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ramos empató en el descuento y dominaron en la prórroga hasta el 4-1 final

Un gol de Ramos en el 93 dejó al Atlético de Madrid a dos minutos de cantar la victoria en la final de la Liga de Campeones que se disputa en Lisboa. El equipo rojiblanco se adelantó en la primera mitad pero se vio doblegado con claridad en la prórroga. Los goles de Bale, Marcelo y Ronaldo cerraron el 4-1 definitivo que corona a los madridistas y al fútbol español, protagonista de un hito deportivo sin parangón en lo que a balompié se refiere. Por Diego García. Enviado especial en el Estadio Da luz (Lisboa).

los equipos madrileños llegan con esquemas de juego en continua transformación

Real Madrid y Atlético llegan a esta final de Copa de Europa [red](20:45/La1 y Canal+LigadeCampeones)[/red] tras enterrar en semifinales a los emblemas del juego ofensivo preciosistas y del fútbol defensivo resultadista. Simeone y Ancelotti han gestado la histórica final madrileña con esquemas de juego en continua transformación. Es en estos detalles, que expone El Imparcial, dónde reside la riqueza y el interés de este hito. Por Diego García

cambio en la relación de fuerzas del balompié

La exhibición de intensidad, solidaridad de esfuerzos y humidad individual del Atlético ante el Milan y el Real Madrid ha otorgado, al fin, un realce continental al proyecto del Atlético, generando un cambio en la relación de fuerzas del balompié que rompe, de manera definitiva, los prejuicios colchoneros desterrados por el proyecto de Simeone.

El Imparcial analiza los factores que empujan a estos superclases al banquillo de manera sistemática.

Isco, Özil y Mata representan la figura del artista incomprendido en el fútbol actual. Acostumbrados a enlazar actuaciones sublimes con grises desapariciones, sufren la degradación de estrella a revulsivo en sus equipos, hecho que les obliga a cambiar de aires o a abrazar la resignación. Su calidad no resiste al imperio del músculo.

el derbi en el imparcial

El derbi del sábado ha adquirido la relevancia de una final debido a la urgencia de resultados que acecha la estabilidad del Real Madrid. A once puntos del Barça y a ocho del Atlético, solo les vale sumar los tres puntos ante el bloque del “Cholo” Simeone. José Mourinho ha comparecido en rueda de prensa un día antes de acometer el primer punto de inflexión de esta temporada.

tras cuatro años de ausencia

Este sábado regresa a la Liga BBVA el derbi gallego por excelencia, uno de los enfrentamientos con sabor especial del campeonato nacional. Celta de Vigo y Deportivo de la Coruña no se medían en la élite del balompié español desde 2007. Lejos quedan ya los partidos en los que vigueses y coruñeses se disputaban las plazas de Champions League, pero, tras subir a Primera este año, ambos equipos vuelven para representar el balompié galaico con fuerza.

balance de la experiencia de los petrodólares en España

Con el bombazo del jeque que preside el Paris Saint Germain todavía fresco -acaba de fichar a Ibrahimovic y Thiago Silva del Milan por 62 millones de euros-, El Imparcial repasa la experiencia de los petrodólares en la Liga BBVA. Tras dos años de trayectoria, el fútbol patrio ha asistido al intento de estafa al Getafe, la relación de complicada explicación que mantiene el indio Ali Syed con el Racing de Santander y el ilusionante proyecto del jeque Al Thani en Málaga.

LA SELECCIÓN ESPAÑOLA PODRÍA PASAR A LA HISTORIA DEL FÚTBOL (20:45/Telecinco)

La selección española disputa la final de la Eurocopa de Polonia y Ucrania ante Italia con la posibilidad de convertirse en el mejor combinado nacional que ha conocido el balompié. Los pupilos de Vicente del Bosque han representado el papel de favorito con una trayectoria impecable en resultados. La brillantez en el juego, sin embargo, se ha aliado con la selección italiana, un equipo revolucionario que ha desechado el tradicional "catenaccio" para llegar a la final del torneo. La mejor final imaginable es el último peldaño que le queda por escalar a España hacia la leyenda. Por Diego García. Vea aquí el análisis de la final

atlético 1 barcelona 0

El Atlético de Simeone eliminó al Barça de la Champions convirtiendo la calidad en un ingrediente menor y preponderando la táctica y la intensidad. El solitario gol de Koke certificó una media hora memorable de los colchoneros, que afrontan las semis de Champions sin pudor ni fisuras. Por Diego García y Javier Nuez. Estadio Vicente Calderón

nueva dimensión recién adquirida para el derbi

El cruce de las inercias en que se manejan Real Madrid y Atlético en los últimos años se une al abrupto desenlace de la era Jose Mourinho al frente del club de la Castellana -convertido en dramático por los pupilos de Simeone en la final de Copa de 2013- para concebir este derbi capitalino [red](17:00/C+Liga)[/red] como un reencuentro con la pulsión competitiva entre merengues y colchoneros. Una tensión potenciada por la recién recuperada igualdad real en el rendimiento de ambos equipos que obliga a reasignar la relevancia de antaño a estos duelos. Por Diego García

El icónico futbolista que quedó retratado como leyenda al pié de los banquillos -después de desterrar el formato casting de estados de forma que representaba la caótica selección española y gestionar el combinado nacional como un equipo coherente cimentado en un grupo cerrado de componentes- es uno de los cerebros que participaron, de manera destacada, en la auto concepción del Atlético de Madrid como un club sin complejos para con la aristocracia tradicional. De su boca brotó un discurso memorable en el vestuario visitante del Santiago Bernabéu, el 27 de junio de 1992, en la final de Copa que inspiró el triunfo colchonero en el pasado mayo. Toda vez concluyó la especificidad táctico-estratégica del discurso, Zapatones espetó el boceto de la fotografía que Simeone mamó en su etapa como roca del centro del campo del doblete y transmite ahora en el rol de primer entrenador: “Lo que vale es que sois mejores y que estoy hasta los huevos de perder con estos, de perder en este campo. Lo que vale es que sois el Atlético de Madrid y hay 50.000 que van a morir por vosotros. Hay que morir por ellos, hay que salir y decir en el campo que sólo hay un campeón y va de rojo y blanco".

Luis regresó para reflotar al club de la ribera del Manzanares, cercenar la etapa de penuria institucional con la Segunda División como penitencia, recuperar al equipo para desembarcar en la élite y volver a proveer a sus cimientos de mentalidad competitiva. He aquí el protagonismo del señor Aragonés en lo que representa el derbi madrileño en la actualidad: una relevancia que linda con una suerte de contradicción metafísica. El 19 de enero de 2003, bajo su mandato, el Atlético empató a dos en su regreso al coliseo de la Castellana con un cañonazo de Albertini que confirmó el retorno de la rebeldía colchonera y, meses más tarde, con su presencia sollozando en la banca por al adiós inminente, el Madrid galáctico sellaba la Liga en el Calderón con un 0-4 tan doloroso como profético. La inestabilidad regresaba para arrancar su hueco en la primaveral atmósfera colchonera, para contaminar a la planificación de la plantilla y en el cuadre de las cuentas. Como resultado, el Atlético cayó en una depresión que extendió su consiguiente agonía en 14 años de derbi.

Pero el duelo madrileño está de regreso con el mejor paisaje imaginable: batalla de antagonismos en lo relativo a la concepción del juego. Adjunto a este apunte táctico ha germinado una dialéctica de cuentas pendientes, con miedos y presión repartidos a partes iguales –como ideó Luis en su Atleti del 92-, que propicia el advenimiento de una renovada rivalidad donde el aficionado parece estar, de nuevo, ante la tierra prometida. El escenario al que Simeone ha empujado a este enfrentamiento capitalino con su libreto copado por intensidad y solidaridad de esfuerzos –el peso de la recuperación de la tensión competitiva recae en mayor medida en el lado rojiblanco, transformado, ya que el Madrid no ha sufrido inestabilidad notable en su rendimiento- obliga a redefinir la concepción que las batallas madrileñas había creado en estas décadas de monopolio merengue.



La gestación del bloque férreo y venenoso que tomó forma en la cocina del “Cholo” cruzó su trayectoria con el último estertor de la era Mourinho en la casa blanca, propiciando una amalgama de choques, aquí y allá, de belleza gris, donde dureza y calidad coquetean y sacian de tensión al hincha. La planificación de la temporada señala que los objetivos de Real Madrid y Atlético empiezan a entrelazarse y el inexorable resultado es el final del bostezo rutinario, tanto en la victoria como en la derrota. No se antoja aventurado, por tanto, desterrar la asilvestrada serie de derbis que empezara a desplegar su tufo monótono con el siglo actual. Batallas donde el rendimiento de ambos partía condicionado por lo psicológico: los roles de dominante y dominado quedaban interiorizados y fijados de manera irreversible, marcaban a fuego complejos, miedos, inseguridades y convertían la irrupción de otro escenario en una aseveración de carácter utópica. La imagen impregnada en el inconsciente colectivo dibujaba una asunción del triunfo y la derrota como la consecuencia coherente de las potencialidades de cada contendiente.

La eclosión de la nueva dimensión de los Real Madrid-Atlético ha generado un nuevo paradigma donde los errores individuales, de planteamiento de partido o los diferentes niveles de motivación y concentración coyunturales –conceptos centrales en el análisis de último duelo copero-, deciden hacia dónde viajan los tres puntos o la eliminatoria en cuestión. Ya no hay sometidos que sueñan con regresar a Ítaca. Se han redefinido los roles y la relación de fuerzas ha equilibrado su eje por obra y gracia del romántico proyecto de Diego Pablo. La deportividad -vayan administrándose válium ortodoxos del buenismo-, en esta tesitura de lucha con similar nivel de rendimiento y aspiraciones, suele asumir el papel de extra en la película.


El desarrollo del fútbol en los últimos lustros otorga protagonismo al primero que descifre los detalles de fortaleza propios para atacar las flaquezas del oponente, a las encerronas en banda o en la espalda de los centro campistas planificadas con escuadra y cartabón, al diseño de puñaladas en la ciudad deportiva. La táctica ha ascendido a la cima de los factores decisivos, tanto en 90 minutos como en todo un campeonato. La calidad representa ahora la guinda, el porcentaje decisivo pero ínfimo que sobresale si el trabajo estratégico ha sido denodado. Es esta serie de derbis un ejemplo de fútbol moderno y un argumento por el que el balompié español está de enhorabuena, ya que, con la recuperación de la tensión competitiva del impacto capitalino, ha alcanzado la madurez una rivalidad a exportar al resto del planeta más allá del “Clásico.

Un repaso futbolístico somero esboza a dos equipos con guiones diferentes. Ancelotti quiere dominar la posesión de balón con la incursión de Modric como referente que nutre de fluidez, pausa y vértigo-según venga el partido- a la capacidad combinativa merengue y la inclusión de Di María como maestro del equilibrio a través de un despliegue físico insultante que, además, no merma su visión periférica del campo. Simeone, por su parte, sigue moviéndose cómodo en la hoja de ruta del repliegue, sin concesiones, y transiciones efervescentes con Koke, Arda y Diego como maestros de ceremonias, con intención de madurar el partido y, si da el físico, asfixiar la salida de balón del rival para ir ganando peso y, al tiempo ir sacando del choque al despliegue rival.

Pero, como sobrevivir con una sola versión del plan es ejercer de trapecista sobre la cuerda floja en la actualidad -Barcelona, Manchester y Arsenal dan fe-, los estrategas juegan, en cada episodio, con los matices del sistema.

Es entonces donde el derbi eleva su dimensión: no es menester permanecer absortos si arranca el encuentro y los de blanco esperan su ocasión a la contra y entregan la pelota a los que lucen Azerbayán en el pecho. La elección de una determinada combinación de lateral y extremo, núcleo de mediocentros, situación de la línea defensiva o nombres para llegar de segunda línea son elementos definitivos. Los niveles globales o parciales de compromiso y concentración intensivos, inherentes ya a la naturaleza del derbi, ganan o pierden batallas a estas alturas. Y la riqueza de la paleta de colores de esta pintura no puede sino beneficiar al espectáculo, envanecer a todo aquel que analiza el cuadro y animar a actualizar el parecer a aquellos que todavía rigen su percepción de estos partidos por el tamaño de la billetera. Ha (re)nacido una rivalidad de culto en Madrid.

negocio vs deporte

La liga de baloncesto más famosa del planeta cerró noviembre con un enfrentamiento público que involucró al comisionado de hierro, David Stern, y al creador de equipos y anti estrellas, Gregg Popovich, en un choque frontal de ideologías. El entrenador de los Spurs decidió dar descanso a sus cuatro mejores jugadores en el partido con más miga televisiva -ante Miami- para que jugaran descansados en el encuentro con más peso deportivo para la franquicia tejana -ante Memphis-. La NBA castigó la presunta merma como consecuencia de esta decisión sufrió el espectáculo y la imagen de la liga con 250.000 dólares de multa. El Imparcial disecciona la intrahistoria de este enfrentamiento entre el capitalismo aplicado al baloncesto y el paradigma estrictamente deportivo.

el delantero lucha por recuperar su estatus en la élite

El delantero español del Chelsea mantiene una áspera batalla consigo mismo y con el ácido entorno que le rodea en Inglaterra con el firme objetivo de reconquistar el rol de estrella que se ganó en su llegada a la Premier League. Fue actor protagonista en el Atlético de Madrid, en el Liverpool y en la selección española que se coronó campeona de Europa en 2008. Sin embargo, tras su pomposa llegada a los blues –se convirtió en el fichaje más caro del histórico balompié británico-, Fernando no ha conseguido explotar su juego y, en momentos de la pasada temporada, llegó a ser objeto de mofa entre los aficionados y los tabloides ingleses. Parece que Torres está pagando una penitencia poética por haber ganado todos los títulos imaginables antes de los 28 años. El Imparcial repasa el camino recorrido por “El Niño” con algunos de sus acompañantes.

crónica deportiva

Leo Messi lideró un cómodo triunfo de Barça en Getafe que se convirtió, a la postre, en valioso tras el pinchazo rotundo del Madrid en Sevilla. Los actuales campeones de Liga siguen sin arrancar y repitieron una actuación para el olvido en el Pizjuán. La distancia entre los dos grandes se amplía a ocho puntos en tan solo cuatro partidos de campeonato. Además, Dani Pedrosa abrió fuego en San Marino tras arrebatar la "pole" a Jorge Lorenzo por tan solo 18 milésimas.

la incómoda mezcla entre extravagancia y genialidad

La crisis entre Marcelo Bielsa y el Athletic Club de Bilbao ha roto el amor sincero que se construyó desde el verano de 2011. El brillante juego y la intensidad que el genio argentino implantó en su equipo transformó a los leones en un club ganador. Volvieron a disputar finales tras 35 años de espera. Sin embargo, el incidente por la extrema pasión y dedicación con la que Marcelo controla cada aspecto del club que dirige, ha generado un huracán que, de momento, casi provoca la renuncia del rosarino. El Imparcial profundiza en esta relación que el Athletic mantiene con uno de los profesionales del balompie más geniales y extravagantes.

españa - italia: final de la eurocopa

La selección española disfruta de la posibilidad de convertirse en el primer equipo que logra encadenar un "triplete" de victorias consecutivas en dos Eurocopas y un Mundial. Su rival, Italia, representa el último escollo para la mejor generación de futbolistas nacionales. Sin embargo, el cambio de estilo y el rendimiento de los transalpinos en el campeonato actual convierte la final en uno de los partidos más complicados que ha afrontado la España dominadora del balompie. El Imparcial presenta las claves del rival de la final del domingo.