Crónica cultural
[i]La esclusa[/i], sale de España
martes 03 de julio de 2012, 17:27h
Pese a las disidencias con la decisión de la baronesa, sale a subasta esta noche La esclusa de John Constable en Christie’s Londres. Además, llega a la Tate Modern de Londres, la obra del pintor Edvard Munch. Y, por último, No somos ángeles, la obra escrita y dirigida por María Caudevilla, en la sala madrileña de la Cuarta pared.
La esclusa, de John Constable, una de las joyas de la colección de Carmen Thyssen es la gran protagonista en el mundo de la cultura de estos últimos días. Después de largas negociaciones y de una suma importante de dinero sobre la mesa, sale a subasta el martes por la tarde, en la sala Christie’s de Londres. Las querellas no han tardado en llegar tras la decisión de la baronesa que en estos tiempos de crisis, ella también necesita liquidez. La hija del Barón Francesca de Habsburgo, mostraba su falta de apoyo a dicha decisión. También Norman Rosenthal, patrono de la Fundación Colección Thyssen, nombrado por la hija del barón, ha presentado su dimisión debido a la venta de la pieza, estimada en 31 millones. Según Rosenthal, dicha decisión es una clara prueba de la falta de juicio de la baronesa, que parece fiarse más de su propio criterio antes que de la de los expertos en arte que intentan trabajar a su alrededor. El cuadro de La Esclusa de Constable es uno de los más célebres del artista ingles. Pertenece a la colección Thyssen desde el año 1990. Fue pintado en 1824.
La Tate Modern de Londres ha inaugurado hace unos días, una gran exposición dedicada a la obra de Edvard Munch (1863-1944) titulada Edvard Munch: el ojo moderno, en la que se pone en diálogo su obra pictórica con la fotografía y el cine, los dos soportes artísticos protagonistas del siglo XX. Este encuentro entre el cine, la pintura y la fotografía pone de relieve la modernidad de este pintor en mayor grado que en las exposiciones realizadas anteriormente y desvela una faceta desconocida del pintor noruego hacia las nuevas tecnologías. La muestra recoge sesenta cuadros, cincuenta fotografías y trabajos fílmicos del pintor. En algunas obras aparece su faceta vibrante, angustiosa y de tristeza, como en el cuadro Niña enferma, que Munch realizó tras la muerte de su hermana, a os 13 años, de tuberculosis. Una de las salas más impresionantes quizá sea la de sus autorretratos en los que claramente se aprecia el paso del tiempo y la degradación del ser humano. La exposición se puede visitar en Londres hasta el 14 de octubre.
No somos ángeles, es el último montaje que ha puesto en escena la dramaturga y directora María Caudevilla. Hace seis años, esta escritora montó la compañía de teatro Baraka, que debutó con éxito en Londres. Cuando se estableció en Madrid, presentó dos montajes Sueño Lorca o el sueño de las manzanas con el que logró tres nominaciones en los Premios Max 2010 y luego Miguel Hernández: ladrador del viento.
Sus obras se inspiran en la poesía y en un sentimiento positivo de la vida, con un impulso al siempre renacer de las crisis y del dolor que acecha al ser humano. Así, en No somos ángeles, Caudevilla pone en escena a cinco personajes que recuerdan su pasado, como se conocieron y se unieron en un grupo teatral. Se puede ir a ver en la sala Cuarta Pared, en Madrid.