurocopa. Autor del único gol de falta del torneo, Il'Architetto juega con el rival. Su inteligencia y calidad técnica supremas le permiten imponer el ritmo de partido que necesita su equipo en cada momento, actuar como organizador y asistente de los delanteros, amén de goleador ocasional. Por todo ello, la idea de colocarle un jugador o una estructura de ayudas en la presión que limite su salida de balón no es descabellado. No solo no es descabellado, se antoja necesario. Si Pirlo no encuentra su sitio en el partido, Italia lo tendrá muy complicado.


Juego compacto y el valor de las variantes en las sustituciones

La importancia de actuar como un grupo compacto en esta final es primordial. Juntar las líneas al máximo en defensa y en las transiciones y bascular de forma equilibrada cuando no se tiene la pelota son dos conceptos básicos en esta final. Italia tratará de estirar su esquema alejando a sus delanteros del centro del campo en la presión y en el achique. La capacidad de Pirlo para enviarles pases precisos desde la cueva hasta la frontal del área rival complica este apartado. Sin embargo, un juego ordenado tácticamente de los nuestros permitirá que los automatismos desarrollados con los años generen el juego adecuado para que España brille en la creación de juego y no sufra demasiado a la espalda. Un equipo largo, con los zagueros muy alejados del centro del campo y de la delantera representa uno de los mayores peligros de la final, ya que la velocidad de la delantera italiana y el cansancio español son factores a tener en cuenta.

España tiene una profundidad de plantilla que Italia no dispone. Este elemento podría alimentar las posibilidades de éxito de la selección nacional. Del Bosque ha jugado bien bazas como Cesc y Torres en el centro del ataque y Navas y Pedro por detrás, con el objetivo de meter otra marcha y más verticalidad al juego español. En un torneo en el que la selección no ha mostrado la finura física que convierte la posesión de baló en arte ofensivo, la posibilidad de introducir cambios sobre la marcha para buscar las cosquillas a la espalda de una Italia muy presionante o fijar los centrales con un nueve rematador es un as en la manga a tener en cuenta. Italia juega bien con el balón pero vive tranquila achicando balones. Es por ello que no se presume un partido con muchos goles. Por tanto, efectuar un punto de inflexión con Pedro, Navas, Torres o el inédito Llorente puede lograr ventajas decisivas.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.